ENTREVISTAS

Diego Milito, 100x100: “Mi viejo dice que el único Milito es él”

- por Diego Borinsky: 01/08/2016 -

Charla a fondo con un ícono de la historia de Racing. Anécdotas y reflexiones de un goleador serial y multicampeón, donde no faltan la relación con su hermano y la Selección Argentina.

A los 37, la calma y la paz interior en el rostro de Diego, en su casa, donde nos recibió.

1 ¿Milito hay uno solo? Ja, ja, nos reímos en familia con eso, porque mi viejo dice que es él, mis hijos y mis sobrinos preguntan por qué dicen esa frase si hay muchos Milito. Gaby se lo toma bien, aparte cuando fui a jugar en su partido despedida, a él le cantaban: “Milito hay uno solo”.

2 Pero calle Milito sí hay una sola. Es muy loco, la verdad, algo muy fuerte, difícil de explicar con palabras tanto afecto de la gente. Que se haya armado semejante movida y que aparezca tu nombre grabado en una calle al costado del Cilindro, con todos los monstruos que han hecho la historia grande de Racing y no tienen calle propia, no es joda, eh, no es joda.

3 Fue muy curioso que con un día de diferencia vos te despidieras del fútbol y Gabriel asumiera como DT de Independiente, aunque por una cuestión de edad debía ser al revés. Apenas nos llevamos un año. Gaby empezó con más trascendencia porque tuvo la suerte, merecidísima, de participar de las selecciones juveniles. Eso le dio una visibilidad importante y también un gran impulso, por eso también debutó antes en Primera. Se lo había ganado; y bueno, a mí me costó todo mucho más y me llegó más tarde, pero pude hacer mi carrera.

4 ¿Te ponía mal que Gabriel explotara antes? Al contrario, para mí siempre fue un orgullo tener a Gabriel de hermano y que le fuera tan bien de entrada. Lo disfruté y hasta viajé a verlo a Paraguay en algún campeonato juvenil. Jamás lo sufrí.

5 Con breves desfasajes temporales, recorrieron caminos similares, como si estuviera guionado… Es cierto: salimos campeones en nuestros clubes, yo primero eh, en 2001, y él en 2002, nos fuimos a un club mediano de Europa con unos pocos meses de diferencia, pasamos luego a un equipo grande, ganamos la Champions, jugamos un Mundial cada uno y los dos pudimos culminar el sueño de retirarnos cada uno con su camiseta, la de la infancia.

6 ¿Siempre tuviste en mente retirarte en Racing o surgió al final? Lo tuve muy claro siempre. El día en que me marchaba al Genoa le dije a mi viejo en el aeropuerto que me iba por tres años y medio, el contrato que había firmado, y luego volvía a Racing.

Con Gabriel, muy fácil de identificar quién es quién, por el pelo. En Viejo Bueno, en la Liga de Quilmes.

7 No te tenías mucha fe… Tenía claro que quería volver, veía a mi viejo un poco triste, porque de golpe y porrazo se le iban los dos hijos, y me salió decirle eso. Después, la dinámica del fútbol te lleva a un lugar y a otro, y te casás y tenés hijos, y la decisión ya no es de uno solo, sino de toda la familia. A veces, las cosas no se dan como uno quiere, pero en mi caso estoy feliz porque se dio el final que soñé.

8 La única diferencia grande entre tu carrera y la de Gaby fue el final: vos campeón y él descendiendo. ¿Se cargan todavía? No, no, a esta altura ya nos cargamos realmente poco, por ahí alguna chicanita. El tema pasó para los chicos: mi hijo con Gaby, mis sobrinos conmigo, o los primos entre ellos. Son todos muy fanáticos. Cuando jugamos picados, cada uno se pone la camiseta de su equipo, de Racing y de Independiente. Hay cargadas, y nosotros frenamos un poco. Digamos que en este último tiempo, mi hijo ha sacado provecho (risas)…

9 ¿Te peleaste alguna vez mal con Gaby? De pibes, sí, éramos de corrernos y tirarnos cosas, nos matábamos. De grandes, ya menos. Cada tanto hay alguna discusión, siempre por lo mismo, sobre todo en las comidas familiares: Independiente y Racing, y por ahí vuela alguna palabra de más cuando se enciende el asunto, pero la manejamos (risas).

10 ¿Por qué Gaby defensor y vos delantero? Una muy buena pregunta... que no sabría responderte. De chiquito, Gabriel intentó ser delantero, pero después se fue para atrás. Mejor así. Y yo siempre delantero, me gustó.

11 ¿Por qué vos de Racing y Gabriel de Independiente? Mi viejo era de Boca, pero después se hizo hincha de los hijos. Todos los primos de mi viejo son de Racing, y yo me crié con Pablo, el hijo de uno de esos primos, muy fana de Racing. Después, toda la familia por el lado de mi vieja es de Independiente. Mi abuelo es vitalicio y fana fana del Rojo, pero fana como los de antes, que por ahí me habla de los equipazos que tenía Racing, no te habla solo de Independiente. No es de los que putean y esas cosas. De hecho, ha ido muchísimas veces a verme al Cilindro.

12 ¿Hay fotos de Gaby con la camiseta de Racing? ¿No lo extorsionás con mostrarlas? Alguna debe haber, de la época en que jugábamos en infantiles, pero amenazar no, si todos sabemos que Gaby es muy hincha de Independiente.

En inferiores donde le costó mucho ganarse un lugar. Incluso, en Octava se fue del club e hizo dos años de Cuarta.

13 ¿De qué equipo es tu hermana? De Boca, pero ya fue: con dos hermanos futbolistas, odia el fútbol.

