LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

Walter Erviti, 100x100: “El vestuario de Boca está lleno de jugadores con mucho ego”

- por Diego Borinsky: 16/04/2015 -

Ganador de siete títulos con algunos récords hoy juega en Banfield. De perfil muy bajo, habla, sin embargo, de temas calientes del fútbol argentino.

A los 34 años cree que le quedan dos más como futbolista para luego ser entrenador. Espera retirarse en Banfield.

1 ¿Qué es un pecho frío? Una frase mediocre aplicada a ciertos jugadores que son incomprendidos por el simpatizante general. Yo admiro más al que intenta pensar y jugar que al que sólo corre. Me fastidia mucho cuando me dicen: “Che, qué bien, ¡cómo corriste hoy! Te felicito, sos un animal”. Me da vergüenza. Correr, corre cualquiera. Me parece más jodido pensar. Entonces, el hincha le dice “pecho frío” al que no transpira la camiseta. Igual, no me siento aludido, a mí suelen elogiarme el despliegue aun siendo un jugador con técnica.

2 ¿Qué significa un caño para vos? Es la gloria… Muchas veces, cuando me acuesto, viendo la tele o leyendo un libro, me pregunto: “¿Hice bien en dejar de jugar como jugaba?”. Porque  antes disfrutaba mucho. Entraba al partido y hasta que no metía dos caños no empezaba a jugar. Sabía que la gente iba a verme hacer eso. Mi viejo me pedía “Tirame un caño para mí” y se ponía detrás de un arco. Yo lo hacía y lo miraba. Hasta los 23 años vivía para tirar caños. Caños de suela que, además, a la gente le gustan más. Sentía ese fútbol.

3 ¿Hay una técnica especial para los caños? A mí se me facilitaba porque los tiraba desde muy chico. Recibía la pelota y lo primero que se me venía a la cabeza era meter un caño y sabía que lo iba a hacer. Si estás convencido, te sale. No me importaba si era en mi área, contra la raya o si podía perderla. No jugaba con esos miedos. Amagaba hacer un pase, la tiraba para adelante, y cuando se me acercaban, la tocaba para el costado, de suela, y ahí metía el caño. A mí se me hacía más fácil pasar a un tipo tirándole un caño que gambeteándolo, lo usaba como herramienta.

4 ¿Podés clasificar los tipos de caños? No sé, tiene que estar la intención de tirar el caño y quedarte con la pelota del otro lado, porque están los que te tiran un misil entre las piernas, la pelota pasa, termina en cualquier lado, y dicen: “Mirá el caño que te hice”. No. Es fundamental mantener la posesión.

5 Además de tirar el caño, ¿también decías “sotana”? Para nada, nunca fui de hablar. Los rivales, igual, me puteaban mucho. Una vez, empatábamos 1-1 con Huracán en cancha de ellos, vino Graieb, le tiré el caño y empezó: “Pendejo, la concha de tu madre, te voy a matar”. No contesté, no lo miré. Después se pusieron 2-1, me vino a marcar, y le tiré otro caño. “Me arrepiento de lo que te dije, te felicito”, me dijo. Serna también me felicitó en la Bombonera. Un montón de veces me vinieron a buscar al vestuario y mis compañeros debieron meterse a separar, bah, a cuidarme en realidad, porque yo no me peleo.

6 ¿Tus compañeros también te puteaban en las prácticas? En una de las primeras le tiré un caño a Biaggio y aterricé de cabeza en el pasto: el Pampa me había dado un voleo en el culo. De esas tengo varias. Siguieron jugando como si nada, yo no pedí falta, claro. Derecho de piso. Igual, me había quedado con la gloria de haber tirado un caño y mostrarme.

Debut en Boca con gol ante Godoy Cruz en la Bombonera, en la derrota por 4-1.

7 ¿En México te pusieron “Mago” por los caños? Tuve una gran etapa en Monterrey, 6 años, fuimos campeones, y un caradura me puso ese apodo. No me gusta. No me gusta que hablen de mí en realidad. Ni que me reconozcan. A mí me gusta andar en la calle y que no sepan quién soy, por eso durante 12 años me corté el pelo de manera diferente (risas). No me gusta ni siquiera que me halaguen, disfruto ser un tipo común y corriente.

8 Pero hacías buenos trucos con la pelota, estaba bien el apodo… Cuando era chico me gustaba gambetear hasta que me enseñaron que el fútbol es otra cosa. El primero que me enseñó a ganar fue Oscar (Ruggeri). Me daba libertad: “Walter, hacé lo que quieras, tirá caños, sombreros, pero tenés que saber que cuando el partido termina, el equipo debe haber ganado”. Y me fui adaptando, porque no entendía. Después de haber debutado, Tocalli me llevó a Toulón con el Sub 21. “No quiero que tires caños”, me dijo. Me puso cinco minutos contra Portugal y tiré 4 caños… no jugué más (risas). “Vas a aprender sí o sí”, me dijo en el vestuario (risas).

9 ¿Es muy duro Mar del Plata en invierno? Para mí era igual que en el verano, porque lo único que hacía era jugar al fútbol. No he tenido otra variante en mi infancia ni en mi vida, así que corría detrás de una pelota y no sufría el frío. Es mi lugar de origen y lo he disfrutado muchísimo.

10 ¿Jugabas en la playa? No me gusta la playa. Tampoco los lugares donde hay mucha gente. Soy tímido desde chico, poco sociable, nunca me quedaba a dormir en la casa de amigos, me daba vergüenza. Hoy sigo siendo tímido, no me gusta relacionarme con la gente.

