Notas de la revista

Papá Noel existe

En Rovaniemi, capital de la Laponia finlandesa, la leyenda de Santa Claus se hace realidad a través de un equipo de fútbol que promociona el espíritu navideño de la ciudad.

Los jugadores, en cada Navidad posan con Papá Noel.

“Santa is here”. Santa Claus está aquí. Todos los habitantes de Rovaniemi tienen en sus casas y en sus autos una imagen de Joulupukki, el nombre finés de Papá Noel, que ayuda a alimentar el mito iniciado por San Nicolás de Bari. Rovaniemi es considerada la ciudad navideña por excelencia y allí está ubicado el Santa Claus Village, un parque temático al que los niños de todo el mundo pueden enviar sus cartas. En Rovaniemi también existe el Santa Claus FC, un club amateur que participa en la Kakkonen, Tercera División de Finlandia, y que tiene como objetivo la solidaridad y la difusión de los valores y del espíritu de la Navidad.

El Santa Claus FC fue fundado en 1993 tras la fusión del Rovaniemen Reipas y del FC Rovaniemen Lappi. La idea surgió de los empresarios regionales, quienes buscaban, a través del deporte, darle un nuevo empujón turístico a la zona. La elección del nombre del equipo, que a pesar de competir en el ascenso finés lleva una denominación inglesa, se entiende en que los impulsores querían llegar a todas partes del mundo y no limitar los alcances del nuevo club al idioma local. Sabían, también, que el camino no sería corto ni fácil, pero nada nunca fue demasiado sencillo en la ciudad de Papá Noel. 

Rovaniemi fue refundada en varias ocasiones y en 2006 modificó por enésima vez su organización geográfica cuando incorporó bajo su administración los territorios rurales lindantes. En el siglo XX tuvo que sobrevivir a la invasión de las tropas nazis y en la posguerra, al asedio del gobierno soviético. La temperatura promedio en invierno es de -14 grados, pero puede alcanzar picos de -40. De abril a octubre, durante la primavera y el verano, es la única época del año en la que se pueden disputar partidos de fútbol al aire libre de forma convencional. Las ligas duran los seis meses que se extiende el período estival y luego cada club tiene actividades para suplir la falta de competencia durante la otra mitad del año.

El Santa Claus FC no es la excepción a la regla y de octubre a abril disputa un campeonato de fútbol sobre nieve, que se juega, generalmente, con equipos de cinco o siete jugadores abrigados hasta el cuello y sobre un terreno prácticamente anegado. Desde su fundación, el equipo no logró mayores resultados. Su máxima conquista fue haber alcanzado los playoff de ascenso hacia la Ykkonen, segunda división finlandesa. También se marca como un hito del club haber enfrentado en 1997 al Crystal Palace inglés en un amistoso.

En invierno entrenan con temperaturas bajo cero.

El equipo hace de local en Keskukentta, un estadio multipropósito que aún está en construcción y que tiene capacidad para 2800 personas. Santa Claus FC rara vez agota las localidades y, en promedio, en cada partido concurren 500 o 600 personas, aunque el espectáculo que brindan es llamativo. Si bien se venden entradas en los accesos del estadio, la mayor parte del público concurre en calidad de abonado. Alrededor del mundo el club tiene más de diez mil socios que colaboran con una cuota mínima anual. Una particularidad es que en las puertas de Keskukentta se posan los “barras” del club que exigen una condición inapelable: todos tienen que ingresar con algún detalle de color rojo en su vestimenta. La mayoría lo hace con los gorros de Papá Noel que se venden en las tiendas oficiales ubicadas en las inmediaciones del estadio.

La tienda oficial, precisamente, es una de las fuentes de ingreso del club. Además, hay varias tiendas en Rovaniemi y en otras ciudades de Finlandia y también los productos originales pueden conseguirse en páginas webs y en sitios de venta online de primera línea. Puma es la marca que viste al equipo, luego de haberle ganado la pulseada a Adidas, el antiguo sponsor. Los jugadores no son profesionales y tienen que trabajar fuera del club para mantenerse, por eso Santa Claus FC les ofrece un lugar en las tiendas oficiales hasta tanto consigan ubicarse laboralmente. Allí, durante la Navidad y las vacaciones, los integrantes del plantel también brindan clínicas de fútbol para los niños que se acercan.

El dinero que recauda el equipo en su tienda oficial está dedicado a mantener a flote las arcas del club, pero también se destina en un porcentaje a colaborar con UNICEF o a apoyar causas benéficas especiales. En 2011, por ejemplo, Santa Claus FC envió la mayor parte de sus ingresos a Sri Lanka, uno de los países con menor PBI en el mundo, para la construcción de una red acuífera que posibilitara que miles de personas tuviesen acceso al agua potable. El proyecto pudo finalizarse y en gran parte fue gracias a las recaudaciones llevadas a cabo por el club, que también consiguió el apoyo de Ford, Coca Cola y Electronic Arts, la empresa que desarrolla y distribuye, entre otros videojuegos, cada edición anual del FIFA.

Justamente Coca Cola, que temporada tras temporada es uno de los pilares del equipo, tiene una relación particular con la Navidad. Para muchos, fue la empresa de bebidas la encargada de moldear la figura moderna y amigable de Papá Noel, y también la que impuso los colores rojo y blanco, cuando encargó al pintor Habdon Sundblom que creara una nueva faceta de Santa Claus para una publicidad de la gaseosa. Para otros, la Navidad ya estaba asociada al rojo y al blanco y no exclusivamente al verde, pero igualmente reconocen que fue Coca Cola la encargada de difundir esa faceta más humana de Papá Noel que se mantuvo inalterable hasta el presente.

En lo estrictamente deportivo no todo es tan positivo para el equipo de Santa Claus, que en la Zona Norte de la Kakkonen finalizó séptimo entre nueve competidores y no logró concretar el objetivo del ascenso. El plantel está compuesto casi en su totalidad por jugadores finlandeses, a excepción del canadiense Tomer Chencinski, el brasileño Ricardo y el nigeriano Adeniyi Ibiyomi. Una curiosidad es que el equipo consta de ¡siete! arqueros, y que todos atajaron al menos una vez durante la última temporada. La figura es Jaakko Paavilainen, un espigado centrodelantero que se destaca en el juego aéreo y el goleador es Tommi Haanpaa. El entrenador es Jari Alamaki y a pesar de los resultados dispares goza de cierta estabilidad: está en el cargo desde enero.

Otra muestra del frío, que no hiela las ganas de jugar.

Otro de los puntos fuertes del club es el equipo de juveniles, el Santa Claus Juniorit, que hace pruebas para chicos y firmó el año pasado un contrato con el Milan para promover las infantiles y el fútbol finlandés. Cuando no están entrenando con sus divisionales, los chicos son los encargados de ponerle color a los partidos del primer equipo. Ellos también alzan las figuras de Joulupukki y las consignas de “Santa is here”. Papá Noel tampoco suele quedarse afuera de la fiesta y cada tanto irrumpe en el medio del juego, el partido se detiene y todos aplauden. En los encuentros decisivos es el encargado de dar el puntapié inicial. Todo es posible en Keskukentta, el lugar donde la magia ocurre y donde es Navidad cada vez que Santa Claus toca la pelota.

Por Matías Rodríguez

Nota publicada en la edición de diciembre de 2015 de El Gráfico