Notas de la revista

Martín Landajo, pim, pum, pam

El jugador de Los Pumas y Los Jaguares en respuestas cortitas … y try.

En mi iPod suenan... Callejeros, los Beatles, los Rollings.
Cuando me enojo... soy muy rencoroso.
Mi ídolo en la infancia era... mi papá, Tomás Ricardo, que también jugó en Los Pumas.
Las mejores ciudades que conocí por trabajo son... Londres, por la historia, la cultura inglesa, por cómo se vive el rugby; y Sydney, por la playa, el calor, la buena onda de la gente, y porque funciona todo.
Amo... una buena comida con amigos, que sería un gran asado en un campo durante el fin de semana.
Detesto... los días grises, nublados.
En mi tiempo libre... visito a mi familia y a mis amigos. Además, trato de leer. Solo me entusiasman los libros de historia argentina.
No me puede faltar... el buen humor.
No entiendo nada sobre... matemática.
Mi defecto es... ser orgulloso.
Pocos saben sobre mí que... estudié cocina y tuve un catering con un amigo.
En una pareja busco... buen humor, diversión. Me caso con María, mi novia de toda la vida, en diciembre de este año. 
Mi lugar en el mundo es... Londres; disfrutamos de las vacaciones junto a mi mujer ahí. También, me gusta por los recuerdos: haber jugado allí, haber disputado el Mundial 2015. 
Le tengo miedo a... las arañas.
No me duermo sin antes... rezar.
Mi sueño es... en lo personal, formar una familia. En cuanto al rugby, jugar la final del mundo.

El líder de la buena onda
Nadie lo llama por su nombre, que es Martín. Todos lo conocen como Marta. Ni siquiera cuando se fracturó el peroné a principio de año, una lesión que lo dejó tres meses inactivo, perdió su alegría característica. Uno de los medios de Los Pumas y de Jaguares volvió a disputar un partido oficial el mes pasado al ingresar en el complemento en la ajustada victoria de Jaguares ante Sunwolves, por el Super Rugby. “Terminé un poco cansado, pero no tuve nada de dolor”, afirma.
Si tuviera que elegir tres momentos preciados de su carrera, no duda: “El debut en el CASI, haber entrado al Pladar en 2009 y el debut en Los Pumas en 2012”, admite el hombre que conquistó el valorado cuarto puesto con el seleccionado nacional en el Mundial de Inglaterra 2015. Marta, que se volcó como medio scrum por sus aptitudes y para evitar golpes, se afianzó en el seleccionado argentino, tal como su padre, Tomás Ricardo, lo había hecho en los 70 y en los 80. La sangre puma tira.

Nota publicada en la edición de Junio de 2017 de El Gráfico