11 Te van a sacar el carnet de marplatense si no te gusta la playa… No sé nadar directamente. Hace 5 años vivo en este departamento, que tiene una pileta en la terraza, y no me metí ni una vez. Viví 6 meses en Cancún, mientras jugaba en Atlante, todos los días con 30 grados, el edificio estaba sobre la playa y pisé la arena dos veces. Cuando le comenté a mi mujer que nos volvíamos, me dijo: “¡Pero acá estamos rebien!”. Le dije: “Si fuese surfista, sería el mejor lugar del mundo, pero soy futbolista, y el equipo no tiene cancha, ni  camiseta y no le ganamos a nadie”. Me quedaban 3 años de contrato, ganaba en dólares, pero lo rescindí.

12 ¿Tu mujer y tus hijos también se quedaban en el departamento? No, ellos vivían en la playa, el que se quedaba en el departamento era yo: descansaba, miraba fútbol, leía.

13 Tu timidez te debe haber resultado difícil de llevar en un medio como el del fútbol… Ser así me da la posibilidad de enfocarme realmente en lo que me gusta y no en el entorno, aunque me ha costado convivir con este ambiente. Tuve choques con periodistas, porque quizás me veían soberbio o agrandado, pero todo lo contrario, me cuesta relacionarme. Por ese motivo hice muy pocos amigos en el fútbol.

Con la camiseta de Banfield, club con el que hizo historia al ganar el único campeonato de su vida.

14 ¿No lo trataste con un psicólogo? No me gustan los psicólogos. A veces siento que soy raro hasta para mí mismo, pero no me molesta tampoco. Por ejemplo: no le encuentro sentido a ir de vacaciones. Mi mujer espera que empiece el campeonato y por ahí se va Nueva York con su madre y sus hermanas. A mí no me interesa. Si fuera a Nueva York, me levantaría a las 12, comería en el hotel, dormiría la siesta y vería la tele. Les haría perder el día.

15 ¿Nunca te vas de vacaciones en familia? En verano vamos a Cariló, pero no salgo de la casa. Armé una canchita de fútbol atrás, y ahí juego con mis hijos.

16 Sos muy raro, lo sabés, ¿no? Me lo dicen todos, hasta Vero, mi señora, así que lo debo ser. Muchos no entienden que no le dé valor a las cosas. Habré jugado más de 600 partidos, cambié camisetas en el 90% y no tengo ninguna, las fui regalando. Viene uno, me pide, y se la doy. Para armar ese pequeño museo que ves ahí con una camiseta de cada equipo en los que jugué, Vero se las tuvo que pedir a primos y amigos porque yo no las tenía. Las cosas materiales realmente no me interesan.

17 La tendencia en estos tiempos es lo contrario… Sí, hay una situación de apariencias en la que te juzgan de acuerdo a lo que tenés. A mí no me interesa. No ando con relojes ni cadenas, tengo esta desde los 10 años, me la regaló mi madrina. No me interesa la plata.

18 ¿No peleás tus contratos? En Monterrey no tenía representante y firmaba mi contrato cuando me lo ofrecía el club, y sin leerlo. Lo que me pagaban, para mí estaba bien. Estoy muy agradecido por ser futbolista, vengo muy de abajo, hay cosas más importantes que un cero más o un cero menos. Los autos me los cambia mi señora.

19 ¿Sufriste muchas privaciones de chico? Mi vieja limpiaba casas de familia y mi papá era albañil y remisero. Se rompieron el alma para darnos todo a los tres hijos, pero podía pasar que una noche tuviéramos que conformarnos con un té con galletitas. En Mar del Plata nos habremos mudado 7 u 8 veces y vivimos en casas de amigos o familiares.

20 ¿Cómo llegaste a San Lorenzo? Primero vine a River, con 14 años. Me probaron todo el año y terminaron rechazándome porque no había crecido. Ese año viví en una pensión enfrente del Monumental. Me daban la comida, pero los lunes el club cerraba y no comía. No tenía ni para un sándwich.

Semillero cuervo. Entre Ricardo Verón y Mario Santana, integrantes de una Cuarta que dirigió con éxito el Flaco Cousillas. En San Lorenzo ganó dos títulos dirigido por Manuel Pellegrini.

21 ¿No planteaste tu situación en el club? Es que yo no hablaba, ¿no te digo que es el día de hoy que tampoco hablo? Los domingos a la noche comía todo lo que podía, me guardaba algo y con eso tiraba hasta el martes. Los lunes me levantaba a las 2 la tarde para que el día se me hiciera más corto. Así durante 3 meses, hasta que me fui a vivir a la casa de una familia en la que limpiaba mi mamá en verano. Se portaron 10 puntos. Era en Salguero y Libertador, me iba caminando todos los días hasta Ciudad Universitaria, no tenía plata ni para el colectivo y aparte estaba más tiempo solo, a mí me gusta estar solo.

22 ¿Con quién compartiste equipo en ese año de prueba en River? Con Costanzo y Guille Pereyra, me trataban rebien. Yo no estaba fichado, entonces sólo jugaba amistosos o contra chicos que venían a probarse. Jugué contra Saviola y D’Alessandro. River me daba el colegio también, pero lo dejé a los pocos meses, por eso hoy les digo a los chicos que suben de las inferiores que estudien. Yo me salvé de casualidad, aposté todo a jugar al fútbol y a los 18 años San Lorenzo me dejaba libre, decí que cambiaron todo y me volvieron a llamar, si no…

23 Te vengaste de River metiéndole un gol sobre la hora en el clásico del 2012… No tengo en ningún momento la sensación de rencor hacia nadie, tiene que ver con mi creencia en Dios. Lo que me ocurrió en River es parte del fútbol. Nadie te dice que por más que te dediques, te vayan a contratar. Millones quieren ser futbolistas y no siempre te alcanza.

