Fútbol

CR7 vs. Messi, la dicotomía que resucitó el Balón de Oro

El premio había entrado en un letargo y erraba sin rumbo fijo, hasta que el argentino y el portugués comenzaron a disputárselo temporada tras temporada desde hace diez años.

El primer Balón de Oro, pensado por la revista France Football, fue en 1956 para el inglés Stanley Matthews. El delantero tenía cuarenta y un años y una carrera interrumpida por la Segunda Guerra Mundial, sin embargo un gran partido en Wembley ante la selección brasileña le alcanzó para superar a Alfredo Di Stéfano en la votación final. 

Así de laxa era la elección por aquellos días. Matthews no era precisamente un negado, sino todo lo contrario, pero un amistoso valía prácticamente lo mismo que la consecución de la incipiente Copa de Europa. Es que en realidad, el fútbol de los cincuenta, estaba apenas en su etapa embrionaria. La Copa Libertadores ni siquiera existía y el profesionalismo se extendía lentamente por las ligas del mundo. No parecía raro que una osada revista deportiva francesa se atribuyera el poder de decretar quien merecía ser distinguido como el mejor futbolista del mundo. Y así eligieron a un británico veloz e inteligente que se distinguía de sus compatriotas y era señalado como un “adelantado”.

Para France Football, también, era impensado que el mejor futbolista del momento se encontrase fuera de Europa. No sólo por el férreo eurocentrismo que arrastraban los nacionalismos de la época, sino también porque los mejores de afuera ya formaban parte de las ligas europeas. De esta manera, cracks como Di Stéfano o Sívori, gracias a la obtención de la ciudadanía y a su participación en las selecciones españolas e italianas, pudieron sortear la restricción que había impuesto la revista de que sólo los futbolistas nacidos en el Viejo Continente podrían ser galardonados. 

Por su condición de sudamericanos los Pelé, los Garrincha y los Maradona nunca lograron el reconocimiento, y si bien hubo tiempo de distinguir en muy buena forma a Lev Yashin, Gianni Rivera, Eusebio y Bobby Charlton, el premio cayó otras veces en manos menos dignas, tales las de Flórián Albert, Allan Simonsen, Igor Belánov o Jean-Pierre Papin. 

Ya en 1995 el premio se abrió hacia futbolistas no europeos y el primer galardonado fue George Weah, el delantero liberiano del Milan. En 2007 se incluyó además un voto por país para periodistas acreditados y la elección por internet del mejor gol del año, que empezó a ser llamado Premio Puskás, en honor al cañonero húngaro que nunca pudo alcanzar el Balón de Oro.

A partir de 2010 France Football se unió a la FIFA, que tenía su propio premio, y desde entonces entregaron una distinción global hasta el año pasado, cuando rompieron la sociedad, la revista retomó el premio en soledad y la entidad madre inauguró el galardón The Best.

El poderío que alcanzó en los últimos años la Liga Española se vio reflejado en que Cristiano Ronaldo y Messi se quedaron con los últimos ¡diez! Balones de Oro, y sólo uno de ellos, el primero en 2008, lo ganó el portugués jugando en otra liga, en la Premier, para el Manchester United.

CR7 alzó su quinto trofeo, igualó en cantidad a Messi, y se erigieron como los máximo ganadores de la historia tras una reñida temporada que volvió a poner al Balón de Oro en la atención del mundo.

Por fin se cumplió el anhelo de Gabriel Hanot, dueño de France Football y precursor también de la Copa de Europa, que soñaba con crear un galardón que fuese respetado. Cristiano y Messi no sólo lo resucitaron, sino que también se encargan de luchar por él cada año. 

Por Matías Rodríguez