Notas de la revista

En el mismo lodo

Quienes crean que la hoguera de estas horas es exclusividad de Boca y de Angelici, que vayan preparando la piel para las próximas llamas. Ningún engranaje del fútbol está ajeno a la degradación fermentada durante los últimos treinta años. Pero nos seguimos pasando la pelota...

En el mismo lodo, todos manoseados…

La batalla de los quinchos. La batalla de Parque Lezama. La balacera del Bajo Flores. Los trapitos-barras de los recitales. Los trapitos-barras de los partidos. El crimen de Gonzalo Acro. El atentado que deja postrado en una silla de ruedas al uruguayo Richard. La bandera contra Clarín en el Monumental. La bandera contra Clarín en la Bombonera. Los hermanos Schlenker. Los hermanos Di Zeo. El chancho inflable. El dron con el fantasma de la B. Aserrín, aserrán / de la Boca no se van. Solo le pido a Dios / que se mueran todos los bosteros. Vos sos la mitad más uno con Bolivia y Paraguay. Gallina puta te saluda tu papá.


En el mismo lodo, todos manoseados…

Barras de River entran al campo de Belgrano y golpean a sus propios jugadores. Barras de Boca les arrojan un gas tóxico a jugadores de River que intentan salir por la manga. Barras de River recorren el anillo del Monumental y aprietan al árbitro Pezzotta en el entretiempo de River-Belgrano. Hinchas de Boca arrojan botellas y otros proyectiles para impedir que River abandone el campo de la Bombonera el 15-M. Hinchas de River  destrozan y queman el Monumental el 26-J. Micro y combis de Boca con los vidrios rotos cuando van al Monumental. Micro y combis de River con los vidrios rotos cuando van a la Bombonera. Guerra entre barras de Boca y Chacarita en un partido de entrenamiento “a puertas cerradas” en la Bombonera. Barras de River se tirotean en la confitería del Monumental, delante de los chicos que salen del colegio del club.


En el mismo lodo, todos manoseados…

Boca se va del vestuario visitante del Monumental tras un partido por el torneo local y deja inscripciones con fibrón en las paredes [1]. Corte de luz y de agua en ese mismo vestuario cuando Boca vuelve para jugar por la Sudamericana. Un empleado de River ingresa a la cancha tras el partido y carga a los jugadores de Boca, derrotados. Los jugadores de Boca lo agarran a trompadas. River imprime entradas para el clásico de la Libertadores y el nombre de Boca aparece en minúsculas [2]. Se viraliza una foto del presidente D’Onofrio sentado en el piso del vestuario, viendo el clásico del torneo por televisión, pese a que su club dispone de un palco para 40 personas, que sí utilizará en el partido de la Libertadores. Angelici se enoja y dice que él no boqueó cuando en River les cortaron la luz y el agua. Los penales que nunca vio Loustau. El Pitanazo. El Viglianazo. El Delfinazo. El maderazo a Grimi. El cartelazo sobre el banco de suplentes de Independiente.


En el mismo lodo, todos manoseados…

Vangioni fractura al Burrito Martínez y se desentiende del tema. El escupitajo de Pablo Pérez a Pity Martínez. Vangioni fractura al pibe Pavón en Mar del Plata y reincide en su actitud. Daniel Osvaldo le habla de cuernos a Carlos Sánchez. Gago tiene frío en el Monumental. Orion tira la pelota afuera porque Calleri está caído y Carlos Sánchez no la devuelve cuando hace el lateral. Boca golea 5-0 en Mendoza y se saca una foto grupal mostrando cinco dedos. River elimina a Boca en Sudamericana y Libertadores y, pese al bochorno, se saca una foto grupal (a excepción de Barovero y Rojas) mostrando dos dedos. El tuit de Mora. El tuit de Osvaldo.


En el mismo lodo, todos manoseados…

D’Onofrio y Patanián salen eyectados del palco e ingresan a la cancha para apurar la suspensión del partido de Copa. Crespi [3] sale eyectado del palco e invade el campo para increpar a D’Onofrio y Patanián. Los jugadores de River se retuercen por los gases y a los de Boca (salvo Osvaldo y Orion) no se les mueve un pelo. Se decreta la suspensión del partido y los jugadores de Boca se sacan los buzos y se paran para jugar antes de que la voz del estadio se lo comunique a los hinchas. Arruabarrena les pide a sus jugadores que salgan solidariamente junto a los de River, pero no se mueven. Arruabarrena y todo River se meten en la manga bajo una lluvia de proyectiles, mientras los jugadores de Boca siguen sin moverse. Encabezados por Orion, los jugadores de Boca saludan a la barra, solamente a la barra.