24 ¿Almeyda te hizo algún comentario respecto a ese 2-2? Ahí empezó a definirse su salida de River… No soy un tipo de tener relación con los técnicos. Nunca lo fui. Siempre entendí que no da la situación para que el jugador cargue al técnico.

25 No me contaste cómo llegaste a San Lorenzo. De River me volví a Talleres de Mar del Plata y a los seis meses Morete hizo una prueba de jugadores y anduve bien. Me ficharon en San Lorenzo y en mi primer año, en Quinta, jugué 2 partidos. En diciembre me agarró Mariani, el coordinador, y me dijo que no me iban a tener en cuenta. Otra vez lo mismo. Me estaba volviendo a Mar del Plata y de golpe cambiaron todo en las inferiores: se fue Mariani, llegó Doria, y me dijo que me quería ver. Me probaron, anduve bien, y al toque me subieron a la Reserva y de ahí a la Primera, todo en un mes y medio.

26 ¿Qué recordás de tu debut? Fue muy raro. San Lorenzo jugaba con Boca a la noche por la Mercosur un día de semana. Yo vivía en la pensión y me llamó Oscar: “Venite que vamos a hacer fútbol con los que quedaron afuera”. Jugué, hice esas boludeces que hago siempre, que hacía en realidad, y al toque me sacó. Me puse mal. “Andá a buscar la ropa que concentrás”, me dijo. No lo podía creer. Ni siquiera le pude avisar a mi papá, no tenía celular ni plata. A la noche fui al banco, entré en el segundo tiempo y mi viejo se enteró viendo la tele. Ganamos 1-0. Al terminar el partido me prestaron el teléfono de la oficina del club y llamé. Ninguno de los dos lo podía creer.

27 Un pequeño detalle te cambia la vida. Si Mariani no se iba de San Lorenzo… No lo sé, mi sueño era ser futbolista, pero ya tenía casi 18 años, había dejado el colegio… ¿Viste cuando te subís a un taxi, que todos los tacheros fueron cracks que no llegaron por algún motivo? Bueno, podría ser uno de esos tacheros…

Producción como raperos en San Lorenzo junto a Eduardo Tuzzio y Bernardo Romeo en 2001. Campeones de todo.

28 ¿De quién eras hincha de pibe? De chico era de Alvarado y de Boca, pero cuando entré a San Lorenzo me empecé a identificar con el club y me hice hincha. Me daba mucha bronca cuando nos cantaban que no habíamos ganado ninguna Copa, por eso conseguir la Mercosur me llenó de felicidad. De hecho, cuando me fui a jugar a México, cada vez que venía a Argentina iba a ver a San Lorenzo.

29 ¿Tu ídolo de pibe? Me encantaba Martino.

30 Pará de hacer lobby, ¿querés volver a la Selección? Preguntale si cuando dirigía a Newell's, en un partido con Boca, no le mandé mi camiseta firmada “con admiración”. Me encantaba cómo jugaba, yo siempre miraba fútbol, para mí Fútbol de Primera era la Biblia, no podía dejar de verlo.

31 ¿Por qué repetiste primer año en el colegio? Me había llevado tres materias y tenía que rendir una para pasar de año. Matemática y Dibujo Técnico no las iba a dar porque no entendía nada. Elegí Lengua pero justo ese día se armó un partido en el barrio y cambié de rumbo. No fui al colegio y repetí. Mi viejo casi me mata, mi vieja no me hablaba.

32 ¿Cuánto tiempo viviste en la pensión de San Lorenzo? Unos 3 años. Mi hermano, Gastón, jugaba en las inferiores de Huracán y vivía en un departamento, pero Oscar no me dejaba ir con él. Una vez le pedí permiso para ir a comer a su casa. Se me hizo tarde y volver al predio era un peligro: no tenía auto, viajaba en colectivo. Ya jugaba en Primera hacía 5 meses, era titular. Cuando llegué al otro día a la práctica, Oscar me preguntó dónde había dormido. Le expliqué que se me había hecho tarde y era peligroso volver a esa hora. “No se te puede hacer tarde –me dijo–, así que el fin de semana no vas a jugar. Hoy arrancás la semana lesionado, ¿entendés? Vas a trotar alrededor de la cancha, el sábado vas a ver cómo juegan tus compañeros y el lunes vas a volver a participar del entrenamiento. Si un compañero tuyo te gana el puesto, aprenderás que las cosas no son fáciles y sino, el lunes vas a tener la posibilidad de competir por tu puesto, pero esta semana vos estás lesionado”. Un mensaje clarito. Me cuidaba. Y le estoy muy agradecido.

33 Pero estuviste bien en no volver tarde, era peligroso… Era mi palabra contra la de él. Yo sabía que estaba en falta y me la jugué a que no se enterara, pero Oscar sabía todo, aparecía en cualquier momento en la pensión. Nunca más volví tarde. En realidad, nunca más volví a comer a la casa de mi hermano (risas).

34 ¿Era muy duro vivir en la pensión? Nooo, yo estaba feliz, pensá que vengo de una familia muy muy humilde. Para mí, la pensión era el Sheraton y el Jumbo al que íbamos a pasear con los chicos, Miami.

Con sus primeros trofeos, junto a su hermano (Walter es el de la izquierda) en Talleres de Mar del Plata.

35 ¿Fuiste campeón con San Lorenzo y te quisiste retirar a los 21 años? No me pagaban, me fastidié y no quería jugar más, pero mi representante lo solucionó y me dijo que era una locura. He tenido varios episodios públicos que me dan mucha vergüenza: mi pelea con Banfield para irme, mi pelea para salir de Boca, este problema de San Lorenzo. No van con mi forma de ser.

