Fútbol

Las artimañas del off-side

1928. Por CHANTECLER. El legendario periodista opinaba y enseñaba desde las páginas de El Gráfico. En este caso se refiere y advierte a los árbitros sobre las tretas de los jugadores para provocar el off-side.

UNA CUESTIÓN REGLAMENTARIA

EL REFEREE TIENE FACULTAD PARA JUZGAR LAS ARTIMAÑAS DE LOS JUGADORES.

Con motivo de una jugada producida en el match entre Estudiantes de La Plata y Boca Juniors, a raíz del cual se anuló un goal por off-side y que comentamos en nuestra edición anterior, se han entablado discusiones en los círculos del deporte, donde no pocos han dado su opinión sobre el caso.

Vale la pena, por interés reglamentario, exponer una opinión amplia sobre el caso que, por cierto, no es nuevo.

Establece el reglamento que, fuera de la primera jugada de goal-kick, throwin y corner-kick, todo jugador, al recibir la pelota de un compañero que no esté más cerca del arco rival, debe tener dos adversarios entre él y la valla contraria. Esto lo saben bien los jugadores, y de acuerdo con esta ley se colocan en el field cuando debe ejecutarse un free-kick. Pero ocurre que los jugadores de defensa tratan muchas veces de dejar off-side a sus adversarios adelantándose luego de haberse colocado y antes de la ejecución del free-kick. Esta treta se utilizó tantas veces, que hoy es difícil ponerla en práctica.

Luis Gaddi, defensor titular en San Lorenzo en los primeros torneos de la era amateur.

EL CASO DE GADDI

El team de San Lorenzo de Almagro tenía hace algunos años un especialista en tretas, y era el back de Gaddi. Este, cada vez que se tomaba un free-kick contra su bando buscaba hábilmente la manera de adelantarse para dejar off-side a sus rivales. La puso en práctica muchas veces con buen éxito, hasta que, conocidas sus modalidades por todos los forwards adversarios, cuando aquel se adelantaba éstos hacían lo mismo y la treta se neutralizaba.

En vista de que adelantándose nada conseguía, Gaddi ideó un buen día colocarse junto a un poste del arco y, ya colocados sus adversarios, salía de los límites del field para dejar en esa forma off-side a sus rivales. Varios referees cayeron en el lazo y penaron los off-sides provocados en esa forma.

Pero así como es perfectamente reglamentario adelantarse dentro del field para dejar off-side a un contrario, no lo es salir de los límites del campo, por cuanto ningún jugador puede retirarse de la cancha sin permiso del referee. Advertimos la maniobra y llamamos la atención de los referees sobre la infracción que cometía ese jugador.

En un nuevo match, Gaddi que no había hecho caso alguno de la advertencia, volvió a repetir la maniobra, y el referee de ese match, que era Abelardo Piovano, interrumpió el juego para llamar al orden al jugador y hacerlo ingresar al campo de juego.

La actitud asumida por el referee Piovano en aquella emergencia, aunque impedía lo que en realidad es un acto de mala fe, no era la adecuada. En efecto, la misión del referee no es advertir que un jugador está en falta, sino castigar la misma. Veamos un ejemplo: un jugador está, evidentemente, off-side. El referee no debe ni puede detener el juego para obligar a ese jugador a que se coloque en posición lícita en  esa jugada. Es el mismo caso. Si el jugador sale de la cancha indebidamente y comete una falta, la mejor manera de castigarla es pasar por alto un off-side provocado contra las leyes del juego y, terminada la jugada, llamarlo al orden, y ante reiteración de la falta, expulsarlo del field. 

Alfredo Enrique Rossi, “Chantecler” en su sillón en la mesa directiva de la Asociación Amateurs Argentina de Football a mediados de la década del 20.

El adelantarse de los forwards dentro del field para dejarlos off-side es una artimaña, pero dentro de los recursos legales del juego. Salir del field con el mismo objeto es utilizar una artimaña prohibida, que si se admitiese o tolerase, daría motivo, infinidad de veces, a múltiples trastornos.

No puede haber un ejemplo mejor, para confirmar nuestra teoría, que el siguiente, que exponemos a la consideración de los referees, jugadores y aficionados: el goal-keeper, por su misión, está casi constantemente sobre la línea del goal, que es un límite del field. Si se admitiera, para penar el off-side, que un jugador saliese fuera de la línea demarcatoria, tendríamos el caso de que a cada avance rival, para dejar off-side a un contrario, le bastaría al goalkeeper pegar un salto hacia atrás y colocarse fuera de la línea demarcatoria. Si tal se hiciese y el referee admitiera el caso, se revolucionaría el football por completo y todo se resolvería al espectáculo de ver pegar saltos hacia atrás y adelante a los guardavallas, según conviniese al desarrollo del juego.

Estamos, pues, en que, aunque los reglamentos no definan concretamente el caso planteado, pero que se desprende de su espíritu, ningún jugador puede colocar off-side a un adversario por el mero hecho de salir de los límites del field y que esa actitud debe ser severamente reprendida por los referees para evitar su repetición.

Y conviene establecerlo claramente porque parece que el ejemplo de Gaddi está produciendo imitadores.

Además –y esto no debe olvidarse-, lo que no penan los reglamentos, porque no podía preverse cuando se redactaron, debe penarlo el referee, máxime en los casos en que la mala fe de un jugador es evidente.

CHANTECLER (1928).