LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

Salas: "A Messi lo veo a la par de Maradona"

- por Diego Borinsky: 01/09/2011 -

El Matador habló de todo en el 100x100. Su pasado en la U y River, su experiencia en la Juventus, su obra de arte en Wembley, las vivencias con La Roja y lo que le dejaron sus lesiones.

Nota publicada en la edición agosto 2011 de la Revista El Gráfico

EL MATADOR en Buenos Aires, donde vino a presentar sus pulseras iónicas Biolectik.

1 Pasan los años pero mantenés el poder de convocatoria en la Argentina, ¿te vas de acá con el tanque de autoestima lleno?
Me han tratado muy bien, y me pone contento, en la Argentina la gente siempre me demuestra su cariño. Es lindo, pero la verdad es que estoy muy bien de ánimo, no extraño esas cosas, no ando necesitado mimos, pero por supuesto que te hacen sentir muy bien.

2 ¿A qué viniste?
Hace más de un año creamos Biolectik con un socio y ahora la presentamos en la Argentina: son pulseras que emiten iones negativos. Me interioricé en el tema, más que nada para la recuperación muscular y de lesiones. Yo me sigo entrenando como cuando jugaba, paso 2 o 3 días sin hacer nada y necesito ir al gimnasio. Y los iones me ayudan para descansar, al dormir. Hay más irrigación, más oxigenación en la sangre, y eso ayuda en la recuperación muscular.

3 ¿Qué ocupación ponés en la tarjeta de embarque?
Empresario.

4 ¿Dónde vivís, cómo es un día tuyo?
Estoy 20 días al mes en Santiago, donde tengo mi oficina, y unos 10 en Temuco, mi ciudad, al sur de Chile. En el día a día suelo ir bastante al gimnasio y luego a la oficina. Tengo dos complejos deportivos, parecidos a los de Matías (Almeyda), uno en Viña del Mar y otro en Temuco, soy dueño del Unión Temuco, un equipo que está en Segunda División y también estoy vinculado al tema agrícola, ya que exportamos arándanos, y por eso todos los días hay algo que hacer. A mí me gusta estar encima de todo. De hecho, ahora tengo menos tiempo que cuando jugaba. Yo decía: “Me voy a retirar y voy a tener más tiempo”. Y es al revés.

5 ¿Qué función cumplís en Unión Temuco?
Soy el presidente. Lo creamos en 2008, desde cero, con mi abogado y mi papá, y logramos ascenderlo a Segunda. Tenemos escuela de fútbol, divisiones inferiores, todo lo vinculado a la formación, estamos construyendo un complejo para el equipo, y como a mí me gusta estar en todo, me fijo en si están bien los uniformes de los jugadores, si está todo ok en las concentraciones, me llama el gerente y me pregunta cosas.

6 ¿Vas al vestuario antes de un partido importante?
Voy siempre, a la mayoría de los partidos. Hablo con los jugadores uno por uno, si es necesario. La otra vez observé que un defensor venía cometiendo un determinado error en forma repetida, entonces me acerqué y le comenté lo que veía. Ya subimos un escalón, el objetivo ahora es llegar a Primera e ir a pelear con los grandes.

7 Y cuando jueguen contra la U, ¿cómo vas a hacer?
Depende cómo vayamos (risas), nosotros seguramente necesitaremos más los puntos, va a ser entretenido ahí.

8 ¿No te dan ganas de bajar a jugar cuando ves los partidos?
Hay momentos en que sí, momentos en que se ven tan claras las jugadas, que digo “Bueno, bajo y entro”. Hasta el año pasado me insistían para que jugara, aunque fuera un partido. Pero aguanté. Ya está, en los últimos tiempos me molestaba demasiado la rodilla y no podía seguir. Hice mi partido despedida, ya está.

9 ¿DT no te gusta?
No, sigo manteniendo mi palabra. Hasta el momento no tengo ninguna intención. En el fondo, terminé un poco agotado con las concentraciones, los viajes, los entrenamientos y veo que un técnico tiene que trabajar el doble si quiere ser exitoso o dedicado. No estoy para eso.

10 ¿Por qué nunca usaste José, tu primer nombre?
Es que nunca me dijeron José, desde que tengo memoria me llamaron Marcelo. Mi mamá quería Marcelo, mi papá José, por mi bisabuelo, entonces parece que al final se impuso mi papá. En los papeles se impuso, porque en los hechos ganó mi mamá, que me decía siempre Marcelo, y quedó.