36 ¿Mantenés contacto con el Flaco Cousillas y Pellegrini? No mantengo contacto con nadie. Y siempre pongo el mismo ejemplo. Con Julio jugué casi 5 años entre Banfield y Boca, todo el mundo cree que soy su hijo y recién hace un par de semanas fui por primera vez a comer con él fuera del trabajo. Estoy sumamente agradecido a los técnicos que me ayudaron, pero no hablo, te dije que no hablo.

37 ¿Se notaba que Pellegrini era tan bueno? Seeee, Manuel era un señor, totalmente equilibrado, claro en los conceptos y en las reglas. A mí me cambió la posición y le pegó: me mantuve ahí toda mi carrera.

38 ¿Te tuvo que convencer para cambiarte? Sí, bastante. Yo iba por la raya y él me propuso ir al centro. “Profe, me siento muy cómodo así, no me saque de la raya porque no puedo jugar”, le decía. El insistía en que me veía condiciones para hacer otra cosa. Y fijate que terminé metiendo el gol del campeonato, contra Unión, de derecha y entrando por la derecha. La tele lo enfocó en el festejo y se estaba riendo, seguro que recordó nuestra charla. Porque le rezongaba, no quería cambiar. Manuel decía en los picados: “Libre, el único que juega a dos toques es Walter”. Yo tenía que parar y tocar y los demás gambeteaban. Me quería morir. Manuel sabía que yo no podía gambetear en esa posición porque era un peligro si la perdía.

39 Tenía razón Pellegrini… Claro, si me quedé en ese puesto hasta ahora. Es donde mis cualidades se adaptan mejor. En Boca volví a la raya porque Julio me dijo: “En ese lugar juega Román, así que tendrás que moverte”. Y a Julio le jugaba donde me pidiera, para Julio siempre un sí, aunque sufriera un gran desgaste.

40 Pero como doble cinco también corrés un montón… Sobre la banda se me hacía muy larga la cancha. Tengo buenos promedios de recorrido de doble cinco, porque me evalúan, pero son recorridos más cómodos, más cerca de la pelota. En Boca no me sentía activo, marcaba a uno contra la banda, corría 80 metros, iba, venía y me costaba aceptarlo.

Un lujo, ante Flamengo, en la Mercosur.

41 ¿Qué puestos te faltó ocupar? Mirá: salvo de arquero, jugué de todo. Passarella me puso de 3, entrené de central, de 5, de 8, volante por izquierda, de enganche, de extremo izquierdo y derecho, de 9 también.

42 ¿No adherís a la frase de Borghi “Un polifuncional es un tipo que juega mal en todos lados”? Se me hace que tengo más oportunidades, tengo 10 posibilidades antes de que el técnico decida sacarme.

43 ¿Cuál es el puesto que más te gustó? Me hubiese gustado jugar de 5 solo: ahí es fundamental saber leer el juego, por dónde te va a gambetear el rival...

44 ¿Qué pedís en tus rezos antes de los partidos? Soy muy creyente y no pido: agradezco a Dios la posibilidad que me da de jugar al fútbol. Me gusta hacerlo público para que la gente vea mi creencia.

45 ¿Cuánto pesás? Hoy estoy en 66, pero llegué a pesar 61. Por mi físico he tenido que aprender a jugar del modo más inteligente posible, a no chocar.

46 ¿No fue poco profesional presionar para irte de Banfield a Boca con un contrato firmado? ¿Y cuando hay contratos firmados de compañeros y los clubes los rompen? ¿Eso sí es profesional? Yo le había anticipado a Portell que me iba a buscar Boca, porque Julio (Falcioni) me lo había dicho. Le expliqué que mi deseo era jugar en Boca siempre que fuera bueno también para Banfield. Le pedí que se resolviera en forma privada. Y me fui valiendo casi cuatro millones de dólares. Algo le dejé al club, ¿no? No me fui de caprichoso por un millón de pesos. Me gustaría saber cuántas ventas de un jugador de 30 años dejan 4 millones de dólares.

47 ¿Te enojaste? Claro, porque quedó la imagen de que hice problemas por ir a Boca y el tiempo me dio la razón. El club no estaba bien encaminado, el equipo se desarmaba y no podía hacerme cargo de esa mochila. Julio me quería en Boca, Banfield recibía casi 4 palos verdes por mi pase. Y aparte estaba caliente con Portell por el tema del doping. Muy caliente.

En el pequeño museo de su casa.

48 ¿Por qué? Mirá: yo estaba de vacaciones y Julio me llama para decirme que me había dado el doping positivo. “No puede ser, no tomo ni Coca Cola”, le contesté. Fui a ver al presidente y le pedí que alguien se hiciera cargo. “Walter, no lo hagas tan público, porque lo queremos resolver por lo bajo para que no te sancionen”. Yo pretendía todo lo contrario: “Hablaré las veces que sean necesarias porque quiero que quede claro que no hice nada. Que salga un responsable y diga que se equivocó”.

49 ¿Qué había pasado en realidad? Nunca lo supe. Nos dio a un compañero y a mí positivo por un diurético. No sé en qué momento lo consumimos ni cómo, yo no tomaba ni una aspirina. Quiero creer que fue en alguna comida de un hotel, pensando siempre bien del club, que no me hayan dado algo sin que supiera. Al final no nos suspendieron porque eran cantidades bajas y lo resolvieron con una amonestación, pero mi nombre quedó manchado. A mí no me alcanzó con que no me suspendieran, porque yo tengo una imagen que trato de hacerles entender a mis hijos, del respeto, del derecho, del sacrificio, entonces quedar pegado con ese tipo de situaciones no está bueno. Esperaba que alguien se hiciera responsable, me pidiera disculpas y lo explicara públicamente. No pasó y quedé dolido. Por eso también me quise ir.

