Polideportivo

Noche negra para los Steelers

Pittsburgh perdió un partido increíble como local ante New England Patriots y sufrió la lesión de la gran figura del equipo, Antonio Brown.

Big Ben, lamentando su error.

Anoche, en el Heinz Field de Pittsburgh, los Steelers recibían a los New England Patriots, en uno de los partidos más atractivos de la jornada de la NFL. El juego no defraudó y tuvo de todo: jugadas increíbles, polémicas y un final con suspenso. Finalmente, fue triunfo de los últimos campeones por 27 a 24.
 
Además de perder el partido y ceder el primer puesto de la Conferencia Americana, los locales sufrieron la lesión de Antonio Brown, la gran figura del equipo y uno de los candidatos a ser el MVP de la temporada, que sufrió un desgarro en la pantorrilla izquierda y se perderá lo que resta de la serie regular.
 
Pero más allá de la derrota en sí, lo que le dolió a Pittsburgh fue cómo se dio. A 56 segundos del final, los Patriots pasaron al frente gracias a un TD de Dion Lewis, culminando una serie ofensiva donde se lució la conexión entre Tom Brady (terminó con 298 yardas, 2 TD y un pase interceptado) y Rob Gronkowski (9 recepciones para 168 yardas).
 

Gronk, festejando una de sus grandes jugadas.

Cuando parecía que el resultado ya estaba sentenciado, los Steeleres llegaron a la zona roja tras una fantástica corrida de 69 yardas de JuJu Smith-Schuster. Allí, el QB Ben Roethlisberger se conectó con Jesse James para conseguir el TD del triunfo, pero tras ser revisada, la jugada fue invalidada porque no se completó el proceso de recepción. 
 
Luego, el mariscal de campo consiguió un pequeño avance tras conectarse con Darrius Heyward-Bey, pero no logró salir del terreno, por lo que el reloj siguió corriendo y Big Ben tuvo que improvisar. Tenía el gol de campo para empatar el partido asegurado, pero decidió arriesgar: buscó a Eli Rogers en la zona de anotación, pero el pase fue desviado y terminó siendo interceptado por Duron Harmon, que terminó sentenciando el triundo de los Patriots. Un error caro para Roethlisberger, que puede terminfar significando la pérdida de la localía en los playoffs.