11 ¿En qué cosas sentís que aflora tu sangre mapuche?
En el temperamento puede ser: soy tozudo, se me mete algo en la cabeza y voy detrás de eso.

12 ¿Te molesta que destaquen tus orígenes o es motivo de orgullo?
Para nada me jode, al contrario.

13 ¿Sufriste muchas privaciones en tu infancia?
No, tuve una infancia feliz, de clase media, nunca me faltó nada. En la provincia todo es más sano, menos contaminado, uno disfruta de los juegos de calle, haciendo arquitos con piedras y sacándolos cuando vienen los autos. En el colegio jugaba en los recreos, entraba al aula y los profesores nos querían matar porque estábamos todos transpirados y sucios. Mis compañeros me querían para su equipo, jugábamos en canchita de tierra y me gambeteaba a todos.

14 ¿Cuándo supiste que ibas a ser futbolista?
Siempre quise ser jugador de fútbol, desde los ocho años iba a ver cómo jugaba Rosember, mi viejo, y yo andaba siempre con la pelota. Papá era un nueve típico, goleador, que no fue más allá del Santos, el equipo del barrio. A mi papá le decían Chamelo, que no sé qué significa, y ese pasó a ser mi apodo durante muchos años hasta que me pusieron Matador.

15 ¿Recordás qué hiciste con tu primer sueldo?
Lo guardé para comprar la primera casa de la familia. Cuando saqué mi primer talonario del banco me puse a hacer cheques por simple gusto, porque nunca había hecho uno. Entonces les hice uno a mi papá, otro a mi mamá y a mi hermana también, no me acuerdo de qué valor, pero le puse el nombre, la fecha y la firma. Una gran emoción.

16 ¿Tus hijas son futboleras?
Sí, les gusta mucho el fútbol. Camila tiene 12 años y Catalina, 9, me acompañan al estadio cuando voy a ver a Unión Temuco. Antes, salían siempre conmigo al campo de juego.

17 ¿Siguen durmiendo con vos?
Sí, sí (risas), todavía remoloneamos juntos, pero me parece que queda poco tiempo.

18 ¿Quién era tu ídolo de chico?
Maradona. Me acuerdo muy bien que seguí con devoción el Mundial 86. Yo tenía 11 años y no me importaba que hubiera pica con Argentina, para nada, yo quería que ganara Argentina. Grité los goles contra Inglaterra. Y quería conocer a Maradona. Por aquel tiempo me agarró la loca de hacerme los rulos como los tenía Diego. Ya había decidido ir a la peluquería y todo, pero se enteró mi mamá y no me dejó. Ahí nomás murió la idea.

19 ¿Cuándo lo conociste?
El día de mi debut en la Selección mayor. Fue en 1994, un partido que se jugó en Santiago, preparatorio para el Mundial de Estados Unidos. Empatamos 3-3 y apenas terminó, me acerqué a Maradona y le grité “Idolo, ídolo” y él me dijo: “Bien, Marcelo”. No podía creer que supiera mi nombre. Fue algo impactante que me conociera y que me llamara así. Un tiempo después, en un Boca-U de Chile, le pedí la camiseta y me la dio. Aclaremos que fue la única camiseta de Boca que pedí. Y la única que tengo.

20 Aquel partido contra Argentina para vos fue debut y gol.
No solo eso. Fue debut y gol ¡en la primera pelota que toqué! Yo llevaba un año como profesional en la U, y me convocaron para la Selección. Me senté en el banco y en el segundo tiempo entré por Barrera. Vino una contra, Miguel Ramírez la recuperó en media cancha, encaró, lo trabaron en el área y yo, que acompañaba, solo tuve que tocarla de zurda. Increíble. Encima era contra la Argentina de Maradona y todas las figuras

21 ¿Qué hiciste con los últimos botines que usó Maradona en Nápoles?
Los tengo bien guardados en mi casa, no los usé nunca, son una reliquia. Además, no me entran, me quedan chicos. Los conseguí en una subasta de beneficencia que se hizo en la Juventus. Los tenía Ciro Ferrara, que había sido su compañero. Yo oferté un buen dinero y me los quedé.

22 ¿Cuánto dinero?
Harto dinero, estuvo muy bien pago ese par de botines, más de 10 mil euros si mal no recuerdo...