50 ¿Habías tomado algo? No. Imaginate que si había una mínima duda de que hubiera tomado algo, me hacía el boludo. Entonces me quisieron conformar con que no me suspendían y con una extensión del contrato, pero no me alcanzaba. Yo rezo antes de los partidos demostrando a la gente que mi vida pasa por otro lado, y eso se choca con un doping positivo. Hay una conducta. Fijate que en el fútbol argentino no tengo expulsiones. Y ese premio que ves ahí (señala una repisa) es el Fair Play del fútbol mexicano por estar no me acuerdo cuántos partidos sin amonestaciones. En México me echaron una vez por agarrar una camiseta y otra por sacármela en un festejo.

51 Llegaste a Boca tras muchos tironeos y en el debut pierden 4-1 con Godoy Cruz en La Bombonera, ¿qué pensaste? Sí, sí, después de todo el quilombo para llegar a Boca (risas)... Igual estaba feliz, sabía que me iban a salir las cosas bien. No olvidemos que llegamos a un Boca que venía de resultados pésimos y estaba cerca de la Promoción. Cambiar de un día para el otro es imposible, pero Boca te pide todo ya. Fue un primer semestre muy duro.

52 Boca campeón 2011 ¿fue un excelente campeón, un buen campeón, un correcto campeón o un mediocre campeón? Para mí fue un excelente campeón: consiguió minimizar a los rivales, le sacó 12 puntos al Racing de Simeone. Eso te hace mejor a vos. Decían que jugábamos feo, pero creábamos situaciones de gol, no nos llegaban, cada jugador sabía lo que tenía que hacer. Para mí, no se juega lindo o feo al fútbol, al fútbol se juega bien o mal.

53 ¿Por qué te fuiste mal de Monterrey? Después de 6 años me tuve que ir porque La Volpe no me quería en el plantel, el club pretendía darme a préstamo y yo, que me vendieran. Si me iba, no quería volver. Pero me pusieron un precio muy alto. La Volpe me mandó a entrenar con pibitos de 15 años y al final vine a Banfield. Algo parecido me pasó después en Boca. Entonces, yo digo: si cuando los clubes no te quieren, no les importás y te echan, ¿por qué cuando vos no querés estar en un club tenés que seguir ligado? Si el contrato es el mismo, no es que yo firmo un contrato para cuando el club me quiere y otro para cuando no me quiere. Por eso entendí que no voy a estar en un lugar que no quiero estar, en el que no me siento cómodo. El contrato pasa a ser ficticio, y tampoco voy a hacer un juicio por un contrato. No es por la plata en sí, pasa porque los dos tengamos la misma idea. Con eso vuelvo a tu pregunta de si mi salida de Banfield a Boca fue poco seria.

Este gol vale un campeonato, el Clausura 01 con récord de puntos, aún vigente.

54 ¿Por qué nunca se dio tu regreso a San Lorenzo? Ir a la cancha de San Lorenzo y aceptar que la gente me grite traidor por haber ido a Boca lo puedo entender como folclore del fútbol, pero jamás hice una declaración o gesto en contra de San Lorenzo. Nunca lo haría por todo lo que me dio. Cuando fui con Banfield en mi primera etapa me aplaudieron y hasta festejaron el gol que les hice, pero ya cuando fui con Boca y luego con Banfield me insultaron feo, pero las cosas no son como se dijeron.

55 ¿Cómo fueron las cosas? Cuando estaba en Monterrey y quise volver a San Lorenzo, me dijeron que no había lugar. Totalmente respetable. Cuando La Volpe me limpió, venía gratis al club y no me quisieron ni gratis, entonces fui a Banfield. Ya venía con la espina, porque cuando San Lorenzo me vendió, no quería irme y me obligaron, necesitaban la plata.

56 Pero después elegiste a Boca por sobre San Lorenzo. No. Esa fue una falsa disyuntiva. En noviembre Julio me avisó que iba a ir a Boca y me quería llevar y en ese momento salió Abdo a decir que me quería comprar, cuando claramente San Lorenzo no podía comprar ni dos alfajores. Después me lo reconoció la misma gente de San Lorenzo: fue una jugada para quedar bien con los hinchas, como que lo habían intentado. Por esos días declaré que San Lorenzo había vendido humo con mi nombre, cuando no me podía incorporar, pero la gente se queda con otra cosa. Me vieron con la camiseta de Boca y se fastidiaron, eso puedo entenderlo, pero la verdad es otra.

57 Son un especialista en romper rachas… Se dio: primera Copa internacional y récord de puntos en un torneo corto con San Lorenzo, campeón invicto con Boca, campeón en Monterrey después de 17 años, único título en la historia de Banfield, siempre con mucha suerte por la gente que me rodeó. Me ha tocado esta bendición: Pellegrini en San Lorenzo, Passarella en México, Julio en Banfield y Boca. Mi gran virtud, creo, fue saber escuchar.

58 ¿Cómo calificás tu carrera? Tuve un nivel regular que me ayudó a mantenerme durante 15 años jugando al fútbol. No soy un jugador de un gran nivel, partiendo de que no sé patear con la derecha, que no tengo cabezazo… Hay una gran diferencia. Los periodistas hoy llaman crack a un pibe que hizo 3 centros buenos. Está mal usada la palabra. Lo mismo que ídolo. Riquelme y Palermo son ídolos de Boca, sí, claro, ¿pero yo voy a sentirme ídolo de Banfield porque participé en la obtención de un campeonato? No. Me encanta y me llena de orgullo ser parte de la historia de Banfield, de San Lorenzo y de los clubes donde jugué, porque ganamos cosas puntuales. Tuve la suerte de que siempre he jugado, y eso me lo reconoce la gente, pero he sido un jugador regular.

