SUPER MARIO fue adoptado por un matrimonio italiano cuando aún no había cumplido los tres años.

Sus controversias fuera de la cancha alientan el debate tanto como su capacidad para agujerear redes. Mario Balotelli es esa clase de personajes que pareciera desandar su camino sin concebir términos medios. “Lo amás o lo odiás”, concluiríamos por estos pagos. El delantero del Manchester City, una de las figuras de la selección italiana, está de vacaciones en las playas de Ibiza. El entrenador Roberto Mancini le concedió una prórroga por haber participado de la última Eurocopa. Sin embargo, ni en época de receso consigue escapar de las planas de los diarios. La semana pasada una cámara traicionera lo fotografió en plena juerga, rodeado por mujeres y fumando de una excéntrica pipa. Esta vez, “The Mirror” publicó un informe sobre su madre biológica, que acaba de conseguir empleo como encargada de limpieza en una empresa de alquiler de autos. Le cuestionan la falta de apoyo hacia sus padres sanguíneos.

Rose Barwuah se trasladó a Manchester con su hija en el año 2010. El diario británico “The Mirror” da cuenta del nuevo empleo de la mujer y compara su situación con la de su hijo famoso y millonario. Toma el bus número 11 para llegar hasta su nuevo empleo, un local donde se alquilan autos a turistas. Allí, la mujer oriunda de Ghana se encarga de la limpieza durante seis horas al día y percibe 120 libras esterlinas semanales, el sueldo mínimo. El mismo diario asegura por medio de testimonios de allegados, que Rose se siente cómoda en Gran Bretaña aunque no disponga de un pasar acomodado. Y cuestiona la actitud del delantero de permitir que su madre biológica tenga que recurrir al trabajo teniendo un hijo que se pasea en autos de alta gama y vive en una mansión equipada con todos los lujos. “Este trabajo de limpieza le sienta más cómodo que el anterior del supermercado, porque puede pasar más tiempo junto a su hija Angel. Ya está convenido que su esposo Thomas se mude aquí el año próximo”, le contó un vecino de la mujer a ese mismo medio.

EL DIARIO The Mirror cuestiona la falta de apoyo del delantero para con su familia biológica. La noticia sobre el nuevo empleo de la mujer dio la vuelta al mundo. Rose vive con el sueldo mínimo.

Thomas y Rose Barwuah, un matrimonio de inmigrantes ghaneses que residían en Lombardia, Italia, tuvieron un hijo a quien poco tiempo después de su nacimiento le detectaron problemas intestinales. La pareja ya había abandonado Sicilia, derrotados por la falta de oportunidades y las crudezas que les ofrecía su nueva vida. Pero en el Norte de Italia el cuadro fue similar. Las condiciones de hacinamiento en las que vivían no contribuían a la recuperación del bebé. Entonces, los avisos médicos fueron contundentes: si no conseguían reponerse de esa situación de precariedad, la vida de su hijo corría peligro. Desesperados, recurrieron a los servicios sociales pero no tuvieron éxito. La única solución al problema fue entregar en custodia al pequeño, quien adoptó el apellido de sus tutores, Francesco y Silvia Balotelli. Mario vivió durante más de quince años con su nueva familia. Gozó de una crianza de clase media alta, pero por cuestiones legales nunca dejó de ver a Thomas y Rose. Cuentan los vecinos que el barrio humilde donde vivían sus progenitores se convulsionaba cuando el entonces delantero del Inter aparecía en su auto último modelo.

Otro vecino asevera que Rose no pretende la ayuda de su hijo. "No tiene inconvenientes en salir a trabajar. Es una persona muy correcta, muy religiosa también y no aceptaría el dinero de su hijo", expuso en Sunday Mirror. La prensa inglesa se pregunta cómo el delantero puede pasear en un Bentley valuado en 150 mil dólares mientras su madre biológica vive gracias al sueldo mínimo.

0 comentarios

mensaje

Te quedan 500 caracteres
PUBLICAR