23 ¿Creés que Messi ya superó a Maradona?
Creo que lo puede superar. Lo que más se comenta de Messi es el tema de la Selección, yo creo que lo ha hecho bien y que con su calidad va a explotar como todos quieren y así podrá superar a Maradona. Después, en cuanto a lo que hace con la pelota, veo que tiene la misma facilidad que Diego para gambetear, encarar, habilitar y meter goles. A Messi lo veo a la par de Maradona.

24 ¿Cómo se hace para convencer a Messi de participar en un partido amistoso como el que organizaste?
Llegó una invitación a Salas Producciones, mi empresa, a ver si teníamos ganas de hacer ese partido entre “amigos de Messi” y “amigos de Salas”, en Chile. Averigüé y decidí darle para adelante. Ya se hizo el año pasado en Panamá, con la participación del 95% de jugadores activos. No hablé con Messi, tampoco quiero molestarlo, seguramente debe estar con miles de cosas, ¿para qué una más?

25 “Guaso rico o guaso pobre”.
Sí, es una frase que suelo usar. Sería algo así como “Matar o morir”. Uno tiene que enfrentar las responsabilidades. Me pasó apenas llegué a River y me hicieron un penal contra Español. Agarré la pelota para patearlo, pero vino Marcelo (Gallardo) y al final lo tiró él. En la Juventus fue casi lo mismo: empatábamos con el Chievo, había entrado hacía un rato, dieron un penal, y enseguida fui a agarrar la pelota. Lo metí y ganamos. Llegué a casa y toda mi familia me preguntó: “¿Qué hiciste?”. Yo les respondí: “Todo o nada, guaso rico o guaso pobre”. Me gusta jugármela.

26 ¿A qué le tenés más terror: a los aviones o a los antidoping?
A los aviones no les tengo miedo sino respeto, lo que pasa es que una vez que estás adentro y la máquina se empieza a mover, no hay nada que hacer. Siento impotencia, resignación, porque pase lo que pase no vas a poder hacer nada. Si vas en auto y hay una tormenta, parás al costado y aguantás hasta que pase, ¿no?

27 ¿Y con el antidoping?
Uhhhh, una hora tardaba seguro, siempre me costó cumplir con eso. Una vez, a fines del 2002, enfrentábamos al Perugia con la Juventus en la cancha de ellos. Terminó el partido y tenía que tomar el avión esa noche para llegar a festejar la Navidad en Chile. Iba a ir en auto a Roma, después del partido, unos 200 kilómetros. Me tocó el antidoping y tomé de todo pero no podía hacer. Al final tuvimos que ir rapidísimo en el auto de un amigo, no había tiempo para parar en ningún lado y como había tomado tanto líquido tuve que llevarme una botella grande e iba haciendo pis a cada rato en el auto, adentro de la botella. No fue lo más cómodo, pero por suerte no perdimos el vuelo.

28 Santos de Salas vs. Santos de Pelé, ¿quién ganaba?
Ehhh, el de Pelé, sin duda (risas). El Santos fue el club donde me inicié, a los 8 años. Un club de barrio, con la misma camiseta que el de Pelé, una etapa muy linda. Jugaba de enganche, en realidad fui enganche hasta los 15 años, cuando viajé a Santiago a probar suerte en la U. Todavía existe el Santos, siempre lo manejaron los familiares de jugadores, y ahora está un poco complicado.

29 Los mejores amigos que te dejó el fútbol.
Esteban Valencia y Ronald Fuentes, entre los chilenos; Gallardo y Berizzo, de Argentina.

PASE record de un chileno: la Juve lo pagó 25 millones de euros. Jugó poco.

30 ¿Tu barba crece muy rápido o sos vago para afeitarte?
No, no, me crece rápido (risas); es cierto, siempre parezco mal afeitado.

31 ¿Qué se te cruzaba por la cabeza viajando de Chile a Buenos Aires para jugar en el fútbol argentino?
Venía a jugar en Boca. Supuestamente, me iban a comprar el pase pero cuando llegué al club me dijeron que la operación era a préstamo por seis meses. Nos reunimos en las oficinas de la Bombonera. Estábamos Pedro Pompilio, mi representante Fernando Hidalgo y yo. Empezamos a hablar, salía un rato para que hablaran ellos, entraba, salía de nuevo, y en un momento Pompilio me dijo que me querían, pero estaba el tema de la plata, que tenía que venir a préstamo hasta fin de año y después me compraban.