14 ¿Quién te puso Príncipe? No recuerdo exactamente, pero fue por mi parecido con Francescoli. Muchos me lo han dicho: parecidos físicamente y en el estilo de juego. Alguna vez lo hablé con Enzo. La verdad es que crecí admirando a Enzo, siempre me gustó cómo jugaba.

15 ¿Por qué debutaste tan grande en Primera? Fue en diciembre del 99, con 20 años. Me costó muchísimo. Racing no pasaba un buen momento institucional, traían muchos jugadores y entonces relegaban a los de inferiores. En Quinta casi termino goleador del campeonato, incluso le metí 4 goles a Independiente en un clásico en el Cilindro y me llegaron a hablar para ir a la pretemporada con la Primera pero al final no sé por qué no me llamaron. Terminé haciendo dos años de Cuarta, que no es común, y eso es caminar por la cornisa. Lo bueno es que siempre tuve constancia. Y ayudó que en mi segundo año de Cuarta fuimos campeones, cosa que te da un poquito más de visibilidad, porque en Racing no salían campeones ni las inferiores.

16 Viendo lo que fue tu carrera, o eran todos ciegos en inferiores o aprendiste a jugar de grande. También necesitás una cuota de suerte, que te vea el técnico de la Primera, y que le gustes. El Chango Cárdenas fue muy importante en un momento. Y gran parte de lo que he hecho en mi carrera se lo debo a Miguel Gomis, que fue mi técnico en infantiles y el que me insistió para que volviera cuando casi dejo el fútbol.

17 ¿Por qué casi dejaste? En Novena casi no jugué, encima entrenábamos en Ezeiza y me quedaba lejísimos, se me complicaba con la escuela, y dejé de ir. Al año siguiente, Gomis agarró la Séptima y me llamó para volver, porque me conocía de las infantiles, donde también había tenido a mi hermano. Es un técnico al que queremos mucho, un gran formador, gran docente.

18 ¿Y el Chango en qué te ayudó? Casi no jugaba en Cuarta y el Chango me vio en un partido que entré y le gustó lo que hice, entonces le preguntó al técnico por qué no jugaba. Y como no le cerró demasiado, le dijo: “Dámelo a mí, que me lo llevo a la Reserva”. Y pasé de no jugar en Cuarta a jugar en Reserva, y ahí cambió todo. Y después fuimos campeones en Cuarta…

En Cuarta fue campeón tras 9 años sin títulos en inferiores.

19 ¿Qué recordás de tu debut? Todo, obviamente. Contra Unión en Santa Fe. Gustavo Costas era el técnico, que me conocía de las inferiores. El mayor impacto fue cuando vi mi nombre en la lista de concentrados. Una emoción inmensa. Era cumplir el primero de tantos sueños que tenía. Me tocó en la habitación con Chiche Arano, con quien tenía una gran relación de las inferiores. Fui al banco y entré por Canobbio. Entré muy tranquilo, no sentí nervios.

20 Tu segundo partido fue contra Gimnasia en el Cilindro, con despedida al Chelo Delgado, ¿te imaginabas que te podía tocar a vos algo así alguna vez? Ganamos 3-1 con dos del Chelo, mi primer partido oficial en el Cilindro, una despedida muy linda, la disfruté, pero ni se me cruzó por la cabeza que algún día me tocaría vivir algo así. Ni pensaba en eso, disfrutaba ese debut en mi casa, con esto tenía bastante...

21 Lo más loco que te tocó vivir en esos años en Racing. Ufff, ¿cuánto tiempo tenés? En esa época, con Racing conocí todos los predios del gran Buenos Aires: el de la UOM, en Camino de Cintura, Pasteleros, Círculo Policial, el de la UOCRA, Vialidad en Ezeiza, Laferrere, Femeba en ruta 2. El tema es que Racing alquilaba, no pagaba, y cuando se cansaban, nos cerraban la puerta y había que ir a otro lugar. En la UOM, cuando terminábamos de entrenarnos, salíamos corriendo a bañarnos para llegar entre los primeros diez. El resto, se bañaba con agua fría. Y éramos tres categorías, imaginate.

22 Uno de los goles que más gritaste en Racing fue a Colón, en Santa Fe, sobre la hora, ¿no? Sí, terrible. Clausura 2001, estábamos peleando por no ir a la Promoción, fue el torneo previo a salir campeones. Era un partido super importante. El día anterior se desgarró el gemelo Canobbio y yo me desperté con 40 de fiebre. “Diego, tenés que ir al banco”, me pidió Mostaza. En el banco temblaba como una hoja. Javi Lux, a mi lado, me decía: “Así no podés ni entrar”. Perdíamos 1-0, Colón nos dio un baile terrible, merecía ganar 5-0, y faltando unos minutos, Mostaza me dice: “Entrá”. Me sentía pésimo, debilitado. En la primera pelota, se la quise pasar a Loscri, cortaron, salió la contra, agarré de la camiseta al defensor, y amarilla. Unos minutos después, me la dieron al mismo lugar, y en vez de pasarla, enganché, le pegué y metí el 1-1 en tiempo de descuento. Me enloquecí, era un punto fundamental para salvarnos: me saqué la camiseta para festejar, me mostraron la amarilla y afuera. No me importaba nada, ya no había más tiempo.

23 Los números en tu primera etapa en Racing fueron 37 goles en 148 partidos, y después mejoraron mucho, ¿por qué? Para mí fue clave tener a un técnico como Marcelo Bielsa, que me potenció y me enseñó muchísimas cosas. El me mostraba videos de Batistuta y de Crespo, entre otros, y eso me hizo un clic en la cabeza. Después, por una cuestión obvia de maduración y también por el hecho de ir al fútbol italiano, donde el 9 tiene que hacer goles sí o sí, terminé de consolidarme.

