Fútbol

1974. El memorable debut de García Cambón

Carlos García Cambón debuta en Boca con la 9 enfrentando a River y convierte cuatro de los cinco goles xeneizes. Fue una de las actuaciones más sorprendentes en la historia de los superclásicos.

Con 25 años y después de haber salido campeón con Chacarita,  debuta en Boca Carlos María García Cambón en la fecha 1 del Metropolitano 1974.  El rival era nada menos que River Plate. El partido terminó 5 a 2 a favor de Boca, con poker de goles del debutante.

Compartimos la nota de Juvenal publicada en El Gráfico en febrero de 1974 sobre el debut más asombroso en un Superclásico.

¿ALGUIEN DIJO QUE BOCA NO TIENE NÚMERO NUEVE?

En realidad, hasta las 17.30 del domingo, lo decía el país. Incluido EL GRÁFICO -¿por qué no lo vamos a decir?-, y los mismos dirigentes de Boca. Un solo hombre, en rigor, confiaba antes del puntapié inicial del ‘74 en que Boca tenía el número nueve que necesitaba: era Rogelio Antonio Domínguez.

– La gente siempre espera un número nueve picador, metido allá adentro como punta de lanza, con los otros diez tipos del cuadro trabajando para él. Lo que yo quiero de Boca este año es diferente. Que todos entrenen y todos salgan, en permanente rotación. Jugadores para eso, tengo. Sólo necesito que ellos mismos se convenzan y sientan esa misma convicción.

Gol 1. 2 minutos, duda del fondo de River que aprovecha Garcia Cambón (1 a 0).

Ese Boca DIFERENTE que pretende Rogelio, no lo es tanto si uno hace funcionar la memoria. Así jugaba en 1969, su último gran año de GRAN EQUIPO, con el tano Novello de nueve tirado atrás, para conectarse en la pared memorizada con Madurga. Y así jugó en sus mejores temporadas de la década del ’40, cuando Piraña Sarlanga era la contrafigura del centrodelantero metido como cuña, para convertirse en generador del juego y bastonero de la circulación, sin perder capacidad goleadora.

De todos modos, hasta las 17 y 30 del domingo 3 de febrero de 1974 ni el mismísimo Carlos María García Cambón podía siquiera imaginar que dos horas después iba a convertirse en el máximo goleador de la historia del clásico y el primer jugador argentino en su debut marca cuatro goles contra River. El primero fue el vasco Isidro Lángara, en 1939, al ganarle San Lorenzo a River por 4 a 2. El segundo fue el paraguayo Delfín Benítez Cáceres, debutando para Racing en 1940, y ganándole a River 6 a 3.

Gol 2. 37 minutos, centro de Trobbiani y cabezazo del goleador (2 a 1).

Cuando el periodismo logró acercarse al nuevo hombre-record de Boca, García Cambón sólo pudo musitar. “ESTO HA SIDO MUCHO MÁS QUE UN SUEÑO PARA MÍ…” Es que Carlitos podía tenerse toda la fe del mundo para lucir la habilidad de su prodigiosa zurda, para edificar paredes con Osvaldo Potente o para demostrar que en el plantel boquense ni hay un cabeceador ofensivo tan vivo para ganar la posición en el salto y tan certero para dirigirla. Pero nunca podía soñar con cuatro goles todos juntos, juntándoles cabezas a todos los goleadores anteriores del clásico de los clásicos… A los tres goles del Mono Zárate a Boca en 1957 y en los tres de Paulo Valentim a Amadeo Carrizo en 1961… Si Carlitos nunca había marcado cuatro goles en un partido, durante toda su campaña en Chacarita…

Gol 3. 66 minutos, García Cambón otra vez de cabeza (4 a 2).

NO es el caso de ilusionarse pensando que García Cambón marcará cuatro goles por fecha vistiendo la camiseta de Boca. No todos los domingos se encuentran defensas centrales tan lentos y tan ingenuos y tan mal parados como los que puso Pipo Rossi en la Bombonera… Sin embargo, aunque no siga metiendo goles como en su inolvidable debut, García Cambón está para jugar muy bien dentro de un Boca con llegada fácil y fluida. Siempre y cuando Carlitos siga jugando “de García Cambón”, sin estacionarse allá arriba, saliendo a mostrarse para esa pared que sale tan fácil con un compañero tan sagaz como es Osvaldo Potente. Así sucedió a los 50 segundos de la etapa complementaria, cuando ya García Cambón había depositado la pelota dos veces en la red de Fillol: tocando de zurda por abajo del arquero que salía y llegando para el cabezazo sobre las mismas manos de Fillol. Venía Potente con la pelota, Carlitos la esperaba de espaldas metido entre los backs centrales, salió para mostrarse, le llegó la habilitación de Potente y taqueándola hacia atrás García Cambón devolvió la pared al milímetro. Fue penal a Potente, Boca se puso 3 a 1 y la tarde se le brindó plena al debutante para inscribir su nombre en lo más alto del historial de Boca- River.

Gol 4. 71 minutos, se le juega larga a Fillol y define de zurda (5 a 2).

El último gol define al jugador de calidad, lento para moverse pero velocísimo para jugar. La forma en que entró a buscar ese pase al claro de Potente, la forma en que esperó la zambullida de Fillol a sus pies, la forma en que se fue y la forma en que resolvió con el suave toque de zurda, están más allá de la mala tarde de los defensores contrarios. Para eso hay que saber. Y Carlitos García Cambón sabe. Aunque no siga marcando cuatro goles por partido en todo lo que falta del ‘74…

JUVENAL

Fotos de: Alfieri, Speranza, Forte, Alfieri (h), Maffuche, Rodriguez y Ki-Chul Bae.