32 ¿No te tentaba la propuesta?
No. Boca era un club muy importante pero me puse firme: les dije que respetaba su opinión pero que a préstamo no venía. Aceptaba que aquí no me conocieran, pero yo ya había metido 99 goles en la U de Chile y no tenía que probarme para nada. Además, si me pasaba algo en esos meses iba a tener que volver y se me cerrarían todas las puertas. Se quedaron pensando un rato, nosotros nos fuimos a un hotel y unas horas después le avisaron a Hidalgo que no iban a hacer la operación.

33 ¿Bilardo fue el que te bajó el pulgar?
Eso es lo que me contaron (risas), como que habría dicho la frase “Nunca un chileno triunfó en el fútbol argentino”. Pero no tengo la certeza, y nunca me crucé con Bilardo para preguntárselo. Sí puedo decir que, una vez, Macri me dijo: “Hasta el día de hoy me reprochan por no haberte contratado”.

34 En tu país nadie daba dos pesos por vos, ¿o no?
Yo venía con absoluta confianza en mí y con mucha ilusión, pero en Chile no hubo una sola persona, y no hablo solo de periodistas sino de amigos y familiares, que no me dijera que estaba loco. Estaban con temor. Yo les decía que igual me iba, me tenía confianza. Y en esos casos, actúo.

35 Y cuando te volviste sin poder fichar por Boca, todos esos se habrán golpeado el pecho...
Sí, incluso se burlaban en los diarios. Los comentaristas y la misma gente de la calle me tildaban de “fracasado”. ¡Qué fracasado ni fracasado, si la culpa no era mía! No es que vine y no hice nada y me fue mal y me tuve que volver, entonces me reía, por eso cuando surgió la oportunidad de River, lo primero que dije fue “Voy, pero no a prueba”; si no, no hubiese sido un tema para la risa.

36 ¿Cómo apareció River?
Me volví a mi país, jugué el fin de semana para la U y dos días después me llamó Hidalgo para avisarme que estaba la opción de River. Le dije que estaba bien, pero que me mandaran el contrato; no iba a venir otra vez a pasear y volverme sin nada. Así que fuimos al Monumental, se reunió el Consejo de Fútbol y aprobaron la compra ahí mismo.

37 ¿Qué pensaste cuando te pusieron con Burgos en la habitación?
Fue debut y despedida. Al Mono nadie lo aguantaba, era terrible. El único que lo pudo soportar fue el Diablo Monserrat, que terminó siendo su compañero. Que la música fuerte, que el mate, que se despertaba temprano y se acostaba tarde, todo lo contrario de lo que debe ser una concentración. Yo estaba recién llegado, entonces me di vuelta, traté de dormir y no me quejé. Me acuerdo de que, cuando llegué, el Mono enseguida dijo: “Yo voy con Marcelo”. Todos se reían, creo que fue a propósito, porque a todos en algún momento les tocó soportar al Mono.

38 ¿Recordás el primer “chileno, chileno” que escuchaste en la Argentina?
Sí, fue al tercer partido, creo, contra Platense en el Monumental. Venía de meterle el gol a Boca y volví al banco, porque Cruz era el titular. De repente escuché un murmullo que no entendía bien y le pregunté a un compañero del banco qué estaban cantando. Era “chi-le-no, chi-le-no”... Esa fue la primera vez.

39 ¿Sufriste por River este año?
Veo bastante fútbol, y estuve al tanto de todo lo que pasó. Fue un momento muy feo, lo viví con nervios y me puse muy mal por el cariño que siento por River, lógicamente.

40 ¿Qué te pareció la salida de Bielsa de la Selección de Chile?
Había un trabajo muy bien encaminado y hubiera sido bueno que siguiera pero obviamente, Marcelo también tenía sus razones y se alejó. En lo personal, hubiera preferido que siguiera, entre otras cosas porque viví desde adentro su proceso y vi la calidad de su trabajo.

41 ¿Qué tiene Bielsa de distinto, que no habías visto en otros técnicos?
Su personalidad es lo más distintivo. Yo venía de Europa, donde se trabaja mucho el tema táctico, entonces no me sorprendió tanto esa metodología de las repeticiones en los trabajos; en Italia lo hacían Eriksson y Lippi: 40 o 50 minutos de ensayo táctico todos los días. Eso no me sorprendió tanto a mí en Bielsa como su personalidad, su forma de sentir el fútbol y su misma vida, el hecho de quedarse a dormir en el complejo, como hizo en Chile. El Toto (Berizzo) me decía: “Hoy me llamó a las 8 de la mañana para que siguiera a tal partido o tal jugador” y está todo el día en función de eso.

