Fútbol

1965. Victorio Casa reta al destino

Foto histórica. El “Carasucia” Victorio Casa, 44 días después de perder un brazo ametrallado por un militar, vuelve a jugar en San Lorenzo. El Manco Casa fue y será un ejemplo de superación.

El destino a veces obra de formas misteriosas. Victorio Casa venía regalando sonrisas junto a los Carasucias, aquel equipo que hacía de la picardía una bandera. Pero fue esa misma desfachatez la que cambió risas por angustia la noche del 11 de abril de 1965, cuando el marplatense estacionó su Valiant frente a la ESMA sin escuchar la voz de alto: un guardia militar abrió fuego sobre su auto y su brazo derecho quedó colgando del volante. Ese hecho fue bisagra: hasta allí su carrera hablaba de un prometedor wing izquierdo. Reapareció en una cancha a los 45 días, pero ya no era el mismo y los rivales no le tuvieron ninguna consideración: Perfumo y otros lo molieron a patadas. “El brazo ortopédico pesaba cinco kilos, no lo podía aguantar”. Eso sí: el Manco hizo más goles y nunca perdió su buen humor, ni cuando Veira le ataba el brazo a un caño en el vestuario o le daba la pelota para que hiciera los laterales. Asumió su realidad con hidalguía y se ganó a la hinchada. Esa noche trágica hubo un detalle: el taxista que lo auxilió y lo llevó al Hospital Pirovano era hincha de San Lorenzo.

25 de mayo de 1965. El habilidoso Victorio Casa, campeón con la Selección de la Copa de las Naciones en 1964, vuelve a jugar con un solo brazo en San Lorenzo frente a Banfield.

Nombre y apellido: VICTORIO FRANCISCO CASA.

Nació: 28/10/1943 en Mar del Plata.

Jugó en San Lorenzo: 72 partidos entre 1962 y 1966.

Goles: 5