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Cedrés 100x100: "veo a Messi campeón del mundo"

- por Diego Borinsky: 07/09/2013 -

Triunfó en River y en Boca, y nos cuenta las anécdotas de ambos vestuarios. Polémico y frontal habla también del ayer y el hoy de la selección de su país, Uruguay.

  Nota publicada en la edición de septiembre de 2013 de El Gráfico

EN LA COSTANERA de Montevideo, de espalda a los pescadores. A Cedrés se lo ve más flaco que cuando jugaba, aunque él asegura que nunca se excedió con el peso, sino que tenía huesos grandes y patas anchas. Hoy sigue jugando a nivel amateur en un campeonato

1 ¿Cuál fue el principal vicio en tu carrera? Fumar, de repente.

2 La pieza que compartían con Francescoli era Londres. ¿Verdadero o falso? Eso declaró Babington una vez, pero ta, no era para tanto. Aparte, no voy a quemar a ningún compañero, pero el que quería fumar venía a nuestra habitación, entonces había mucho humo, lógico, porque ahí bancaba Enzo.

3 Tenés pinta de haberlas hecho todas. No, sólo fumar, nunca falté a un entrenamiento, era respetuoso con mi profesión, nunca falté por una gripe. Yo jugaba siempre, a no ser que no me pusieran, que pasó poco, por suerte.

4 ¿Por qué se instaló esa idea? Yo hice lo que tuve que hacer siempre, cada cosa a su debido tiempo. Cuando era gurí, salía, pero perdía un clásico y me encerraba una semana en mi casa. Hoy no se respetan esas cosas. Si no hubiera sido profesional, no habría jugado 20 años, los técnicos no son estúpidos, vos tenés que llegar el lunes a entrenar y responder. Yo salía el domingo si tenía el lunes libre, fijate que estoy con Alejandra, la misma mujer con la que empecé a los 25 años.

5 ¿Nunca te escapaste de una concentración? No. Lo que sí, en épocas de Copa y campeonato en River, concentrábamos dos días antes, y la primera noche nos dormíamos a la 1.30 porque nos quedábamos jugando a las cartas. Esas cosas sirven para hacer fuerte al grupo, soy un convencido de que las pequeñas sociedades se hacen ahí. Al otro día, entrenábamos, pero teníamos dos días para el partido.

6 ¿No tomabas? El vino de la cena. Y lo de Londres, ya te digo: no era el único que fumaba. La mochila la llevo yo, los otros van livianitos.

7 ¿Nunca te emborrachaste en una concentración? El día previo al partido yo tomaba siempre una pastilla para dormir, si no me dormía tardísimo por los nervios, estaba muy excitado. Y también lo hacía para no joder a mi compañero con la tele prendida.

8 ¿Cuánto fumabas? Nunca más de una caja. ¡A los cigarros los fumaba, no los contaba! (risas). Arranqué con las concentraciones: por el ocio, por algún compañero. Al principio no fumaba de mañana, después te pasa a buscar un compañero para ir a entrenar, prende un cigarro... y fumás. Pero no me afectó.

9 ¿Fumaban a escondidas del técnico? Sí, por respeto a los demás, pero el técnico siempre sabe, como también sabe si tomás una copa de vino de más la noche anterior. Por ahí un compañero no toma y vos tomás por los dos. Eso lo sabe el técnico y todo el plantel, es una pelotudez, no te cambia el rendimiento. Ojo: está mal fumar, pero también está mal que fume el médico, por ahí pasa el tema.

10 ¿Alguna vez fuiste primero en la fila? Pahhhh, creo que no, ni en baby. No me daban las condiciones para ir primero (risas) y aparte porque el grupo está atrás, el que va adelante es el gurí, hasta que aprende, y el más grande viene atrás y le grita: “¡Qué leche tenés, aflojale un poco!”. La semana ayuda un montón, pero el que juega, juega el domingo; en las prácticas no se saca ventaja, y cuando sos más chico de repente pensás que sí.

11 Estás diciendo que da lo mismo entrenar a fondo que livianito. No tenés que ir adelante para estar mejor, sí hacer el entrenamiento entero, con los piques que te piden.

LINDO ATARDECER en La Mansa, en Punta del Este. De muy chico se fue a vivir a Maldonado. Hoy está instalado allí y vive feliz.

12 ¿Seguís con el quiosco? Poquito, tampoco es que vivía de eso. Está en la casa de mis suegros, lo tenemos con mi cuñado y con Eduardo, un amigo de toda la vida. Yo paso un rato en el verano. Está bien ubicado, en La Barra, en Punta del Este, enfrente de un boliche. Arreglo los contratos, y estoy un rato, no más.

13 ¿Qué hacés de tu vida? Tengo un complejo con canchas de Fútbol 5 en el Club Deportivo Maldonado, en Uruguay. A la mañana, las alquilo a unos colegios, así que estoy ahí temprano hasta el mediodía, me tomo unos mates, veo que esté todo limpio, que no falten los chalecos para los chicos, después voy a casa, como con el gurí, lo llevo al colegio, me duermo una siesta y tengo la tarde libre. Luego lo busco al gurí y juego al fútbol con amigos. A la noche, intento estar en casa, todo muy tranquilo.