42 ¿A quién hubieras elegido vos como sucesor de Bielsa?
A Borghi, no puedo decir otro tampoco (risas). Creo que Borghi está capacitado para dirigir la Selección y aparte conoce muy bien a los jugadores, espero que le vaya muy bien.

43 ¿Por qué Pellegrini no figuró en estos años?
Manuel está haciendo su carrera afuera y siempre dejó en claro que recién después de cumplida esa etapa pretendería tener su chance en la Selección, por ahora no.

44 ¿Cómo quedó tu relación con él después de River?
Bien, sin problemas, un par de veces nos cruzamos en Chile y hemos hablado sin inconvenientes. Fue uno de los mejores entrenadores que tuve en mi carrera, de la misma línea que Arturo Salah, que fue quien me formó y me hizo debutar. Los dos son muy parecidos.

45 Juegan la Roja del Mundial 98 contra la del 2010, ¿quién gana?
¿Y en cuál me ponés a mí? Porque yo estuve en las dos, aunque no llegué al Mundial de Sudáfrica. En el 98, Iván (Zamorano) y yo estábamos en un gran momento individual y con eso sosteníamos al equipo. La campaña fue buena pero nosotros asegurábamos 1 o 2 goles por partido. El equipo que fue a Sudáfrica era más colectivo, con otra capacidad física, más fuerte, con mayor juventud. En la Selección actual, la mayoría de los jugadores se desempeñan en clubes del exterior, en mi época solo éramos 3 quienes lo hacíamos. Y eso les da otro roce, es una ventaja muy importante.

46 ¿Creés que Alexis Sánchez puede llegar tan alto como vos?
Si va a un club grande tendrá más opciones de ganar cosas, lo principal es que es muy joven y tiene una experiencia importante: ya jugó en la Argentina, en la Selección y también en Italia. Todos los jóvenes de esta Selección tienen mucha más ventaja en relación a nuestra época: yo me fui de Chile a los 23 o 24 años y ellos lo hicieron a los 19 o 20, entonces ya tienen un trabajo encima y un roce que los ayuda.

47 Viendo el caso Almeyda ¿nunca te tentaste con volver a jugar?
No, lo que pasa es que mi retiro se fue dando con el tiempo. De repente me dan ganas, pero lo cierto es que me terminé retirando porque no estaba en condiciones, sobre todo por la rodilla, que me empezó a molestar en el último año. Sufrí mucho con esa lesión. En mi segunda etapa en River tuve varios problemas musculares pero me pude recuperar en Chile y jugué dos años tranquilos en mi país, entre 2005 y 2007; pero al final me lesioné nuevamente el menisco derecho y ya padecía los entrenamientos. Me molestaba, jugaba infiltrado y me sacó las ganas. De no ser por la rodilla, hubiera seguido.

48 ¿Jugás cada tanto?
Sí, juego con amigos, en general del medio para arriba, y cuando me canso voy para atrás.

49 Los cinco mejores jugadores del mundo.
Messi, Ronaldo, Casillas, Xavi e Iniesta. Y agrego a Robben.

50 ¿A la U la robaron en la semifinal de la Libertadores 96 contra River?
Fue demasiado evidente... no hablo de “robar” pero el árbitro no quiso cobrar el penal del comienzo en que el Mono le fracturó dos costillas a Valencia, después yo le pegué al palo... Es que estaba conversado (risas), si unos meses después pasé a River.

51 ¿Te sentís un tocado por la varita: tus primeros clásicos, en la U y en River, fueron con gol?
Y también en Lazio-Roma, que ganamos 3-1. En mi estreno clásico en la U contra Colo Colo metí tres y en River, contra Boca en la Bombonera, uno. Yo creo que es el destino nada más, cosas que se dan.

52 Si fuiste un tocado por la varita en tus debuts clásicos, también con los títulos: fuiste campeón en todos tus ciclos menos en el último con la U.
Es cierto, sólo me faltó una vueltita al final. Y eso que perdimos dos finales por penales, contra Colo Colo y Católica. En ambas definiciones ejecuté el primero y convertí, pero no alcanzó.