59 De 1 a 10, ¿cuánto te ponés? Hmmm… 6 puntos. Lo bueno es que era 6 puntos todo el año y entonces los técnicos confiaban en mí porque sabían que no jugaba mal. Se aseguraban los 6 puntos. 

60 Para mí sos un 7/8, fuiste decisivo en los equipos y saliste campeón en todos lados, salvo en Atlante, donde jugaste 6 meses… Para ser 7/8 tendría que haber jugado en Europa. Aparte, si yo soy 7/8, ¿Lucho González qué es? ¿Y Messi? Es una franja muy fina para meter a tantos jugadores...  6 está bien.

61 ¿Estás contento de que Aldosivi ascendiera o por ser hincha de Alvarado te da bronca? Contento porque le hace bien a la ciudad. No disfruto que a los demás les vaya mal, sino lo que me pasa a mí. Adoro a Banfield y no me interesa que Lanús pierda. En ese punto de vista difiero del hincha normal, lo sé.

62 A propósito de eso, en una nota con Clarín de joven se te ve con la camiseta de Brasil… Sí, claro, me ponía la que tenía. Si me daban la de Inglaterra me la ponía igual. Tenía dos camisetas y andaba todo el día con esas. Una de Boca y una de Brasil. La de Boca me la pasó mi primo, nos íbamos pasando la ropa.

Bromeando con Ramón Díaz en un superclásico en la Bombonera.

63 ¿Qué sentiste el día que Maradona te dio la 10 de la Selección? De las mayores emociones que viví.  Fue contra Costa Rica, con la Selección local. Conocer a Diego fue un flash. Entré al vestuario y estaba pegado el equipo y yo con la 10. Por un lado tenía ganas, por el otro pensaba: “No me puedo poner la 10 estando Maradona acá”.  Hice la entrada en calor y la arenga sin la camiseta y me la puse un minuto antes de entrar al campo.

64 ¿Por qué una vez le mandaste saludos a Ramón Díaz? El jodía con los chupetines para los pibes de Boca y se la quería responder, pero sin faltarle el respeto. Ya está, si le ganamos a Corinthians voy a decir que se lo dedico a Ramón, que está siempre pendiente de nosotros. Y al toque agregué que era para mi viejo, que se llama Ramón. Pero tengo buena onda con Ramón Díaz, más de una vez me pidió para sus equipos.

65 ¿Por qué volviste a Banfield? Eduardo (Spinosa) habló conmigo cuando me fui de Boca para llevarme, pero Angelici no quería que jugara en Argentina. Y me pareció correcto. Se portó muy bien Angelici conmigo, le estoy agradecido. A Carlos (Bianchi), también. Por eso me fui a México. Sabía que iba a volver a Banfield, que era el único club donde quería jugar en Argentina, pero no imaginé que sería tan rápido, a los 6 meses.

66 En varios puntos te parecés a Almeyda: renegás del ambiente del fútbol… No sé, no he hablado tanto con Matías. Sí te digo que no comparto ni siquiera el reconocimiento público. No me gusta una foto, no me gusta que crean que porque jugás al fútbol tenés superpoderes, o privilegios. No me gustan otro montón de manejos, el manoseo que hay con los jugadores. Si servís te tratan como si fueses un rey. Y si no servís, chau, te tienen corriendo alrededor de una cancha con juveniles. Conozco cientos de casos.

67 Con la prensa tampoco te llevás muy bien… No me gusta. En Boca uno se expone mucho más, y en ese sentido soy políticamente incorrecto. Si un día no tenés ganas de hablar ni dar una nota, no por eso después te tienen que pegar. O porque le das nota a un periodista, el otro, que está peleado con él, te critica. Me pasó. Es una vergüenza. Hay mucho interés generado dentro del periodismo con jugadores y entrenadores. Escuchás a ciertos periodistas en off y dicen una cosa y después en on dicen lo contrario. Esas cosas no las puedo entender. Lo peor es que la gente los escucha y les cree. Esas cosas me hacen mal.

68 ¿Te apretó alguna vez la barra? Apretarme no, pero sí un grupo de hinchas vino a insultarme a un entrenamiento. Son situaciones incómodas.

69 ¿Cuál es tu ideal de volante en la función que cumplís? A mí me volvía loco Verón. Xavi me gusta muchísimo también. ¿Ves? Una de las cosas que le agradezco al fútbol es haber sido invitado por Verón a comer a su casa cuando estaba saliendo de Boca, porque me quería para Estudiantes. Son esas cosas que no te dan medalla o plata, pero me llenan de orgullo. Esa, o que Maradona me diera la 10 de la Selección son recuerdos muy fuertes…

Los tres hermanos yendo al colegio: Gastón (el más chico), Walter y Marcela.

70 ¿Preferís una asistencia o un gol? Soy un tipo que hasta un segundo antes de patear al arco trato de buscar a un compañero. No tengo el arco como objetivo. Es un gran error, porque un volante que hace goles vale 5 veces más que uno que no los hace, pero disfruto más dándole un pase a un compañero y verlo hacer un gol, que meterlo yo mismo.

71 ¿Seguís siendo un vago total, como declaraste en 2001? Sí, salvo para el fútbol, soy vago para todo. No sé si soy vago o que no me interesan las cosas. Soy un hijo más de Vero: no tiene 3 hijos y un marido, sino 4 hijos.