14 ¿Quién es el gurí? Mi hijo Facundo, tiene 7 años. También tengo a María Victoria, de 25, que es colega tuya, trabaja en Caras Uruguay y en cualquier momento me hace abuelo, porque yo fui padre joven, la tuve a los 18.

15 ¿Los pibes saben quién fuiste? La mayoría no me vio jugar, aunque los padres sí, y me hacen comentarios. En general sin problemas, creo haber hecho las cosas bastante bien, y mi idea fue siempre esta: terminar el fútbol y no tener problemas con nadie, poder golpear una puerta y que me abran, y en ese sentido estoy conforme. El hincha de Nacional por supuesto está con la joda, pero jamás me metí mal con Nacional. Me gusta ganarle, sigo queriendo que pierda, pero nunca hablé de más.

16 ¿Cuál es la frase que más te dicen? Ando mucho en la calle, el argentino te dice “Maestro” o “Uruguayo”. Es gracioso, pero cuando jugaba en la Argentina, venía a Punta en el verano, caminaba por Solanas y me gritaban: “Uruguayo, uruguayo”, y yo les contestaba: “Maestro, estamos en Uruguay, acá somos casi todos uruguayos”, ja, ja, sabía que era para mí, eran argentinos, me daba gracia...

17 ¿Estás alejado del fútbol profesional porque no te gusta el ambiente, o porque nadie te acercó una propuesta interesante? Disfruto de lo que hago ahora, y si hay algún partido de Showbol trato de jugar. De vez en cuando, voy a ver fútbol, pero no me ha picado el bichito para meterme como técnico, y no creo que me pique, a no ser que venga un amigo y me meta en su cuerpo técnico.

18 ¿Por qué no te interesa ser técnico? Porque son demasiadas las cosas que no dependen de uno, a diferencia de cuando sos jugador.

19 ¿Jugás de vez en cuando? Sí, eso sí, juego todos los martes y viernes con amigos. Es sagrado. Y los domingos, en una liga amateur. Ahí juego de donde quiero, nada de marca.

20 ¿Qué es Decano Carolino? El equipo de la Liga Fernandina de Fútbol Amateur en el que juego. Hay de todas las edades: gurises y ex futbolistas de Primera. Hay A, B y C, nosotros empezamos hace dos años en la C y subimos. Jugamos los domingos. No entrenamos.

21 ¿Marcás diferencia o a esta altura te cuesta? Me entrevero ahí, me peleo con los jueces, con los rivales. Cuando digo “me peleo” es que discuto, hago cosas que no puedo hacer en mi casa, activo un poco la mente. Siempre fui medio pícaro para los detalles, me gustaba sacar ventaja, confundir al juez o al línea. La pelota salía dividida, y yo la agarraba y sacaba rápido. Algunos no se animan, piensan que por tratarse de una autoridad no les podés hablar, lo mismo que a los milicos o a presidentes de clubes. Si lo hacés con respeto, ¿cuál es el problema?

22 ¿Por qué seguis jugando? Porque del fútbol, lo que más me gusta es jugarlo. Me encanta. ¡Hay cada equipo precioso! Los gurises se mandan a hacer los equipos. Y equipo o jugador que hace lío, lo corren y no juega más. Aparte, en el complejo hay un parrillerito, un bar para tomar la cervecita después, bárbaro.

23 ¿En la tarjeta de embarque no ponés “ex futbolista”? No. Pongo empleado. La carrera se terminó, esto es amateur.

24 Tus últimos cuatro equipos fueron: Deportivo Maldonado, Defensor de Maldonado, San Carlos y Barrio Olímpico, ¿cómo es ir tan abajo después de jugar River-Boca, por ejemplo? Deportivo Maldonado está en la B, es profesional, ahí empecé y ahí terminé mi carrera. En los otros, ya jugué con amigos y en forma amateur. Ahora estamos cerrando igual que empecé. Mis amigos me dicen “estás loco”, es que a veces jugamos los domingos a las 8 de la mañana. Igual, si de repente un día no quiero ir, porque salí con mi mujer la noche anterior, ta, me lo tomo. Está bueno jugar de 8 a 10: te levantás a las 7, aprontás el mate, y cuando volvés, ya traés los bizcochos para la patrona y tenés el día para aprovechar, te mandás un asadito o te juntás con la familia. Después, por ahí le encajás una siesta. Está bueno también para la patrona porque me llevo al gurí al partido y la dejo dormir tranquila.

POSO con la camiseta de River con pelo largo y por eso casi se le cae ese pase.

25 ¿Tenés nostalgia de tu época de jugador? En épocas de clásicos, con tormenta de partidos viejos que pasan por la tele, me engancho y digo “¡mirá qué lindo!”. Pero no me pongo mal, eh, al revés, le doy valor a las cosas que hice. Y cuando aparezco yo, lo siento al gurí y le muestro. Lo he llevado al Estadio a ver a Peñarol, y entonces me pregunta: “¿Por qué te conoce todo el mundo, papá?”.

26 ¿Tu hija mayor nunca te apareció con un novio de Nacional? Tuvo, pero cero problemas... sólo que no llegaba a casa y nada más (risas). No le doy bola a eso. Voy al Estadio cuando hay partidos importantes de Peñarol, a la tribuna América, arriba, me pongo nervioso, pero no soy de gritar. La gente me reconoce y me saluda, acá somos menos y están acostumbrados a vernos a todos.