53 ¿A Ramón Díaz lo perdonaste por no haberte puesto de titular contra la Juventus en la Intercontinental?
Me hubiera gustado jugar más de 20 minutos pero también es cierto que yo había llegado recién al club, tenía que ganarme un puesto. Tuve una sola ocasión y me la tapó Peruzzi, al que después tuve de compañero y era realmente gigante.

54 ¿Lo hablaste alguna vez con Ramón?
No, a Ramón no volví a verlo desde que me fui de River, en el 98.

55 Tu día más feliz y tu día más triste en el fútbol.
Los más felices fueron cuando salí campeón, es difícil elegir un título, aunque los primeros son los que uno más disfruta por ser algo nuevo. Los días más tristes son los vinculados a las lesiones, que me terminaron complicando mucho la carrera, y que se pueden graficar con la rotura de ligamentos de la rodilla, en Italia. Fue en un Juventus-Bologna: una pelota larga, corrí en diagonal y cuando apoyé el pie derecho había un hoyo, giré la rodilla y se me rompió el ligamento.

56 El mejor DT que tuviste.
En Chile, Salah; de afuera, Lippi, a pesar de que en el último período tuvimos varios roces. Pasó que al volver de la lesión no me daba muchas opciones, entonces surgió la posibilidad de irme al Manchester. Me pidió que no me fuera, la típica: que me iba a utilizar. Me quedé y no me puso nunca. Le volví a decir que si no me iba a ocupar, que no había problemas, pero que yo no me conformaba con estar sentado en la banca sin jugar, cobrando la plata, como había muchos ahí que lo hacían porque les daba lo mismo ser citados o no. Le volví a explicar que a mí no me daba lo mismo, que me quería ir. Justo coincidió con mi separación y al final me volví a River. No me creía nadie, porque me quedaban tres años de contrato. Pero me volví.

57 ¿En casos así se resigna mucho dinero para volver a un club del tercer mundo?
Sí, bastante, más o menos la mitad.

58 ¿Con el sueco Eriksson también te cruzaste feo, no?
Una sola vez, pero bastante fuerte. Fue en un partido contra el Chelsea, en Londres, por la Champions. Entré desde la banca y tuve que salir a los cinco minutos, por la expulsión de un compañero. Yo pensaba por qué no sacaba a otro, si yo estaba fresco y podía correr. Me enojé y le dije algunas cosas. Fue la primera vez que reaccioné mal en mi carrera, después hablamos y no tuvimos más problemas.

59 Tus tres mejores goles.
El segundo en la final de la Supercopa contra el San Pablo, el que le metí a Inglaterra en Wembley y el de cabeza a los italianos en Francia 98.

60 El que más gritaste.
Ufff... a ver... Contra Boca en la Bombonera, porque era mi primer clásico. Me acuerdo de otro contra Liga de Quito, en mi segunda etapa en River; venía bien complicado, de una lesión, y teníamos que ganar por un par de goles. Recibí un pase de Sambueza, controlé con la derecha arriba y le pegué de volea al otro palo. Lo grité con todo porque me venían dando palos y Leo (Astrada) también estaba complicado. Ese día hablamos en la previa, y le dije a Hernán Díaz: “Pónganme que estoy bien”. Estaba tan metido, que sabía que me iba a ir bien esa noche. Uno percibe esas cosas.

61 En tu primera etapa en River no se esperaba de vos y la rompiste; en la segunda, fue exactamente lo opuesto, ¿coincidís?
Claro, yo tampoco quedé contento con mi segunda etapa, a pesar de que si analizamos partidos jugados y goles (17 en 43), el promedio no es tan malo, pero en lo personal no me sentí bien. Debo decir, también, que nunca había sufrido lesiones musculares en 10 años; y en River, las padecí todas.

62 ¿Por qué tantas lesiones musculares?
En Europa, a mitad de año se hace la pretemporada fuerte, pero yo estuve un mes de vacaciones en Chile, llegué a la Argentina y nos fuimos apenas una semana de pretemporada. Ahí me descompensé muscularmente y vino la primera lesión. Como nunca había tenido un desgarro en mi carrera, a los 10 días le dije a Manuel (Pellegrini) que me sentía bien, que podía jugar. Era lo que sentía de verdad. Además, también Manuel pasaba por un período complicado en el club; entonces uno no quiere faltar. Entré y me lesioné ese mismo partido. No supe manejar la situación, y de nuevo viví lo mismo: pensar que estaba recuperado, entrar a jugar y lesionarme a los cinco minutos. Fueron muy malas decisiones mías y también parte de la gente que trabajaba conmigo: me tendrían que haber dicho que parara, advertirme que estaba mal preparado, mal muscularmente, que así no podía jugar. Después de tres lesiones seguidas, ya estaba totalmente descompensado.

