Fútbol

Yustrich, El Pez Volador

Juan Elías Yustrich; ágil, atajador, decidido y arrojado. Tenía noción del juego porque de chico había sido delantero, pero el arco fue su imperio. Fue el arquero del Boca bicampeón del 34 y 35.

No era fácil ganarse el reconocimiento cuando los que deslumbraban jugaban arriba, gambeteando o metiendo goles. Pero hubo alguien a quien no le importó vivir bajo los tres palos. Al contrario, ese fue su reino y desde allí abajo se fue literalmente para arriba. Yustrich había llegado desde la Provincial de Rosario. Se puso el buzo de Boca el 13 de marzo del 32 y, con los de Atlanta cascotéandole el rancho, empezó a construir un mito. Aquellos que lo vieron ir de palo a palo y estar siempre más cerca del cielo que del suelo, lo llamaron El Pez Volador. Y eso fue Yustrich: ágil, atajador, decidido y arrojado. Un pez volador… Tenía noción del juego porque de chico había sido delantero, pero el arco fue su imperio. Y se vestía para la ocasión: polera gris con cuello alto, rodilleras, tobilleras y una por entonces insólita muñequera en su mano izquierda. Era difícil verle la cara en las fotos: es que, posando junto al equipo, había hecho la promesa de agachar la cabeza hasta que saliera campeón. Ese objetivo llegó por duplicado, en 1934 y 1935. Fue uno de los bicampeones.