27 ¿Los futbolistas uruguayos mantienen más el hinchismo que los argentinos? Yo siempre fui hincha de Peñarol, y lo dije. Acá, eso no se pierde, por ahí en la Argentina un poco más, acá son raros los casos de jugadores que han defendido la camiseta de los dos grandes.

28 ¿Laburaste? Tres años en el Cantegril Country Club, de cadete. Nunca me faltó para comer, pero no era fácil, teníamos problemas con el alquiler, mi mamá era maestra y papá trabajaba en una empresa de refrescos.

29 ¿Quién era tu ídolo de pibe? Fernando Morena y Diego Maradona. Yo crecí viendo a Maradona. Morena me dirigió en Peñarol, ya de grande, y le comenté que era mi ídolo. Yo me había hecho una remera con la cara de él y me la ponía debajo de la camiseta, en una época mala de Peñarol, pero cuando vino de técnico no la usé más, no daba. Al final ganamos una Liguilla con él, yo era el capitán. Tenemos una buena relación.

30 ¿Con Diego jugaste? No, porque me sacó el puesto (risas)... A Diego lo conocí un día en Punta, yo estaba en Argentinos, se decía que iba a ir a River, y de golpe escucho que me gritan de una Montero: “Uruguayo, uruguayo”. Yo tenía moto de agua, estaba en Solanas, la camioneta frena y baja Diego a saludarme. Quedé flasheado. Cuando estuvo de técnico en Racing declaró: “A Cedrés lo quiero de alma”. ¡A la mierda! Yo iba con el recorte del diario de acá para allá en Maldonado: “Miren, miren”.

A PEÑAROL volvió en 1998 y tuvo una segunda etapa de 7 años, ya jugando como enganche. Conserva su fanatismo por el Carbonero.

31 ¿Cómo llegaste a Peñarol? En Uruguay, si eras del interior, la única manera de mostrarte era en los campeonatos de selecciones del interior. En el Este juegan Maldonado, Lavalleja, Rocha, Canelones del Este, en verano. Nosotros trabajábamos todos en Punta del Este para tener nuestra platita, después jugábamos y los dirigentes de Montevideo iban a vernos. Yo me destacaba, y fueron a buscarme de Montevideo dos años seguidos, pero en ese interín murió papá de cáncer y quedó mamá sola con tres hijos, entonces no quise ir, hasta que pasó un tiempo, ya estaba más maduro y quise probar. Cuando sos gurí no le tenés miedo a nada, y terminé jugando en el club del que era hincha.

32 En ese momento declaraste que la monotonía de Maldonado te aplastaba, ¿ahora no te molesta más? Tampoco es el Maldonado de antes, eh, hay muchos de ustedes viviendo por acá, pensá que ahora tenemos 8 colegios privados, antes no había ni uno. Maldonado y Punta están llenos de argentinos viviendo, no es como antes. Estoy muy bien en Maldonado, feliz, disfruto de los amigos y de la familia. Nos juntamos los jueves a jugar a las cartas, después comemos. Ese un rito infaltable.

33 “Me contaron que hay un gordito que la mueve”. Uhhhh, frase de Roque Gastón Máspoli, el finado Máspoli. Fue a los 6 meses de estar en Montevideo; Peñarol y Nacional jugaban la Copa y tenían que armar un equipo de emergencia, yo estaba en la Cuarta y Máspoli le comentó a Juan Duarte, nuestro técnico: “Me contaron que hay un gordito que la mueve, que juega de 10, pero yo lo quiero de 9”. Era yo.

34 ¿Ya desde pibe tenías problemas con la balanza? Nunca tuve problemas, siempre pesé mucho porque tengo huesos grandes. A mí me hacían los estudios y no tenía grasa. Yo tengo unas patas que de chico me daba vergüenza mostrarlas. Igual que las de mi mamá y mis hermanas. Con trabajo, se hizo músculo, pero siempre fueron anchas. A los 12 años tenía problemas para encontrar short, no me entraban, tenía las piernas muy anchas.

35 ¿Qué recordás de tu debut en Peñarol? El debut soñado: 25 de septiembre del 88, contra Nacional. Tenía 18 años. Había nacido mi hija 20 días antes, me fui a Maldonado, y estando allá, me llamaron para que volviera enseguida para jugar en la Primera. Concentré y el domingo ganamos 3-0: metí un gol, di otro y jugué muy bien. Y me dejaron en el equipo.

36 ¿Por qué fuiste de Peñarol a Argentinos cuando se hablaba de River? Había tres clubes interesados: Argentinos, River y Newell’s. Yo salía justo de una operación de cruzados y en una nota, el presidente de River, Davicce, declaró: “Me parece que Cedrés es un Mercedes, pero hay que ver si tiene las ruedas bien o están lisas”. A mí, Paco (Casal) me había dicho que íbamos para la Argentina, pero no me especificó el club. Fui a la Argentinos a pelear el descenso y terminamos cuartos. Al año pasé a River. Se ve que tenía bien las ruedas (risas).

