Fútbol

Franco Cervi: talento joven al servicio canalla

Tapado en Central durante el último ciclo de Miguel Angel Russo -entrenador con el que llegó a debutar en Primera-, Eduardo Coudet le tiró la número 10 y el volante ofensivo respondió al tener continuidad y responsabilidades.

En 2015, disputó 31 partidos oficiales y metió 5 goles, todos en el torneo local. No pudo coronar su gran año con un título.

Si se Central se convirtió en el equipo más vistoso del fútbol argentino en el año, un poco se lo debe a este zurdo de pies de cenicienta. Porque Chucky resultó un muñeco maldito para los rivales de turno, en especial durante el primer semestre de la temporada. Atrevido, encarador, revulsivo, Franco Cervi regaló pinceladas de fútbol en estado puro y hasta colaboró en el retroceso. Tan deslumbrante, tan completo, fue su rendimiento -sobre todo en los primeros meses del año- que el Benfica ya lo compró.

Aquí y ahora, aún se desconoce si se integrará para fines de diciembre al club europeo o si lo hará para mediados del año próximo, como está previsto. Lo cierto es que este volante creativo de 21 años creció de golpe en 2015. Tapado en  el último ciclo de Miguel Angel Russo -entrenador con el que llegó a debutar en Primera en septiembre de 2014-, Eduardo Coudet le tiró la número 10, apostó por él como titular, y Cervi no falló.

“Empecé a tener continuidad en Primera con él como técnico. El Chacho me transmite muchas cosas buenas, me da confianza, me aconseja, y me exige. Mis compañeros y yo estamos muy contentos con este cuerpo técnico por la manera de trabajar”, afirma con timidez en Arroyo Seco, a 30 kilómetros de Rosario.

-“Encará; jugá; pateá”, te indica Coudet. ¿Qué más te aconseja?

-Lo hace en todo sentido. Es una ventaja que él haya sido jugador, porque entiende más sobre el juego. Trato de sacarle jugo a lo que me dice porque es un gran entrenador.

-¿Qué te impactó de la Primera División al asentarte?

-Siempre soñé con esto y lo disfruto mucho. Mantenerme en Primera fue muy lindo; y la vida te cambia bastante porque la gente te empieza a conocer, y yo lo intento tomar con tranquilidad, de llevarlo lo mejor posible, para entrar a la cancha y jugar tranquilo. Fue importante la confianza que me dieron mis compañeros.

-¿Qué cuestiones se modificaron en tu vida?

-El día a día, porque salgo en televisión, porque me piden una foto en cada lugar al que voy. Esto me pegó bastante, es un poco loco… Pero, bueno, mantengo los pies sobre el piso y debo seguir de la misma manera de siempre. Lo importante es que maduré este año porque viví, como decía, un cambio muy grande.

-¿Qué significa llevar la 10 de Central?

-Es algo muy lindo y una gran responsabilidad. Pero, a la hora de jugar, tampoco hay que acordarse tanto de esto último. Sí trato de hacer lo mejor posible.

-¿Jamás pensante en los hombres importantes, como Omar Palma, que la lucieron?

-No… Como decía: trato de hacer lo mejor posible para el equipo. Sé que es un número muy especial, que lo han usado grandes jugadores.

-¿Qué momento resultó clave para desembocar en este presente? Porque redondearon un gran año, pese a que no ganaron un título.

-Nos dolió mucho la derrota ante Quilmes. No fue un partido en el que nos sentimos bien, en el que terminamos conformes. A partir de ese golpe, pudimos tener una linda racha de buenos resultados.

-¿Son el mejor equipo de la Argentina?

-Sí, creo que sí. El equipo tiene personalidad, mucha intensidad, siempre intenta buscar el triunfo en cualquier cancha. Y eso es lo que nos dio tanto.

-¿Con qué colaborás respecto a eso que les dio tanto?

-Trato de armar el juego, de ayudar a los delanteros, y tengo que correr hacia atrás para colaborar también con los defensores.

-De los cinco goles que metiste este año, ¿cuál te parece el más lindo?

-El que le hice a San Martín de San Juan. Me salió el arquero y se la tiré por arriba. Pero el más importante fue el que le convertí a Racing, porque era el debut en el torneo local y contra el equipo que venía de ser campeón.

-¿Sorprendiste en el fútbol argentino?

-No lo sé… Estoy agradecido de jugar en una de las ligas más difíciles del mundo.

-¿Ya caíste que debés irte al Benfica a mediados del año próximo a más tardar? 

-Sí, ahora lo entiendo… Pero, al principio, no entendía nada. La ayuda de mi familia, de mis compañeros, fue importante para comprenderlo. Sé que es algo bueno para mí.

Foto: Leonardo Vincenti.