Notas de la revista

Yesica Bopp, pim, pum, pam

La campeona mundial de boxeo en respuestas cortitas y al mentón.

En mi iPod suena... reggaeton, que está de moda.

Cuando me enojo... soy bravísima; no agredo, pero te hago la cruz.

Mi ídolo en la adolescencia era... Oscar De La Hoya; boxeaba y no terminaba golpeado, y demostraba otra imagen, más allá del boxeo.

El mejor lugar que conocí por trabajo es... Nueva Delhi, la capital de la India. Me sorprendió la cultura. Me hizo abrir los ojos. Ahí hay gente que la pasa mal porque tiene hambre.

Amo... a Ariadna, que es mi hija. Me parece maravilloso ser mamá. Pero, para lo deportivo, fue un cambio terrible. Si no me organizo, entro en caos.

Detesto... las mentiras.

En mi tiempo libre... ¿eh? No lo tengo. Soy mamá, me entreno y estoy por abrir mi gimnasio -Yesica Bopp, gym & boxing-, que queda en Avellaneda.   

No me puede faltar... el amor.

Mi comida preferida son... los canelones de verdura y pollo de mi mamá y de mi tía.

Pocos saben sobre mí... que no puedo con todo. Doy una imagen y parece que todo lo puedo. Pero no es así.

No entiendo nada sobre... fútbol.

Mi lugar en el mundo es... la playa; si se da en Punta Cana, mejor. Cuando voy para allá, encuentro paz.

Antes de dormir... leo libros de educación empresarial. Me gusta abrir la mente.

Le tengo miedo... a que me falte mi hija.

Talento y solidaridad
Mi sueño es... pelear ante Kentikian o que salga la revancha frente a Jessica Chávez. Me encantaría hacer una gran pelea contra ellas y que la gente no se olvide nunca más de mí.
Tiene 33 años y todos la conocen como La Tuti. El 5 de enero de 2008 debutó como boxeadora profesional; fue triunfo ante Soledad Macedo en Villa Gesell. Es campeona mundial minimosca de la Asociación Mundial de Boxeo y de la Organización Mundial de Boxeo, y mosca de la OMB. Los tres momentos más trascendentes de su carrera los cuenta en primera persona: “Haber conseguido el Firpo de Oro como amateur en 2007; haber sido campeona del mundo en el Luna Park en 2008 y haber ganado el título mundial mosca de la OMB en 2014. Para esa pelea, subí una categoría, y mi rival, Daniela Bermúdez, bajó tres”. Madre de Ariadna, se recibió de psicóloga social en 2015. Su compromiso con la comunidad no es verso. Integra el programa Huella Weber que se focaliza en tres ejes: arte, deporte y fundaciones. “El proyecto me encanta porque ayudamos a las personas a cumplir sus sueños y mejoramos la infraestructura de un lugar. Lo hermoso de la Huella es contribuir”, asevera.

Nota publicada en la edición de Octubre de 2017 de El Gráfico