24 ¿Qué cosas aprendiste con Bielsa? En Racing, jugaba más por afuera, era más una segunda punta, de hecho, no me consideraba un goleador y cuando entraba al área, no me movía. No hacía un movimiento al segundo palo para ir al primero, o viceversa, entraba al área por entrar y si me pegaba, era gol. No le daba importancia a la distracción y al engaño, al valor de estar siempre en movimiento. Con Bielsa trabajé mucho estos desmarques, siempre nos recalcaba la importancia que tenía engañar al defensor, porque el defensor está siempre en desventaja en relación al delantero, no sabe qué vas a hacer.

Su primer gol oficial en la Primera de Racing: en el Clausura 2000, en su quinto partido, a Colón de Santa Fe, en el Cilindro. Derechazo desde 25 metros para el 1-1. Luego, Racing caería 3-1.

25 ¿Hablás con Bielsa? No. Lo fui a saludar cuando jugamos contra Chile por Eliminatorias en Santiago, 2008, cuando perdimos 1-0. Le di un abrazo y luego me escribió un mail agradeciendo, pero después no tuve más contacto. Son esos genios, viste, que salen cada tanto. Yo lo admiro, sinceramente, a mí me ha enseñado muchísimo.

26 ¿Por qué te fuiste de Racing a un equipo de Segunda de Italia? ¿No estabas para algo más grande? En ese momento, sentía la necesidad de cambiar de aire, y el club también necesitaba vender. Tal vez no era “el” equipo que pretendía, porque estaba en Segunda con chances de irse a Tercera, pero me habló el presidente, me hizo entender que el Genoa era un equipo muy importante, con una gran historia y que estaba pasando un momento delicado, pero que él pensaba llevarlo a su lugar. Me gustó el proyecto, el de armar un equipo competitivo, ambicioso, me habló muy bien de la ciudad, se mostró gentil. Me convenció, digamos.

27 ¿Racing también te metió presión para irte? No, para nada sentí esa presión, aunque veía que para el club era importante la venta, entonces cerraba todo. Para mí no sólo era una buena oportunidad a nivel futbolístico, sino un crecimiento a nivel humano, porque me iba por primera vez de mi casa, con mi novia, que ahora es mi mujer, un desafío a nivel familiar.

28 En Genoa fue clave un penal que le metiste al Venezia, ¿no? Sí, sí. Yo arranqué jugando y al tercer partido me sacaron y entraba de vez en cuando. Un campeonato terrible, larguísimo, ¡íbamos a cada cancha! Mi viejo me preguntaba: “¿Con quién jugás este fin de semana?”. Y yo le respondía: “Contra el AlbinoLeffe”. Y él: “¿Y qué es eso?”. Veníamos peleando abajo en la tabla, empatábamos con el Venezia de local, entré faltando 20 minutos, y nos dan un penal sobre la hora. Yo no era el encargado, pero ningún compañero la agarraba, entonces dije “ma sí, yo voy”. La agarré, lo metí y ahí cambió todo: el técnico me empezó a poner, la gente a brindarme cariño… Y terminé metiendo 12 goles en esos 4 meses y nos salvamos de bajar a Tercera.

29 Al año siguiente ascendieron en el último partido, festejaron, y a los tres días se anuló todo, ¿qué sentiste? Ya estaba acá, de vacaciones: salieron las noticias y fue una sensación horrible. ¡Lo que habíamos festejado! Un bajón, realmente, y después tuvimos que volver y arrancar la pretemporada, sin saber en qué categoría íbamos a jugar. Se confirmó ya hacia el final de la pretemporada, y ahí el presidente entró a vender a los jugadores, y terminé yendo sobre la hora al Zaragoza.

30 ¿Fuiste al Zaragoza para jugar con tu hermano? El presidente del Genoa me quería vender a Italia, tenía todo acordado con Cagliari, pero se metió Zaragoza y yo insistí para ir ahí, por muchas razones: para jugar con Gabriel, para conocer una liga diferente, y además porque me llamaban todos los días el presidente y el técnico del Zaragoza. Sentía que realmente me querían. En el medio del tironeo, apareció el Inter, que me quería también a préstamo, pero insistí y pude ir al Zaragoza, también a préstamo. Tenían la opción de compra a los dos años, pero a los seis meses hicieron uso de la opción y me compraron.

Con cara de niño, ante Huracán, en el Apertura 2000, sin haber cumplido un año en Primera.

31 Quizás, si hubieses ido tan joven al Inter no se hubiera dado la historia que se terminó dando. Exactamente. El Inter era un club enorme, tenía un montón de delanteros, yo no estaba del todo preparado y en Zaragoza iba a tener muchas más chances de jugar. En el fondo sentía que no tenía que ir ahí. Y me salió perfecto.

32 ¿Qué fuiste sintiendo a medida que le metías los 4 goles en 41 minutos al Real Madrid? Nunca había metido 4 goles en un partido de Primera. Y se dio ese día contra el Madrid de los Galácticos: Zidane, Raúl, Ronaldo, Roberto Carlos, Casillas, todos. Son esas noches en que te salen todas, no solo a mí, sino al equipo. Les ganamos 6-1, por la Copa del Rey, metí tres en el primer tiempo y, en el entretiempo, Miguel Pardeza, el Director Deportivo, me dijo: “Dale, que estás para meter otro”. Y yo decía: “bueno, dale”, como si tres fueran poquito. Y metí uno más.

