Fútbol

1956. Vernazza, el comefierro

Santiago Vernazza festeja uno de sus dos goles a San Lorenzo en el último año que jugó en River. Surgido en Platense fue campeón en River en 1952, 53, 55 y 56. Tenía un disparo devastador.

“Comefierro”. Así, sencillo y directo, lo llamaba Angelito Labruna. Es que Vernazza tenía una polenta a la hora de impactar la pelota que era asombrosa. Daba miedo ponerle el cuerpo a los remates de este puntero derecho. Metía primera con su pique corto y, de cada al arquero, sacaba el tiro que le valió mil calificativos: demoledor, arrollador, rompe redes. Basta con recordar un gol a Huracán, en 1953, desde más de 35 metros y estableciendo el 3-2 definitivo. Nacido en La Boca, se hizo goleador en Platense, donde José María Ruibal le dio la mejor enseñanza. “El que dice que juega en cualquier puesto no juega en ninguno”. Se hizo wing por derecha y, desde Saavedra, se mudó a Núñez en 1951. Fue cuando se hizo más profesional: Renato Cesarini le enseñó a perfeccionar la pegada contra un frontón y, en vez de tantos chiches, fue directo a los bifes. Confirmó su raza goleadora con compañeros como Labruna, Loustau, Prado y Walter Gómez. Fue campeón en 1952/53/55/56. Supo jugar a veces como puntero izquierdo, centrodelantero y entreala izquierdo. Luego, brilló en Italia.

La foto corresponde al partido River 4 - 1 San Lorenzo jugado el 22 de julio de 1956. Vernazza hizo dos goles.

1951. Real Madrid 3 - 4 River