Notas de la revista

Selen Safar, pim, pum, pam

El basquetbolista que ganó tres ligas, en respuestas cortitas y … triple.

Escucho... de todo: rock nacional, reggae, música internacional, bachata.

Cuando me enojo... es mejor que estén lejos, porque soy calentón. Igual, trato de no llegar a ese momento.

Mi ídolo en la adolescencia era... Juan Espil. Me parecía increíble su talento y su facilidad para hacer puntos. De hecho, me quedé con algo de él: Juan picaba la pelota tres veces antes de tirar un libre, y yo la pico tres veces.

El mejor lugar que conocí por trabajo es... Puerto Rico; me vuelve loco la gente, los lugares de ese país. Me encanta ir para allá.

Amo... estar y compatir momentos junto a mis seres queridos. Mi hija, Tahiri, es lo que más disfruto en la vida. El amor hacia un hijo no se compara con nada.    

Detesto... las mentiras con toda mi alma. Si sucede, me cuesta mucho volver para atrás.

En mi tiempo libre... estudio periodismo deportivo; comencé este año en DeporTEA. También, me junto con amigos; no me gusta quedarme en casa. Además, escucho música. Prefiero eso antes que mirar televisión.

No me puede faltar... el amor.

Mi comida preferida es... el pastel de papa. 

Pocos saben sobre mí... que estudié un año abogacía a distancia; me parecía muy difícil.

Mi defecto es... que soy bastante orgulloso.

No entiendo nada sobre... economía.

Le tengo miedo... a no sentir el afecto de los míos.

Antes de dormir... agarro el maldito celular, lo que está muy mal.

Mi sueño es... que mi hija sea feliz, que pueda formar su familia, y que yo pueda ser parte de eso el día de mañana.

Buena mano, buena onda
En lo personal, resulta tan copado como extrovertido. En lo profesional, le aporta experiencia y jerarquía a San Lorenzo desde la temporada pasada. El escolta, que nació en Mar del Plata, describe los momentos más salientes de su carrera: “No se comparan las experiencias con la Selección. Haber jugado un Mundial, el de España 2014, me va a quedar para toda la vida. Antes, había andado muy bien en el Premundial, sobretodo en un partido clave frente a Canadá. Después, en el Preolímpico 2015, tuve un buen rendimiento en otro partido trascendente: frente a México. Además, los tres títulos que gané de la Liga Nacional son significativos. Hubo muchos buenos jugadores que ni siquiera disputaron una final de la Liga, y, a los 30 años, yo gané tres. Soy un agradecido”.
En esta temporada, el Ciclón se plantea dos objetivos fuertes: conquistar la Liga de las Américas y convertirse en el segundo club en adueñarse de la Liga Nacional tres veces seguidas. Selem ya sabe qué es, porque integró los últimos dos equipos de aquel Peñarol tricampeón.

Nota publicada en la edición de Noviembre de 2017 de El Gráfico