33 En la revancha, el Madrid casi lo revierte. Terminó la ida y Casillas declaró: “Nosotros somos el Real Madrid y vamos a apelar al espíritu de Juanito para darlo vuelta en nuestra casa”. El Bernabéu reventaba, tenían el objetivo de ver si eran capaces de remontar un 1-6. Sacaron y a los 25 segundos Zizinho la clavó en el ángulo: 0-1. A los 25 del primer tiempo perdíamos 3-0 y no pasábamos la mitad de la cancha. Roberto Carlos metió el 4-0 y faltaba media hora. Un gol más y afuera. Zafamos. En esa Copa habíamos eliminado al Atlético y al Barcelona antes. Y perdimos 4-1 con el Espanyol en la final. Una bronca tremenda…

34 ¿Qué te genera ver cómo está el Zaragoza hoy? Mucha tristeza, porque es un club espectacular, hermoso, histórico en España, del medio de la tabla para arriba, con muchas copas nacionales ganadas y al haber vivido épocas muy lindas, mi hijo nació allí incluso, bueno, verlo en Segunda sin poder ascender es muy triste.

35 “Es mejor que nos dejes a no haberte conocido”. Sí, claro, la bandera de los hinchas del Genoa cuando jugué mi último partido. Desde el primer momento tuve un gran feeling con la gente y las cosas salieron muy bien a nivel individual y grupal, más allá de la primera etapa en que nos descendieron en escritorio.

36 En Genoa también te fuiste entre lágrimas de todos. ¿Por qué hacés llorar a la gente? Ja, ja, fue un año muy emotivo, porque volví sobre la hora al club para cerrar el círculo y jugar en Primera. De hecho, no me querían habilitar. El presidente del Zaragoza me quería vender al Tottenham, estaba casi hecho, un club de la puta madre, en Londres. Viajó mi representante y me decía: “Te dan todo lo que vos querés”. Pero yo no estaba convencido, había algo dentro de mí que no me terminaba de cerrar y cuando me llamó el presidente del Genoa y me dijo “venite para acá”, ni lo dudé: interiormente sentía que debía cerrar un círculo allí, después de haberme ido sin poder jugar en Serie A. Todas las decisiones en mi carrera las tomé siguiendo lo que sentía por dentro.

Explota el Cilindro con su gol a Colón, Apertura 2001 que terminaría consagrando a Racing, con el Chanchi Estévez que se acerca a abrazarlo. Metió 3 en este torneo.

37 Hicieron un campañón… Sí, clasificamos a la Europa League después de un montón de años. Fue una de mis mejores temporadas, metí 24 goles y quedé a uno de Ibrahimovic, que fue el goleador del campeonato. Me pasó en el último minuto del último partido por un pase del Cuchu. Siempre lo puteo (risas). “Vos sos amigo y le das el pase a Zlatan para que sea goleador”, le digo, porque encima ellos ya eran los campeones… Bueno, al final me terminó comprando el Inter por esa gran temporada en Genoa.

38 ¿Cuándo empezaste a usar el 22? En Zaragoza. Como llegué sobre la hora de inicio del campeonato, por ese tironeo con el Genoa, solo quedaban disponibles el 22 y el 2, así que no había mucha opción. Cuando regresé al Genoa, el 22 estaba libre, porque lo tenía Borriello y se había ido, y me lo quedé. Después, al ir al Inter, el 22 lo tenía Paolo Orlandoni, el tercer arquero, que estaba hacía muchos años, muy querido en el club. Después de firmar, cuando Mourinho me llamó para darme la bienvenida y contarme con lo que me iba a encontrar, me dijo: “Me imagino que vas a querer el 22”. Le contesté que no me quitaba el sueño. “Quedate tranquilo, yo hablo con él”. Un tiempo después, charlando una vez con Paolo, me contó que Mourinho le había dicho algo así: “Necesito un favor tuyo, y no me podés decir que no”. Así fue. Ahora, soy un loquito por el 22.

39 ¿No es tan ogro Mourinho, entonces? No, para nada, al contrario, con nosotros se portó siempre muy bien. Yo creo que él necesita tener un poco esa imagen especial hacia afuera, para defender al grupo y sacarle presión, necesita siempre un enemigo enfrente para sacar también lo mejor de él y de sus jugadores.

40 Día anterior a la final de la Champions entre Inter-Bayer, ¿qué imaginabas? Llegamos bárbaro a esa final, internamente sentíamos que no se nos podía escapar. Veníamos de ganar Scudetto y Copa Italia, mental y físicamente estábamos a tope. Uno siempre imagina hacer una final espectacular pero tan tan perfecta no lo soñé. Fue algo único. La gente anhelaba la Champions desde el primer día, no se ganaba desde hacía 45 años, había una gran ansiedad. Ya cuando habíamos eliminado al Barcelona, al llegar a Malpensa, el aeropuerto de Milan, no podíamos ni bajar, era una locura. Imaginate tras ganar la final.

41 Ni Messi consiguió lo que lograste en ese momento: ganar Liga, Copa del Rey y Champions solo con goles tuyos… Fue una locura, esas cosas que se dan. La Copa y el Scudetto se lo ganamos a la Roma. Tres días antes de la final de Copa Italia jugábamos contra la Lazio en Roma: era toda la cancha a favor de nosotros, los laziales festejaban nuestros goles. Ese torneo lo lideramos casi entero, nos caímos en la recta final y recuperamos faltando tres fechas. En la última, debíamos ganar para ser campeones, empatábamos contra el Siena, ya descendido, pero que tenía a varios jugadores de la Roma a préstamo. Fue durísimo y pude meter el gol faltando 25 minutos. Y la Copa Italia se la ganamos 1-0 en Roma, también con un gol mío. Nos querían matar.

42 Vas mañana a Milano, ¿se te tiran los hinchas encima? No sé si tirar encima. Tengo muchos amigos en Milan, es la ciudad donde más viví, 5 años, y la gente obviamente no se olvida. Volví el año pasado y me demostraron un gran afecto.

La vuelta olímpica por la que Racing esperó 35 años: el 27 de diciembre 2001, en Liniers, tras igualar 1-1 con Vélez. Celebra abrazado con Arano y Vitali. Milito, Maciel y Vitali fueron los únicos con asistencia perfecta (19 partidos).