37 River anunció tu compra dos días antes del partido contra Argentinos que definía el Apertura 93. No podías arruinarle la fiesta... ¡Cómo que no! ¿No viste cómo busqué el gol? Volvé a mirar ese partido: el penal del 1-1 me lo hacen a mí. Yo les decía a mis compañeros: ”¿Qué pasa, cómo es la historia, acá venimos a perder?”. El empate nos servía a los dos, pero nuestro gol fue al final. Si es un empate, lo arreglás a los 20 minutos, no faltando 2. Se había hablado del pase en la semana, pero no me lo habían asegurado.

EN ARGENTINOS, partido que consagró a River campeón del Apertura 93. Lo sigue Fabián Albornoz.

38 ¿De verdad le hubieras arruinado el campeonato a River sabiendo que casi seguro pasabas a la semana siguiente? Yo jugaba a ganar, ¿cómo no? El empate nos servía a los dos, por eso si estábamos 1-1 y sobre la hora te queda el gol para el triunfo, capaz que no intentaba, no sé.

39 ¿El pase a River casi se cae porque no te querías cortar el pelo? Sí. El jueves fui a entrenar con el pelo largo, y Passarella, el Tolo y el profe me hicieron un comentario, pero no les di bola, la estiré. Cuando tuve que firmar, me apuró Davicce a través de Paco Casal: “Si no se corta el pelo, no se hace el pase”. Me parecía una pelotudez terrible. Yo me lo dejaba largo por una promesa anterior a mi operación y me iba recortando y me dejaba las chapas atrás, como lo usaba un grupo de cumbia, Karibe. Era una promesa y también había algo de cábala, porque me había ido bien con el pelo largo. Lo estiré todo lo que pude, pero al final me lo tuve que cortar, si dejaba que se cayera un pase a River por el pelo, era un pelotudo. Desde entonces no me dejé más el pelo largo.

40 ¿Te pasaron factura? Sí, pero por cortármelo. En un River-San Lorenzo, al poco tiempo, discutía con Ruggeri por una jugada y me larga: “Cagón de mierda, te mandaron a cortar el pelo y te lo cortaste”. Y le contesté: “Sí, porque necesitaba el pase, yo no gané lo que ganaste vos”. Ese partido terminamos 1-1, metí el gol de cabeza y sobre la hora tuve un penal para ganarlo. ¡Pero lo erré por cagón! Eso sí fue por cagón. Vino el Huevo Toresani corriendo: “Dice Daniel que le pegues fuerte y al medio, que lo asegures”. Passet se quedó en el medio y le dio en la rodilla. Tendría que haber muerto con la mía, como lo pateaba siempre, abriendo el pie. O sea: lo erré por cagón.

41 A Passarella, después, lo tuviste en la Selección. Passarella me dio la chance de ir a River y sabe mucho de fútbol. En la Selección me agarró grande, conmigo no iba a joder, después me limpió y nunca entendí por qué.

42 ¿Todavía estás caliente por no salir en la foto del River campeón invicto? Capaz que es egoísta, pero hasta el día de hoy siento eso: si nos ponemos a construir una casa y, faltando dos ladrillos, el capataz le pide a otro que los ponga, no te gustaría. Ese Apertura 94 con Gallego, lo jugué entero como 8. No era mi posición, y faltando dos fechas, en la Bombonera, me mandó al banco, aunque me hizo entrar al toque porque se lesionó Berti. Y al otro partido, con Vélez, para ver si terminábamos invictos, hizo lo mismo, por eso no me sentí campeón pleno, más allá de que fui el que jugué más minutos y el que más premios cobré. Me faltó la frutilla, me parecía que había hecho mérito suficiente.

43 ¿Lo quisiste boxear al Tolo? Noooo, no, pará. El Tolo me pidió que jugara de 8 porque tenía a varios monstruos arriba. Yo veía que tenía que sacrificarme; si no, no jugaba. Yo leía un poquito, estaban surgiendo estos guachos de Crespo, Ortega, Gallardo, estaba Enzo, Amato, pero me afirmé como 8 y jugué de titular todo el campeonato hasta que me sacó en los últimos dos partidos y ahí me calenté, porque me sacó la frutilla de la torta: jugar el clásico y dar la vuelta olímpica. Pero nunca discutí con el Tolo, capaz le dije: “¡cómo me vas a sacar!”. El Tolo, bichazo para el fútbol, un monstruo. Al lado de Passarella, era el que mejor veía, pero le costaba transmitirlo.

44 ¿El día que perdieron 4-1 contra Boca en la Bombonera le hicieron la cama a Ramón? Una locura. ¡Mirá si vas a querer perder contra Boca! Aparte, jamás le hicimos la cama a Ramón. Al contrario: Ramón ligó como loco con nosotros, como yo ligué con él, porque estaba pintado con Babington y me llamó a Maldonado para sumarme al equipo, así que le estoy agradecido al loco, aunque después no me respaldó cuando me vino a buscar Boca.