72 El mejor técnico que tuviste. Julio (Falcioni), porque me ayudó adentro y afuera. En 2008, cuando él llegó a Banfield, yo estaba muy mal en el club, me puteaba la gente, quizás porque creyeron que llegaba el sucesor de Garrafa Sánchez y nada que ver, Portell me quería mandar a préstamo. “Julio, si usted me quiere sacar, no me voy a bajonear y trataré de demostrarle que puedo jugar”, le dije. Me respondió: “No, Walter, acá el único que va a jugar siempre conmigo, vas a ser vos”. Me cambió la vida, porque tranquilamente podría haberme ido al Nacional B y que mi carrera empezara a caer pero ocurrió lo contrario: empezó a subir. Julio es el mejor y hay 4 o 5 que le están agarrando la cabeza por los cuales yo me desvivo: Ruggeri, Passarella, Pellegrini, el Piojo Herrera, que me hizo jugar de 9 en Monterrey.

73 ¿Lloraste por el fútbol? Más de tristeza que de alegría, porque a mí me duele mucho más perder de lo que disfruto ganar. No me vas a ver colgado del travesaño en un festejo. Vero siempre me dice: “¿Pero no estabas en el vestuario? No salís en ninguna foto”. Sufro mucho cuando pierdo. Perdimos dos finales en Monterrey. Y la final de la Libertadores con Boca fue duro, lloré muchísimo esa noche. Era el sueño más grande que tenía. Lo fue desde que jugaba en San Lorenzo y la hinchada rival nos cantaba que no la teníamos.

74 Vos que te confesás tan tímido, ¿no te da vergüenza llorar en público? Cuando entro a la cancha soy yo, no disimulo nada. Después, en la vida trato de manejarme con ciertos parámetros, también uno tiene hijos, familia y hay cosas que no se pueden hacer.

75 ¿Los afectó en esa final saber que Riquelme se iba? Yo no lo sabía. Estaba el rumor, pero igual en Boca uno aprende a convivir con los rumores. En Boca uno aprende a que un día te busca el Milan y al otro el presidente te quiere echar a la mierda.

76 Tu día más feliz en el fútbol. Cada vez que entro a una cancha. No te voy a decir que por salir campeón soy más feliz, porque no disfruto tanto los triunfos. Entrar a hacer lo que me gusta me hace feliz.

Junto a Falcioni, el técnico que lo dirigió en Banfield y Boca.

77 Y el más triste. Cuando perdí la final de la Libertadores con Boca, en 2012.

78 ¿Cuánto te queda de carrera? Mi idea es jugar dos años, hasta fines de 2016, si es que este año no me llego a lesionar 2 o 3 veces, me fastidio y largo antes. Más de dos años no, porque ya tengo en la cabeza ser técnico, y no se da de un día para el otro, a mí me gustaría prepararme como corresponde.

79 Tus amigos del fútbol… Tengo gente a la que quiero muchísimo, como a Nico Bertolo, pero si tengo que nombrarte amigos de compartir vacaciones y conocer a las familias te digo dos: la Gata Fernández y el Tano Gracián. Y el Profe Kohan.

80 ¿Te agarraste a piñas con un compañero alguna vez? Sí, con Suazo, en Monterrey. Con Chupete teníamos una gran relación pero en un entrenamiento le pegó a un compañero, tomé partido por mi compañero, y ahí nos fuimos a las manos, pero nada, las piñas en los entrenamientos duran 10 segundos, se meten todos a separar y listo, al otro día estábamos perfecto. Un crack, Chupete, de los mejores jugadores con lo que compartí equipo.

81 El mejor equipo que integraste. Al Boca de Julio no le podías meter un gol. Nos metieron 6 en 19 fechas, y 2 de esos goles fueron en la última fecha, con el campeonato definido. Y al San Lorenzo 2001 no le ganaba nadie y aparte tenía al lado a Romagnoli, que fue el mejor jugador con el que jugué, el que más disfruté. Yo entraba a la cancha con nervios y ansiedad y lo veía a él y pensaba: “Tengo que estar tranquilo, total Pipi juega para nosotros”.

82 ¿De qué equipos son hinchas tus hijos? Santiago y Felipe, los más grandes, son de Boca y Banfield. Y Valentín, el chiquito, es hincha… pelotas (risas). Santiago juega en Defensores de Belgrano, pero la prioridad es el estudio. Fue el gran error de mi vida.

83 ¿Te gustó el Mundial de Argentina? Reconozco que Mascherano es un gran jugador pero que sea la figura del equipo estando Messi es porque algo no hiciste bien. Argentina no potenció lo que tenía que potenciar. Messi jugó 4 partidos en gran nivel, llegamos hasta donde llegamos por él y cuando debía redondear todo, no supo. O no pudo.

Con la camiseta de Boca, club del que era hincha, posando con Bilardo en un campeonato en Mar del Plata.

84 ¿Por qué no pudo ser tan desequilibrante como en Barcelona? Para mí fue desequilibrante mientras el esquema se lo permitió; cuando el equipo empezó a pensar en cuidar más su propio arco que en atacar el del rival, se le hizo muy difícil. Argentina retrocedió 20 metros y Messi tenía que trasladar 70 metros la pelota para hacer un gol y claramente Messi hace lo que hace dentro del área, que es el lugar más difícil y donde él lo hace más fácil. No me gustó que Messi recibiera en mitad de cancha y tuviera que eludir a dos tipos para meter un pase-gol. No lo rodearon como debían.

85 ¿Te gusta Martino? Yo soy un enfermo de Guardiola. Para mí, Guardiola demostró que el fútbol está lleno de chamuyeros y de excusas: que no pude ganar porque se metieron todos atrás, que el árbitro esto y lo otro... Me encantó lo que hizo Martino en Newell's y su mirada del juego, es un perfil que me gusta.