43 Resolveme este enigma matemático: Argentina empata 2-2 con Uruguay y hay tres goles de los Milito… Yo metí dos y Gaby se hizo uno en contra, ja, ja, esas cosas que tiene el fútbol. Lo recuerdo muy bien, porque al otro día Gabriel se iba a España a firmar con el Real Madrid. Fue la noche en que inauguramos el Estadio Unico de La Plata contra Uruguay.

44 ¿Qué fue la Selección para vos? Mirá, si veo el vaso medio lleno, pienso que he sido un privilegiado de estar en un Mundial y dos Copa América, con la enorme cantidad de jugadores que sacamos, sobre todo de mitad de cancha para arriba. Y me llena de orgullo. El vaso medio vacío: sí, me hubiera gustado jugar más, pero no me lamento.

45 Debutaste en la Selección en 2003 con un gol a Honduras a los 15 minutos, se abría un futuro promisorio… Fue cumplir otro sueño: debutar en la Selección y encima con un gol. Viví con mucha emoción esa experiencia de la gira, porque fue la primera vez, y porque estuvimos mucho tiempo concentrados en Ezeiza.

46 ¿Bielsa fue el que más confió en vos? En la Selección, sin dudas. Me encontró en un momento en que quizás no estaba para ser titular, recién empezaba, y encima Marcelo se fue muy rápido. Ya con más experiencia, tuve otros técnicos que confiaron en otros compañeros y no tanto en mí.

47 ¿Te bajoneó no ir al Mundial 2006? En febrero de ese año le habías metido los 4 goles al Madrid… Incluso jugué contra Croacia, el último partido antes del Mundial. Siempre es feo quedar afuera, pero me fui haciendo la idea cuando se realizó la concentración en el convento de Madrid, ya muy cerca del Mundial, y no me convocaron. Por otro lado, tampoco había formado parte del ciclo, casi no estuve en las convocatorias de Pekerman, entonces era difícil. Y al final llevaron a Julio Cruz.

48 ¿Te llamó Pekerman para decírtelo? Sí, sí, José me llamó y me dijo que no iba a ir, un poco lo imaginaba, como te contaba. Hubiese sido muy lindo, además, porque lo habría compartido con mi hermano.

Tapa con Bastía y Mariano González, abril 2003.

49 Al siguiente te llevó Maradona, ¿pudiste disfrutarlo pese a jugar tan poquito? Lo disfruté, obviamente me hubiese encantado poder jugar más, pero bueno, no se pudo dar, había grandes delanteros, pero en esos momentos pensás que estás en el lugar que cualquier chico soñó. Estar parado cantando el himno es lo máximo.

50 Jugaste 26 partidos en la Selección, y ni uno solo completo. Ese dato quizás lo explique todo… Es cierto que en todos los clubes tuve la oportunidad de jugar, y en la Selección me faltaron un par de partidos completos y seguidos, no tuve esa suerte, o esa confianza del técnico, para saber si estaba a la altura. Igual, me siento un privilegiado de haber participado.

51 ¿Lloraste alguna vez por el fútbol? Claro. De emoción, en la despedida, me vieron todos. De tristeza, recuerdo sobre todo el día en que me rompí la rodilla: 14 de febrero de 2013, contra Cluj de Rumania, por Europa League. Fue el momento más duro de mi carrera. Traté de ir a bloquear un rechazo y al apoyar, se me fue la pierna.

52 ¿Ahí mismo te diste cuenta de que te habías roto los ligamentos? Sí, sentí una explosión en la rodilla y un dolor terrible. Además, conociendo la historia de mi hermano, lo que había sufrido para superar esa lesión, en el momento se me vino todo a la cabeza y fue horrible, por eso el llanto.

53 ¿Cuánto tiempo estuviste mal? Un par de días, hasta que me operé. Yo tenía en la cabeza volver a Racing, y entonces también se me cortaba esa posibilidad. Aparte, viví tan cerca lo de Gaby que sabía la que se me venía, y nunca sabés cómo va a quedar la rodilla porque depende de muchas cosas. Pero bueno, me operaron y al salir me dije: “Listo, ahora, a cambiar la cabeza, en positivo”. También las muestras de apoyo y afecto que recibí me ayudaron mucho. Desde Moratti para abajo en el Inter hasta un montón de jugadores y entrenadores. Eso me dio mucho ánimo para decir: “Necesito volver y devolver todo lo que me ha dado esta gente”.

54 ¿En Europa seguías a Racing? Los partidos de Racing los vi siempre, en todos lados. El peor momento fue la Promoción con Belgrano, ahí sufrí mucho. Y los últimos 6 meses antes de venir también los viví con angustia porque se acercaba el regreso.

En Zaragoza le metió 4 goles en 41 minutos al Real Madrid (lo sufre Iker Casillas).

55 Está el casete del futbolista de que cuando se hace profesional se pierde el sentimiento. Noooo, ¡qué vas a perder, nada que ver! A mí, por lo menos, no me pasó eso. A mí, los pibes en las concentraciones, me volvían loco si perdía Racing. Cuchu, Pupi, Nico Cambiasso, y si ganábamos, los volvía loco yo.

56 ¿No te generó dudas volver a un equipo que andaba tan mal? ¿Sabés que no? Me di cuenta de que era un desafío difícil, incluso lo venía hablando con Seba (Saja) desde hacía unos meses, porque yo miraba todos los partidos de Racing y el equipo terminó anteúltimo. Pero sentí algo positivo. De hecho, cuando en abril Víctor (Blanco) vino a hablar conmigo a Milan por mi regreso, le dije: “Vamos a armar un buen equipo para pelear arriba”. El se reía.

