Su nombre es Elizabeth Margareth McClarnon. Pero todo el mundo lo conoce como Liz. Nació el 10 de abril de 1981 en Liverpool, Inglaterra. A diferencia de muchas otras chicas de esta sección, la británica llegó a ser famosa por sus propios medios. Fue miembro del grupo pop Atomic Kitten. La hermosa cantante participó desde los comienzos de esta banda con la que tuvo tres canciones que llegaron al número 1 del ranking inglés.
Después de participar en este grupo, Liz se animó a dar el salto y comenzó su carrera como solista. Esta travesía la empezó el 13 de febrero de 2006 con un cover de su artista favorito, Barbra Streisand. Desde que su música encontró conocimiento público, la blonda cantante fue aclamada por miles de personas. Sus fans se enamoraron de ella en el momento en que McClarnon apareció bailando en el video promocional de su éxito. En 2007, cuando ya era conocida en el ambiente del espectáculo, apareció nuevamente con el disco “Don´t it make you”.
A partir de su gran mediatización, Elizabeth comenzó a rondar por varios programas de televisión. Su debut en la pantalla chica fue en el Reality Celebrity Love Island. Como el nombre lo indica, la cantante estaba encerrada en una isla junto a otros artistas en busca del amor. O de algo parecido. Luego de pasar por diferentes programas de escaso éxito, Liz recaló en “The Wright Stuff”. Que es un talk show en el cual varios famosos dan su opinión acerca de diversos temas. Sin lugar a dudas, la música es su verdadera pasión.
FOJA DE SERVICIOS
La divina McClarnon también encierra un pasado botinero. En Abril de 2007, comenzó a salir con el ignoto Lee Trundle. En aquel momento, el delantero estaba defendiendo los colores del Bristol City. Más allá de que el amor se terminó en Noviembre de ese mismo año, la pareja vivió intensamente su relación. No sólo se fueron a vivir juntos, sino que también –según la prensa británica- estuvieron a un paso del altar. Finalmente, el noviazgo terminó en la nada y se separaron sin vuelta atrás. Ella siguió su camino como cantante, mientras que él intentó mantener su carrera como futbolista. A Liz le fue bien, el pobre Trundle terminó jugando en la Segunda División de Gales.