En el mismo lodo, todos manoseados…

Hay que irse a la mierda. Hay que terminar de jugar. Los futbolistas tienen que ser solidarios. ¿Y ustedes dónde estaban cuando nos agredieron en el Monumental? Quieren ganar de guapos. Quieren sacar ventaja deportiva. Queremos los puntos. Queremos jugar los 45 minutos. La sanción es una burla. La sanción fue muy dura.

Paremos acá. El contrapunto podría seguir, pero… ¿para qué cansar? Mayo fue difícil de digerir. Un mes muy tóxico para quienes amamos el fútbol y soñamos con que en la Argentina sea la fiesta que nos contaron nuestros abuelos y que nosotros casi nunca pudimos ver. Tantas miserias, tanta barbarie, tanta negligencia, golpearon muy abajo.

A nosotros, que no estamos comprendidos en el arco de culpables que certeramente describió Alejandro Borensztein en Clarín el sábado 16 de mayo [4], que desde la década del ochenta rogamos por medidas serias para desguazar a las barras bravas aunque cobijáramos esperanzas mínimas de que eso sucediera, que no podíamos respirar del nudo de impotencia que nos asfixiaba la garganta después del bochorno de la Bombonera, apenas nos sorprendió un detalle: la metodología de la agresión del 15-M.  El resto lo padecimos por millonésima vez. En esta columna publicamos dos textos advirtiendo los riesgos a futuro y las responsabilidades no asumidas: Todos tus muertos (diciembre de 2012) [5] y Balas que pican cerca (agosto de 2013) [6]. Quienes deseen, pueden releerlas en www.elgrafico.com.ar. Habría sido muy sencillo armar esta columna encadenando párrafos de ambas, porque relatan situaciones, trazan diagnósticos y esbozan vaticinios que han sido recurrentes en los últimos treinta años y que nadie se preocupó por subsanar.

Quienes crean que la hoguera de estas horas es exclusividad de Boca y de Angelici, que vayan preparando la piel para las próximas llamas. La enfermedad del fútbol argentino atraviesa a la AFA y a todos sus clubes, a los jugadores y a los entrenadores, al Estado y a las fuerzas de seguridad, a los hinchas y a los medios de comunicación incapaces de editar sin una camiseta puesta. Llegamos hasta aquí, hasta el fondo de la ciénaga, por la profusión de bajezas y por la convalidación de las actividades delictivas en torno al fútbol. Mientras nadie reconozca y asuma responsabilidades, mientras a nadie le interese otra cosa que no sea cuidar su propio culo, seguiremos así, en el mismo lodo, todos manoseados.

Por Elías Perugino
Textos al pie

1- Luego del episodio, Arruabarrena reconoció el error y pidió disculpas.

2- Luego del episodio, River reconoció el error y pidió disculpas.

3- El vicepresidente de Boca tiene el copyright de dos frases abominables: “El fútbol es para los vivos” y “Los apóstoles eran los barrabravas de Cristo”.

4- “Los responsables son, al menos desde los años 60 hasta hoy, los barrabravas, los dirigentes de los clubes, los Presidentes de los clubes, los Presidentes de la AFA, los comisarios de la policía, los Jefes de Policía, los Ministros de Seguridad, los Ministros de Interior, los Jefes de Gabinete, los Intendentes, los Gobernadores y los Presidentes de la República. Y tal vez alguno más. Lamento decir que a esta altura, está probado que son todos partes de la misma joda.
Los demás somos todos inocentes. Inocentes y boludos que hace rato nos resignamos a aceptar lo inaceptable”.

5- Link: http://www.elgrafico.com.ar/2012/12/16/C-4591-disparador-todos-tus-muertos.phpn 

6- Link: http://www.elgrafico.com.ar/2013/08/04/C-4879-disparador-balas-que-pican-cerca.php


Nota publicada en la edición de junio de 2015 de El Gráfico