57 ¿Le metiste presión a Blanco para armar un equipo fuerte? No, lo que hice fue entusiasmarlo, porque su idea era no presentarse a las elecciones de diciembre. “No diga eso, porque el fútbol es pasión, y es tan dinámico que tal vez peleamos el campeonato, se termina presentando a las elecciones y las gana”, me acuerdo que le dije. Y pasó tal cual. De hecho, Víctor me lo recordó en medio de los festejos por el título: “Me lo dijiste, eh, en abril, en tu casa, en Italia…”. Estaba convencido de que se podía hacer algo bueno, siempre desde las ganas, porque la realidad marcaba otra cosa.

58 ¿Desde cuándo sos amigo de Saja? De cuando compartimos la Selección de Bielsa en 2003, esa concentración larga en Ezeiza y luego la gira. Ahí hicimos una muy buena relación, somos de la misma edad, y luego nos encontramos en Racing. Hoy somos vecinos en el mismo country.

59 Ni loco imaginaste un regreso así a Racing. ¿Verdadero o falso? Ehhhh, sí, verdadero (risas). Si bien vine muy convencido y con muchas ganas, y aunque sentía que se podía hacer algo bueno, jamás imaginé que resultaría tan perfecto: campeón a los 6 meses, cuando Racing venía de salir 19° y 18° y estaba a 3 puntos del descenso. Era un equipo al que llegaban muchos refuerzos y un cuerpo técnico nuevo y por suerte la adaptación se dio muy rápido.

60 Campeón en el primer torneo y luego peleando siempre arriba. Lo competitivo que fuimos, claro. Ver que hoy Racing empieza primero en los promedios es un orgullo enorme. Eso tiene un valor muy grande para mí, no solo el título. Como también jugar dos Libertadores seguidas, algo que no se conseguía desde hacía 50 años.

Con su hermano Gabriel, en la Copa América 2007. Jugaron un Mundial cada uno, pero desfasados: 2006 y 2010.

61 Te ponés a mirar en la tele Racing campeón 2014 con tu hijo y te ve tirando la cinta de capitán al piso contra Quilmes, ¿qué le explicás? A una cierta edad, uno debe dar el ejemplo y sé que no fue la forma adecuada, eso lo tengo claro, pero tampoco hay que actuar todo en el fútbol. Uno tiene que ser como es, como cuando te calentabas con tus amigos en el barrio. No estuve bien, lo acepto, pero tampoco lo veo tan grave.

62 Desautorizaste al técnico. Sí, y por eso a los dos minutos le pedí disculpas a Diego (Cocca) y le expliqué por qué me había calentado, qué pensaba, pero quedó ahí, no pasó nada.

63 ¿Por qué te habías calentado? Porque nos jugábamos un campeonato y el único resultado que nos servía era ganar. Me parecía que no era delantero por delantero, sino otra cosa, meter 4 delanteros en cancha para tratar de ganar. Si lo hubiera sacado a Gustavo (Bou) en ese momento, también me hubiera calentado.

64 ¿Volviste a Racing con la idea de jugar cuánto tiempo? Un año y medio, hasta diciembre de 2015, que fue lo que firmé. Sabía que podía aportar cosas y que después me iba a empezar a costar, porque una rodilla operada nunca más vuelve a ser la misma. Más en mi caso, que además del cruzado anterior, me rompí el ligamento externo. Muchos me decían: “Mirá el lado positivo, no sufriste lesiones graves en toda tu carrera, recién a los 34”. Ojo: también, para recuperarte con una cierta edad, se hace más difícil.

65 Por eso no volviste en 2013… Exacto. No podía volver a Racing sin saber cómo estaba y eso me retrasó un año el regreso. Primero, porque necesitaba devolverle al Inter todo el apoyo que me habían brindado, y eso era jugando. Y aparte para darme cuenta de si era capaz de volver bien a Racing.

66 ¿La rodilla que tanto te molestó en Racing en los últimos meses fue consecuencia de aquella lesión? Cuando volví, la rodilla estuvo impecable, de hecho los primeros seis meses jugué siempre. Contra Guaraní, por fase de grupos, en febrero de 2015, hice un movimiento extraño y ahí se me pinzó un poquito el menisco, estuve parado bastante y hasta el día de hoy sigue molestando.

De cabeza, gol en la Selección de Bielsa, en 2003, en la inauguración del Estadio Único de La Plata. Argentina empató 2-2 con Uruguay: Diego metió 2 goles y su hermano, uno en contra.

67 ¿Qué cuidados le dedica uno a una rodilla operada que el público en general no ve? Vivía con el hielo. “Lo único que no voy a extrañar ahora que dejás es que no vas a estar más con el hielo”, me dice mi hijo. Siempre fui bastante fanático del cuidado y entonces todos los días, una hora antes y una después de los entrenamientos, estaba con el hielo. Es desgastante.

68 ¿Cuándo tomaste la decisión de retirarte a mediados de 2016? En diciembre. El último semestre de 2015 no me sentí bien por la rodilla, no podía entrenarme de la mejor manera y por eso en los partidos sentía que algo me faltaba. Estuve a punto de abandonar en diciembre, pero las charlas con amigos y las muestras de afecto influyeron para que siguiera seis meses más. “No te podés ir sin avisarle a la gente cuál será tu último partido, no merecés irte así”, me decía el Chino. Sofía, mi mujer, me decía lo mismo y entonces me empecé a preparar para que fueran los últimos 6 meses.

69 ¿No se te cruzó por la cabeza seguir un año más? No. Digamos que le propuse una tregua a mi rodilla: que me diera 6 meses de paz y después yo la dejaba descansar (risas). Como poder, hubiese podido jugar un tiempo más, pero también yo suelo ponerme siempre la vara muy alta y por dentro me decía: ¿para qué? Hasta acá llegué y di todo lo que tenía. Jugar por jugar no me gustaba.