86 Me sorprende tu “enfermedad” por Guardiola: no lo veo muy cercano a Falcioni… Los dos tienen una gran convicción en su idea. Después, lo cierto es que a mí Julio me llenó por todos lados, me encontró la parte humana y la futbolística, tuvo una gran influencia en mi carrera. Y eso pesa. Yo no digo que Julio es el mejor técnico del mundo, sí digo que fue el mejor técnico que tuve.

87 ¿Riquelme le cortó la carrera a Falcioni en Boca con sus declaraciones? Se dieron varias situaciones que le jugaron en contra a Julio, entre ellas la posibilidad de que Carlos (Bianchi) volviera como técnico al club. Cuando Carlos lo decidiera, iba a dirigir a Boca. Después, que Julio no pudo tener una buena relación con Riquelme es más que obvio. Eso no ayudó, pero no tengo dudas de que más de un hincha de Boca se debe haber arrepentido de la salida de Julio.

88 ¿Qué significó tu paso por Boca? Estoy feliz y orgulloso de ese paso. Jugar en Boca es otro mundo y vivís el fútbol en su total expresión como profesión, porque te expone al 100%, tenés una lupa encima que te marca y te potencia cada error y virtud, y aprendés a convivir con otro nivel de jugadores.

89 Explicame por qué, habiéndote ganado el reconocimiento de la gente, decidiste irte de Boca. Primero, soy un deportista que disfruta dentro de la cancha, y claramente en Boca no jugaba en una posición que disfrutara. Jugué como volante por izquierda dos años y sabía que no iba a poder jugar nunca donde yo disfrutaba, como armador, porque ahí estaba Riquelme. Como volante por izquierda, además, competía con Sánchez Miño y en algún momento Juan tenía que jugar, y yo no iba a aguantar ser suplente. No poder sentirme lo que soy dentro de la cancha me saca felicidad.

90 Bueno, pero Riquelme jugaba salteado, vos podías ocupar su lugar…  No es lo ideal esperar que un compañero no pueda jugar para jugar yo.

Imagen sorprendente, abrazado a Riquelme en el festejo del Apertura 2011.

91 Das una argumentación futbolera, pero la sensación es que te molestaba más el día a día de la convivencia, el vestuario… El 70% era futbolístico, pero cuando eso empieza a ser negativo, te entra a molestar todo lo que te rodea. Yo soy un tipo que entro a un vestuario y no hablo, no participo,  pero si adentro de la cancha no hago lo que tengo que hacer y afuera no me siento cómodo, no me quedo, hay cosas que no tienen que forzarse, yo tampoco iba a ser eterno en Boca, si llegué de grande, por ahí si hubiera llegado con 25 años habría sido distinto.

92 ¿Era tan malo el ambiente en ese vestuario? No, era un vestuario de fútbol, a mí me enseñó a convivir con gente de otro nivel, un vestuario lleno de jugadores con mucho ego, porque para jugar en Boca necesitás tener una personalidad importante, si no, no podés entrar a la cancha. Jugar en Boca es otra cosa. Igual, más que la convivencia en el vestuario, me resultaba más pesado el día a día con los periodistas, lo que se decía, los rumores…

93 ¿Hablaste cara a cara con Riquelme alguna vez? Sí. Y le dije lo que pensaba. No me gustó que él hablara cuando se fue del club. Antes de irme de Boca yo hablé con la gente con la que tenía que hablar: el presidente, el técnico y el capitán.

94 ¿Es cierto que Riquelme te dijo una vez: ‘la 10 no te la doy ni loco’? Es falso, si yo jamás le pedí la 10. Me daría vergüenza usar la 10 teniendo a Riquelme de compañero. Aparte, es una mochila al pedo, ¿qué necesidad tenía de ponérmela?

95 Si Riquelme se hubiera retirado cuando vos jugabas en Boca, ¿te hubieras ido igual del club? Sí, Riquelme no es el tipo que influencia mis decisiones.

96 No debe ser fácil convivir con Riquelme… Riquelme tiene muchísimos jugadores que hablan maravillas de él y otros, como yo, que no fueron sus amigos, pero fijate que te nombré 2 amigos en 16 años de carrera (risas), entonces también tengo un grado de responsabilidad, no soy un parámetro normal.

97 ¿Te pusiste contento cuando te enteraste de que Orión lo había trompeado a Ledesma? Lo que más me dolió es que dijeran que Agustín era un buchón, porque lo conozco desde que tiene 14 años. Quedó como un quilombero y nada que ver: es un tipo que está todo el día armonizando para que el grupo ande bien. Es frontal y tiene una personalidad muy fuerte, por algo está atajando en Boca. Sin personalidad, ahí no podés.

98 ¿Creés que Román te hizo un poco la guerra porque eras uno de los lugartenientes de Falcioni? Creo que no. Bah, espero que no, sería muy poco inteligente pensar que yo le pudiera contar algo a Julio. Una sola vez, Julio me preguntó algo. Habían expulsado al Mencho Bustos y podían jugar Pío y Sardella, y Julio me preguntó con cuál me sentía más cómodo. “Con el que usted ponga”, le contesté. Fue la única vez.

99 Vos elogiabas mucho a Riquelme antes de conocerlo, ¿bajó tu consideración sobre él al conocerlo de cerca? Como futbolista es un crack, como persona no podía elogiarlo porque no lo conocía. Tampoco lo conocí demasiado después, eran dos horas de vestuario y nada más. Que no tenía feeling, se ve claramente, pero volvemos a lo mismo de siempre: no soy un buen parámetro para decir, porque tengo 2 amigos del fútbol nada más.

100 ¿Qué te generó el retiro de Riquelme? Nada.

Por Diego Borinsky

Fotos: Maxi Didari y archivo de El Gráfico

Nota publicada en la edición de marzo de 2015 de El Gráfico

Por Diego Borinsky: 16/04/2015

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