45 ¿Por qué decís que ligó con ustedes? Porque él vino a River a jugar, y lo pusieron a dirigir. Y nosotros éramos un grupo sólido que nos queríamos, un grupo de 8 o 9 tipos que nos conocíamos con las familias, que llevábamos 3 o 4 años juntos: Astrada, Hernán Díaz, Amato, Enzo, Burgos, Berti... Le dábamos para adelante, jamás le armamos un equipo, jamás le hicimos nada en contra. En las charlas técnicas, terminaba de hablar el Pelado y nos juntábamos para darnos aliento. No cambiábamos nada: yo iba al primer palo, otro a su lugar, como él decía, por ahí alguna cosita le agregábamos, pero poco. Por eso te digo que ligó.

46 ¿Qué cosita le agregaban? El le pedía a Hernán Díaz que no pasara la mitad de la cancha, y nosotros le decíamos que si podía, que se mandara, nada más.

47 ¿A Ramón lo fuiste a apurar para que te pusiera de titular en la final de la Libertadores? Apurar no, le fui a preguntar porque no aguantaba más. Veníamos de perder la ida en Cali, y la prensa empezó a manejar que jugaba Gallardo, y en general, yo jugaba de local y Sorín, de visitante. Escuché el rumor y le pregunté: “Ramón, la verdad no aguanto más, quiero saber si voy a jugar”. Me contestó: “Quedate tranquilo, jugás”.

AL MES de pasar de River a Boca jugó el superclásico y metió un gol en el 3-2 (el del nucazo de Guerra, en la foto). Dedicado a Maradona.

48 ¿El día del 3-2 de Guerra le gritaste el gol a Ramón? Fue a Diego, que estaba en el palco, arriba. Fue mi primer clásico en Boca, había pasado por el vestuario y me dijo que si hacía un gol, que lo fuera a festejar con él. En la imagen se ve que voy directo, nunca se me pasó gritarle a Ramón porque soy agradecido.

49 Si hoy te cruzás a Ramón… Nos damos un abrazo, no tengo problemas.

50 ¿Qué se siente ganar una Libertadores? Es el sueño del pibe, algo inexplicable y divino, hasta el día de hoy veo las imágenes y no puedo creerlo. De gurí, en Uruguay los partidos más importantes que pasaban eran los de la Libertadores. Mi sueño era ganar la Libertadores afuera con Peñarol y bajar en Carrasco con la Copa, como le pasó a Verón en Estudiantes hace poco. Me quedó pendiente.

51 ¿No fue una traición pasar de River a Boca? Para la gente de River debe haber sido, pero no me quedó opción. No sé si fue Ramón o los dirigentes, pero estaba claro que no me querían, porque ninguno se preocupó por retenerme. A mí me tentaba, porque Boca llevaba muchos años sin ganar y encima estaba Bilardo, que me había pedido en Argentinos. Después, todos sabían que yo era hincha de un club, Peñarol, y al no sentir el apoyo de River, me fui. Fue una decisión que me costó tomar, pero lo hice consciente, buscando la gloria. Le erré por un año, porque salió campeón al siguiente. Igual, siempre estaré agradecido a River.

52 ¿Por qué te limpiaron de Boca un año después? No me limpiaron, me tentó lo económico. Yo jugué un torneo con Bilardo y otro con Veira, pero el América de México tenía tres nombres en carpeta: Cagna, Toresani y yo. El Indio Solari era el técnico y dijo: “Quiero a Cedrés, es el más ofensivo”. Le pedí al presidente del América una plata para que me dijera que no, pero dijo que sí y me fui.

53 Pero si Boca te ofreció en una lista, tampoco te querían demasiado… Claro, como a Cagna, que después fue capitán y campeón de todo. Pasaba por un tema económico. Y si te ponen en una lista de prescindibles no te vas a quedar donde no te quieran.

54 ¿Tuviste problemas en la calle cuando pasaste a Boca? Al mes ya estaba jugando un clásico y hasta convertí. Con eso me gané a la gente de Boca, pero con la de River se acrecentó el odio. Recibí amenazas, puteadas por teléfono, pero no agresiones físicas.

55 ¿Gallinearon en el clásico del 3-3 que Boca ganaba 3-0? Fue un partido rarísimo. Era para quedar en la historia con una goleada espectacular y terminó al revés, pero no canchereamos ni gallineamos, nada que ver.

56 ¿Cómo era el Riquelme que recién empezaba? Lo cagábamos a pedos, lo mandábamos a buscar el agua para el mate, ahí ves cómo responde el chico, lo vas probando. En el cuarto donde se juega a las cartas, siempre hay uno o dos pibes, otros son más tímidos. Riquelme venía a nuestra pieza y se quedaba callado, lógico, pero no lo tratábamos mal, sólo como a un gurí chico. El siempre respetuoso, con ganas de aprender y crecer.

57 ¿Ese Boca era un cabaret, como dijo Latorre? A Diego se le escapó, pero nada que ver, si ese Boca terminó ganando todo con Bianchi al año siguiente.

58 ¿Te gusta cómo comenta? Ve bien el fútbol, nunca lo escuché hablar mal de un colega, eso está bueno. A mí me gusta el estilo de Wolff, el de Pura Química, soy partidario de anécdotas más que de táctica.

59 ¿No te da bronca haberte perdido la era Bianchi? Y… pero me hubiera perdido la chance de ir a México, una experiencia nueva, y asegurar la bocha con el tema de plata. ¿A quién no le hubiera gustado ganar todo en Boca?