70 ¿Tu hija tenía fecha de nacimiento para el día de tu último partido? Era para fines de mayo, pero se adelantó un poquito y nació esa misma madrugada a las 3.20 (“yo quería que fuera después, así iba a la cancha”, comenta Sofía, con Morena en brazos), así que cada vez que cumpla años también será el aniversario de mi último partido como futbolista. Y el mismo número de años, además. ¡Las vueltas del destino!

71 ¿Leandro no te metió presión, como hincha de Racing, para que siguieras un año más? A él le gustaría que juegue siempre pero ahora está contento de que ande más tiempo con él, que lo puedo ir a ver jugar, que lo lleve y traiga del colegio. Salió zurdito como el tío, está en infantiles de Racing, va miércoles y viernes al predio Tita Mattiussi.

72 ¿El mismo predio donde te entrenabas vos? Nosotros inauguramos la cancha 1 de Tita en mi primera etapa. Y se lo dije. Le cuento todas las historias. Y cuando a veces no lo citan, aprovecho y le recuerdo lo que viví: “¡Viste lo difícil que es el fútbol! A papá no le tocó jugar mucho en inferiores, y la pasó muy mal”. Viene perfecto el ejemplo. Y él lo toma muy bien. Lo ayuda a forjar la personalidad. De hecho, a mí me ayudó. Y también a valorar cuando después viene la buena.

El hombre de sus mismas iniciales (Diego Armando Maradona) lo llevó al Mundial 2010.

73 ¿No es de buchón pedir que expulsen a tu hermano en un partido? ¿Te parece? ¿Vos decís? Qué sé yo. Todavía es el día de hoy que lo seguimos discutiendo. Gabriel dice que no lo hubiera hecho. Yo le digo: “Escuchame, jugada de expulsión, era un clásico, la chance de sacar ventaja”. Eso pensé.

74 En Inter-Barcelona no daba para hacer ese papelón… Ahí es diferente, otro escenario, además no eran nuestros clubes de toda la vida.

75 ¿Te quedaste con ganas de jugar con Gabriel en Barcelona? Tuve la posibilidad, estando en Zaragoza, sonó fuerte el rumor, hubo charlas y contactos, pero son esas cosas del fútbol que uno no sabe por qué no se terminan dando.

76 ¿Estuviste más cerca del Barcelona o del Real Madrid? Del Madrid estuve muy cerca, porque me llamó por teléfono Schuster, el técnico en ese momento, para decirme que me quería y que me había pedido. Tampoco sé por qué no se dio.

77 Los defensores que mejor te marcaron. Varios. A Walter (Samuel) lo sufrí como rival y también como compañero en las prácticas, de los mejores. Nico Burdisso era durísimo, mi hermano, Cannavaro, Puyol, Sergio Ramos, Paolo Maldini, que era un mito…

78 ¿El compañero más divertido que tuviste? Chanchi Estévez, Chatruc, el Pupi Zanetti era muy alegre. Y de los de ahora Iván Pillud, Videla y varios más que me volvieron loco en el último tiempo. Me ponían hielo o piedritas en la cama. Pibes extraordinarios, me divertí mucho.

79 Tus mejores amigos del fútbol. Son varios. El Pupi, Samuel, Cuchu, Chiche Arano, el Chino Saja, Leito Ponzio, el Cabezón D’Alessandro, Nico Burdisso…

80 ¿Te putearon alguna vez en Racing? Sí, ¿cómo no?, claro que me han puteado, sobre todo en la primera etapa, es parte del fútbol.

81 ¿Vas a hacer partido despedida? Está la idea de hacerlo en octubre o noviembre de este año, estamos en conversaciones. Y en fecha FIFA, para que puedan venir los de Europa. Me encantaría que venga Mourinho, voy a ver si lo puedo visitar en un viaje que tengo pensado hacer por Europa en septiembre, para ver entrenamientos y saludar gente, y se lo comentaré.

82 ¿Le escribís por whatsapp: “Hola, Mou”? Mister. O José. Igual, hace bastante que no hablo.

83 ¿Qué recordás del secuestro de tu viejo? Que fue terrible. En esa época, yo entrenaba en Escobar, justo salía de la práctica y llamé a casa. Mi mamá lloraba y me decía “se llevaron a tu papá”. Fue un viaje terrible hasta casa, solo, lo empecé a llamar a Gaby, que entrenaba más cerca. Cuando llegué, ya habían llamado los secuestradores y hablado con Gaby. En el segundo llamado hablaron conmigo, realmente un momento espantoso… Nos dijeron qué querían, te amedrentan. A mí me tocó hablar con uno que era el más picante, digamos. Después, siguió hablando Hugo Isa, nuestro representante: lo vieron por la tele y pidieron hablar con él, por suerte, para no tener que lidiar con ellos.

84 ¿Cómo terminó? Estuvo 19 horas secuestrado, tuvimos que pagar el rescate, fue interminable. El viejo nos llamó de una remisería como una hora después. Es una marca que no te sacás más.

El punto culminante: final de la Champions League, en el Santiago Bernabéu, dos goles suyos para ganarle 2-0 al Bayern Munich y que el Inter levante la Orejona luego de 45 años de sequía.

85 Dijiste hace poco que querías un Racing “a la europea”, ¿por dónde se empieza? ¡Qué difícil, no! (risas). Me refería a que Racing debe pensar a lo grande, a crecer en todas las áreas. Debe profesionalizarse y crecer en infraestructura, después de tantos y tantos años de malaria.