60 Marcá diferencias entre River y Boca. En aquel momento era al revés de lo que es hoy: River estaba mejor institucionalmente y Boca no tenía nada. A Boca le hizo muy bien Macri: lo levantó con su visión de empresario. Venía de afuera del fútbol, pero escuchaba mucho, era un loco abierto, inteligente. Después, vos te tirás a barrer en Boca y se viene la cancha abajo; en River vas 3-0 en el primer tiempo y si en el segundo no metés goles, hay runrún.

61 ¿Te sentiste mal cuando fuiste al partido despedida de Enzo y te silbó todo el Monumental? Me sentí bárbaro, porque venía de una operación del hombro y estaba volviendo, y me la banqué bien. Algo generé en esta gente, no pasé porque sí. A nadie le gusta que lo puteen, pero la indiferencia es peor. El que no me cuidó ese día fue Julio Ribas, el técnico de Peñarol, que me sacó a los 88 minutos, podría haber esperado. Me acuerdo que Enzo me quiso hacer jugar un rato con la camiseta de River y le dije que estaba loco. Si me ponía de nuevo la de River, creo que quemaban el estadio.

PRIMER GOL en River: frente a Vélez, ante la marca de Federico Domínguez y la mirada del Turco Husaín. Ganó dos títulos en el club.

62 ¿Qué te generó el descenso de River? Sorpresa, en nuestra época era imposible ver algo así. Me dolió por la gente que uno quiere, como el Pelado Almeyda, tengo sentimientos por las personas más que nada.

63 Si tenés para invitar a cenar a uno, ¿Mourinho o Guardiola? Guardiola. Lo admiro: un tipo de perfil bajo, ganador empedernido, un laburante. Parecido a Messi.

64 ¿Coincidís con la frase de Guardiola: “El suplente quiere que su equipo pierda”? Son sensaciones que dependen del momento y la edad de cada uno. Lo llamo competencia sana, si te dicen otra cosa es mentira. Yo no deseo que pierda mi equipo ni que se lesione mi competidor, pero sí pensás: “Lo hago mejor que este”, sobre todo cuando sos joven.

65 ¿Messi o Maradona? Pahhhh… Maradona, por un tema de sentimiento, futbolísticamente y en títulos, creo que Messi lo va a superar. Diego era fantasía pura, una cosa increíble, Messi no tiene tanta fantasía, pero mete entre dos y tres por partido, es un marciano.

66 ¿Cómo te trató el periodismo? No tuve problemas, creí mucho en mis condiciones y le di poca bola a lo que opinaban de mí. Me gustaba ver las fotos. Y noté mala leche cuando pasé a Boca y en una nota de El Gráfico me pusieron: “Ya no tengo más plumas”. Jamás dije eso, ¿cómo iba a decir eso con lo bien que la pasé en River, con los amigos que hice y con lo que me dio de comer River? Es como si acá dijera: “Nacional es cagón”. Nunca diría algo así. Primero, porque no lo siento. Y después ¿puedo ser yo tan estúpido de tirarme a la mitad de la gente en contra?

67 ¿Con qué ex compañeros hablás seguido? He perdido el contacto con los de la Argentina. Me hablaba con el Pelado Almeyda, con Leo Astrada, cuando vienen en el verano nos vemos, o en el Showbol nos encontramos. He ido poco a Buenos Aires, no quiero tener líos, y los tuve las últimas veces que fui. Tampoco estoy tan cambiado físicamente, entonces el de River me grita “traidor” y me molesta.

68 ¿Alguna vez te apretó la barra brava? Apretar no, pero sí nos pincharon las ruedas en el estacionamiento de River. Las cuatro y la de auxilio. ¡Todas! A mí, a Enzo y a varios más. Me agarró una impotencia terrible.

69 ¿Por qué Uruguay pasó de ser 4° en el Mundial a tenerla tan complicada en estas Eliminatorias? En Mundial y Copa América tocó el techo de rendimiento, después fueron bajando algunos, son humanos. Salvo Suárez y Cavani, que son unos animales y se mantuvieron, Forlán bajó, Lugano estuvo parado, varios más también, y eso se siente. Creo que Uruguay la va a sufrir como siempre hasta el final.

70 ¿Por qué no jugaste un Mundial? No habré tenido nivel.

71 Si sos técnico y un jugador tuyo pica un penal en una definición de Mundial, ¿qué hacés? Primero, elijo quién patea. Y yo sé cómo patea cada uno. Ahí es el momento. El proceso del Maestro Tabárez está bárbaro porque llegó a la semifinal y ganó la Copa América, pero si Suárez no la saca con la mano en la línea, hubiese sido un proceso de mierda, y ya teníamos otro técnico. Así es el fútbol en esta época.

72 ¿Quién gana el próximo Mundial? Ojalá que Uruguay y si no, que sea Argentina. No lo digo por pasar la mano, sino porque lo quiero. Veo a Messi campeón del mundo. Eso lo desea gran parte del mundo, me parece. Menos los brasileros, lógicamente.

73 ¿Te parece? Los argentinos no somos muy queridos en el mundo... Puede ser, pero Messi no está aporteñado, se fue muy chico para España, capaz que no adquirió algunas costumbres argentinas no muy queridas.

LA ALEGRIA pintada en el rostro, ahora sí con la Celeste de su país, festejando un gol en el Centenario. Se quedó con las ganas de un Mundial.

74 ¿Existe la garra uruguaya o es un mito? Existe, es una forma distinta de jugar. No es cagarte a patadas, eh, es una forma de sentir el fútbol, de chocarlo, de querer ganar, de sacar a veces ventaja en la parte física cuando te ves en inferioridad de condiciones.

75 ¿Por qué creés que Santiago Silva no tuvo una chance en la Selección? No sé, pero debió haberla tenido, lo merecía.

76 ¿Luis Suárez aprendió a morder rivales viéndote a vos? Lo mío fue más discreto: terminó el partido, discutíamos con Aquino, de Cerro Porteño, y para no pegarle delante de todos, lo mordí un poquito, de impotencia. Son reacciones entendibles para el que estuvo adentro y sabe lo que es esa situación.

77 ¿¡Morder es entendible!? No justifico morder ni pegar una piña, no está bien, pero te puede pasar. Está mal. Como fumar.

78 El compañero al que más admiraste. En mi primera época me marcaron los grandes, como Mario Saralegui: la garra charrúa, que siempre podés un poquito más, transmisiones de grandes a chico, cosas que hoy no se ven porque el chico le da poca bola al grande.

79 ¿Cuál es la clave para ganar de cabeza, vos que ganabas seguido? Pasa por el timing o por la picardía para tocar antes un poquito al rival. Yo me sabía ubicar. Lo que sí se entrena es cabecear con los dos perfiles, y es importante pararte siempre de frente.

80 El día más feliz y el más triste en una cancha. El más triste, cuando me rompí la rodilla. Fue un partido de práctica, salté solo y se me fue la rodilla, pensé que se me terminaba el fútbol. Después, siempre fui feliz dentro de una cancha, pero el día que volví de esa lesión y vi que podía fue especial.

81 ¿Te gusta más el entrenador franelero o el que pone distancia? Hay que marcar distancia, pero ser amigo a la vez, yendo de frente no tenés problemas con nadie. Lo mejor es la mixtura, el equilibrio.

82 Tu principal compinche en un plantel. En River, me acuerdo cuando vino Enzo, que no conocía a la mayoría de los gurises. Yo lo metí de vuelta en el mundo River. Esa camada fue linda: el Pelado (Almeyda), Burgos, Amato, Leo Astrada; en Peñarol estuve con Bengoechea, Aguirregaray, Pacheco; y Manteca (Martínez) en Boca.

83 ¿Qué te dejó el paso por el América de México? Es un club espectacular y un orgullo haber jugado ahí. Me acuerdo de dos cosas: una, jugar con propaganda en el culo, acá no se usaba tanto; y la otra jugar con un estadio tremendo lleno. Si perdías 4-0, te pedían autógrafos igual.

84 ¿El mejor técnico que tuviste? Gregorio Pérez, lejos, valoro la parte humana. Lo tuve de gurí chico, en la juvenil.

85 ¿Y el peor? Peor no, con el que tuve problemas sin buscarlos fue con Babington, que me limpió y por eso me perdí la Copa América del 95 en mi país. Yo venía de jugar con Enzo en Wembley de titular, pero me limpió Babington y se me complicó. No guardo rencor, se equivocó conmigo y punto.

86 ¿Ves fútbol argentino? ¿Por quién hinchás? Sí, miro bastante. La verdad que me da lo mismo, estaría bueno que ganara Lanús, que está hace tiempo entreverado y juega distinto, además está el Mellizo, un técnico nuevo, me gusta lo que hace.

87 ¿El campeonato argentino se uruguayizó? ¿Vos decís porque hay muchos muy viejos y muchos muy pibes? Puede ser, porque no les dan tiempo a que el jugador se identifique con el club, eso sí me duele. Independiente del 84 te lo digo de memoria, pero me preguntás cómo formó en el último clásico y no sé. En ese aspecto sí se uruguayizó. Ahora, si vuelven como Verón o Maxi Rodríguez, ojalá que vengan viejos así, como Nico Olivera, Tony Pacheco, Zalayeta o el Chino Recoba. Yo no lo veo tan mal al fútbol argentino porque a nivel de Sudamérica los equipos argentinos llegan, no me parece tan espantoso el campeonato, aparte me fijo en el entorno y me encanta, las canchas en general están llenas, es competitivo.

88 ¿Mejoró algo el fútbol uruguayo con respecto a cuando vos viniste a la Argentina? Eras muy crítico. Siempre dije que el que trasciende en el fútbol uruguayo es capaz de hacerlo en otros lados. Es más difícil que el argentino, se marca mucho acá. Es raro que un uruguayo vaya a la Argentina y no camine. Lo que ha mejorado un montón es el tema de las canchas: Liverpool, Danubio, River, antes tenías que pegarle un tiro a la pelota. Hoy, la mayoría tiene su complejito para entrenar y concentrar, antes se hacía todo en la cancha principal. Lo de la Selección le dio un empuje bárbaro, sobre todo en el interior. En una época se veían sólo camisetas de clubes argentinos o del Manchester, ahora ves gurises con la uruguaya. Acá siempre fueron más hincha de club que de la Selección, era bravo ver una camiseta Celeste por la calle y ahora es raro que un niño no la tenga. Eso marca algo.