86 ¿Qué hiciste en estas primeras semanas como ex? Disfruté de la familia. Yo soy un tipo activo que, aún en vacaciones, no puedo estar más de una semana sin hacer nada. Y ahora me pasó algo raro: estuve 30 días sin hacer nada de nada, como que me aflojé. Recién el otro día empecé a entrenar yendo al gimnasio con un profe, jugando al tenis con el Chino o con Adrián…

87 ¿Quién es Adrián? Adrián Faija, mi representante. En realidad, es mi amigo del colegio, nos sentamos juntos toda la secundaria. Es amigo-amigo, y ahora, además, cuñado de mi hermano, porque se casó con la hermana de Silvina, que es la mujer de Gaby. Así que eso te da una tranquilidad espectacular tener a alguien así. Adrián es abogado, fanático del fútbol, y nos empezó a manejar las cosas a Gaby y a mí desde hace varios años.

88 ¿Al tenis quién gana: vos o Saja? Está parejo, Seba juega muy bien… (concluimos, entonces, por su respuesta, que Diego también juega en gran nivel).

89 A un mes de ser un ex, ¿qué sentís? Hoy estoy tranquilo, en paz, me fui de la manera que siempre soñé. El fútbol me dio mucho, me sentí un privilegiado de poder vivir de lo que me apasiona.

90 ¿Y ahora? ¿Cuáles son tus planes en el futuro cercano? Ahora tranquilo, a esperar. Estoy disfrutando, viendo fútbol, haciendo el curso de entrenador en La Plata. Entre comillas, estoy haciendo el duelo de dejar de jugar, hay que ver cómo transito esto, por el momento lo llevo muy bien, disfrutando de muchas cosas que no tenía la oportunidad de disfrutar mientras jugaba, como estar en familia más tiempo, irme de vacaciones cuando quiero, llevar a los chicos al cole o ir a tomar unos mates con mi viejo a su taller. Está muy bueno…

Este salto, este grito de gol, vale realmente un campeonato.

91 ¿Vas a trabajar en Racing? Me reuní con Víctor y me ofreció estar en el club. Su idea es hacer una secretaría técnica, y me parece fantástico que Racing la tenga, pero no siento que sea el momento para mí. Las cosas no deben ser forzadas, para mí no es fácil dejar de jugar y enseguida tomar un rol así con un grupo al que pertenecí hasta hace 5 minutos. Necesito alejarme un poquito en el tiempo y eso me permitirá ver las cosas de otra manera. Igual, nunca voy a estar lejos de Racing. No descarto que sea con un rol en el futuro pero primero debo hacer este duelo, que las cosas se vayan acomodando, y que yo también vuelva a tener esas fuerzas y esas ganas que requieren un cargo así.

92 ¿Está en tus planes ser entrenador? Me gusta la idea, sí, pero con tranquilidad. No es fácil ser técnico, no es para cualquiera, lo veo en Gaby. Hay que sentirlo y prepararse.

93 ¿Hay chances de armar una dupla a lo Barros Schelotto? Acá en Argentina estaría difícil porque no podríamos ir ni a Racing ni a Independiente, está claro, pero en el fútbol nunca hay que escupir para arriba, afuera podría darse, ¿por qué no?

94 ¿A cuánto vivís de lo de Gabriel? A 200 metros, casi como la distancia entre las dos canchas (risas).

95 Antes del partido con Godoy Cruz en 2014, ¿Gabriel llegó a decirte “ojalá sean campeones”? Nada, no lo hablamos. Dejamos que las cosas fluyan. A mí me pasó lo mismo con el descenso de Independiente: tampoco se habló mucho. Somos muy respetuosos en ese sentido, no queremos que al otro le vaya mal, entonces no decimos nada…

96 Juega Independiente con Gaby como DT, la verdad: ¿querés que gane o no? Yo quiero que gane Racing (risas).

Hermosa postal del instante único de la vuelta olímpica. Racing acaba de ganar el Torneo Transición 2014. En su primer campeonato tras el regreso, se dio el gusto: fue fundamental con sus goles (6) y contagio.

97 ¿Disfrutaste que Independiente se fuera a la B, aunque tu hermano jugara en parte de la campaña y estuviera cerca del DT? Bueno, ¡qué pregunta! No le deseo el mal a nadie, pero como hincha de Racing, no te voy a mentir: triste no me puse.

98 ¿Te quedó pendiente algo en tu carrera? Sería egoísta de mi parte pedir más, el fútbol me dio muchísimo. Pero bueno, internamente me hubiera encantado ganar la Libertadores con Racing. Y algún título con la Selección, pero sería pedir demasiado, no me puedo quejar de mi carrera.

99 Estás predestinado a las hazañas: 2 títulos con Racing, único caso en 50 años, campeón de Champions con Inter tras 45 años, 4 goles al Real Madrid en 41 minutos... Me siento un afortunado total: estar en el momento indicado. El Inter, por ejemplo, venía ganando 5 Scudetto consecutivos, es un club demasiado importante para estar 45 años sin ganar la Champions, desde el día que pisé por primera vez el club me hicieron saber que era la Champions, la Champions, la Champions. En el vestuario era el mismo gran anhelo. Y bueno, pufff, se dio.

100 Jugaste en Racing, Genoa, Zaragoza e Inter, y la gente de los cuatro clubes te ama, se dio un vínculo fuerte, ¿por qué? Lo que más me reconforta, más allá de los goles y los títulos, es el afecto de la gente. Ser querido y respetado, ser buen tipo, más allá de poder jugar bien o mal. Son los valores que me inculcaron mis viejos. Eso es impagable, lo que más me llena de orgullo en mi carrera.

Por Diego Borinsky / Fotos: Emiliano Lasalvia y Archivo El Gráfico

Nota publicada en la edición de julio de 2016 de El Gráfico

Por Diego Borinsky: 01/08/2016

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