89 ¿Por qué somos tan distintos uruguayos y argentinos? Para mí somos bastante parecidos. He conocido muy buena gente argentina, le tomé mucho cariño a tu país, de hecho me crié con los argentinos en los veranos, nos dieron de comer en el buen sentido. Lo que por ahí se le critica al argentino, sobre todo al porteño, es la pedantería, el ego, pero es más que nada la forma de ser y de hablar.

EL TANQUE, hoy, a los 43 años, con un reloj antiguo de fondo, en el mercado del puerto de Montevideo. Vive en Maldonado donde tiene canchas de fútbol.

90 ¿Te molestaba que en las notas te preguntaran siempre si eras un tipo conflictivo? No me molestaba, pero creo que nunca di argumentos para eso. Se me tildó en su momento y cuando tuve que decir algo, lo dije. Siempre fui de frente, nunca traicioné a un compañero ni a mi familia ni a mí mismo, siempre tuve mis principios, y si había alguna injusticia, saltaba. Para mí, eso no es ser conflictivo. De hecho, jugué 20 años al fútbol profesional.

91 ¿Qué es ser un tipo conflictivo, para vos? No sé. Yo una vez tuve lío en Peñarol porque me agarré a trompadas con un compañero. Estaba viejo, y uno se pone cascarrabias con la edad. Me molestaba hasta que me marcaran, entonces me quitaron tres veces la pelota, me calenté y nos peleamos. Ni me acuerdo con quién. Me suspendieron por un par de partidos, pero estuvo bárbaro el técnico. Eso fue lo más grave que me pasó.

92 ¿Qué es lo que más te gusta del ambiente del fútbol? Jugarlo. Yo podría ser empresario, técnico, pero a mí me gusta seguir jugando, por eso no lo soy.

93 ¿Y qué es lo que menos te bancás? No me gusta la mentira que hay, creo que a partir de que entró mucha plata en juego, cambió. Está bueno que lo pasen por tele, antes no se veía nada, y hoy ves hasta partidos de la C, pero tenés 80 cámaras, eso le hizo perder la esencia al fútbol. Antes los centrales rudos apichonaban a los pibes con piñazos, te empujaban, hoy no podés hacer nada, por eso digo que se perdió un poco la esencia.

94 No sos partidario de la tecnología en el fútbol. No. Pensá en la mano de Diego del 86. “¡Qué cagada!”, dirán de un lado, que no hubo una cámara que lo registró y le informó al juez. Pero mirá el otro lado: “¡Qué picardía!”.

95 ¿Se miente mucho en el fútbol? Y... sí. Un representante miente porque dice que su jugador hizo 15 goles y en realidad hizo 8. Capaz que siempre hubo mentirosos, hoy hay 80 programas en tele, radio, hay que llenar horas y horas, no es fácil, otra cosa que me molesta es cuando un 9 erró un gol y dicen que es porque salió de joda la noche anterior o porque se peleó con la señora. Se hacen muchas suposiciones, sacan afirmaciones que son bravas desmentirlas.

96 ¿Hay muchas cosas sucias en el fútbol o es un gran mito que se agranda? Yo creo que existe en la misma medida que existen en la sociedad. Es la misma relación: gente buena y gente mala, de buen corazón y soretes, gente honesta y falsos, y gente que te da la vida.

97 ¿En las transferencias hay que dejar plata en el camino que no va para los clubes? No me tocó vivirlo, pero lo he escuchado siempre, es vox pópuli. Igual, es un arreglo entre dos personas: si al jugador le sirve, arregla, si no le hace juicio.

98 Si pudieras ir para atrás, ¿cambiarías alguna decisión de tu carrera? Tuve un montón de errores, pero cada cosa la hice convencido en su momento. Siempre actué para adelante, bien, pensando que iba a ser lo mejor. En el fútbol y en todo. He rechazado ofertas importantes de dinero, de volver a México, por ejemplo, cuando estaba en Peñarol y no me arrepiento porque la gurisa me decía: “Pa, no te vayas”. Me perdí cumpleaños de 15, bautismos, entregas de notas de mi hija y eso es bravo. La plata te ayuda en algunas cosas, pero la plata no es todo. En muchos lugares te miden por el auto, pero los valores son otros.

99 Si te hubieras cuidado más, ¿habrías llegado más alto, a Europa por ejemplo? Tuve la chance de ir a Europa, en su momento era Europa o River y elegí River. Paco (Casal) me decía: “Pará, que en junio está la chance de ir a Europa”, y me importó más jugar en un grande de la Argentina, así que no tengo como una cuenta pendiente no haber jugado en Europa. Hubiera estado buenísimo, de repente, pero disfruté muchísimo de lo que hice y agradecido de los equipos en los que jugué.

100 Insisto: ¿no estabas para dar más por tus condiciones? Yo creo que si no fui más es porque no me dio para más, no por hacer mal las cosas. Nunca me guardé nada, al revés, creo que fui inteligente para aprovechar las situaciones, no fui un pelotudo.

Por Diego Borinsky. Fotos: Emiliano Lasalvia

Por Diego Borinsky: 07/09/2013

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