63 ¿Vos asumís que tampoco hiciste muy bien los deberes, que salías mucho de noche?
Yo no salí ni más ni menos que mis compañeros, ni más ni menos que lo que salen los jugadores en la actualidad. No digo que no salía, pero tampoco me pasé para el otro lado, lo que pasa es que lo más fácil era criticarme a mí. Yo aparecía todos los días en los programas de la farándula y con muchas mentiras. Decir que Marcelo Salas estaba de joda vendía mucho más que si el que salía era cualquier otro. Me la tenía que comer porque no podía estar desmintiendo todo, me llamaban de los programas para salir al aire y no quise. Entonces, al no estar jugando, para la gente lo más fácil era creer esas cosas. Fue un momento complicado, se dijeron muchas mentiras y me atacaron demasiado, pero ya pasó.

64 ¿Dónde se te complica más ir a un restaurante, en Chile o en la Argentina?
En los dos lados. En Santiago, se te vienen más encima. Igual, no voy a muchos lugares públicos; si tengo que ir es porque mi hijas quieren que las lleve a un recital o algo así. Ahí voy encapuchado entero y tratando de conseguir entradas lo más cerca del escenario posible.

CAMPEON en Lazio. Allí hizo dupla con Hernán Crespo, a quien sucedió anteriormente en River.

65 ¿Te sentís más querido en Chile o en la Argentina?
En los dos lados. Tuve una primera etapa complicada en mi país, cuando recién empezaba y había gente que te jodía un poco, pero ya pasó eso, y en la calle de ambos países me siento muy querido.

66 ¿Nunca tuvieron celos con Zamorano, siendo dos ídolos tan pesados que compartían la Selección?
Yo respondo por mí: nunca tuve celos por Iván. Había diferencia de edad, de amistad, de modo de vivir, y por eso no pude acercarme como amigo, pero nunca tuvimos un problema.

67 ¿Te pesó la idolatría en algún momento?
Al principio sí, cuando exploté en la U con 19 años se me complicó, sobre todo porque mi forma de ser no gustaba mucho. La gente se me acercaba y yo no lo sabía manejar.

68 ¿Cómo es festejar los cumpleaños en Nochebuena?
Cuando era niño exigía dos regalos, uno a la mañana por el cumple y otro al Viejo Pascuero, como le decimos nosotros a Papá Noel, a las doce. Ya de grande, se me complicó, porque festejaba el 23 de noche, hasta tarde, y al otro día mis amigos me querían matar porque estaban muertos.

69 ¿Te peleaste mal con algún compañero alguna vez?
Tuve un par de encontrones con algunos. En mi última etapa en la U, perdimos una final y un compañero colombiano empezó a putear a Miguel Pintos, nuestro arquero, justo mientras salíamos del campo, con las cámaras de TV encima. Le hacía gestos de que se había comido el gol, entonces cuando entré al camarín le dije de todo.

70 ¿Tuviste agarradas feas con algún periodista?
Al principio, porque me costó un poco asimilar el cambio brusco cuando llegué a Santiago. En Chile, si pueden hablar todos los días contigo, hablan y te hacen la misma pregunta, entonces yo me planté y dije: Pongamos un día, hablo lo que quieran y listo, así no estoy todos los días contestando lo mismo, más cuando no me gusta mucho hablar. Y eso generó algún roce.

71 ¿Quién es más jodido: el hincha argentino, el chileno o el italiano?
El italiano no es tan complicado, en la Argentina y Chile lo viven más, y acá es peor todavía: la gente discute, habla, te argumenta con fuerza. Y eso es más complicado.

72 De 1 a 10, ¿qué puntaje le ponés a tu primera etapa en River?
Diez.

73 ¿Y a la segunda?
Hummmmmmm, la segunda fue un 5.

74 ¿Cuál fue el punto más alto de tu carrera?
Ente el 97 y el 98 se vio al mejor Salas. Gané el tricampeonato y la Supercopa con River, llegamos al Mundial y luego en la Lazio salí el mejor debutante en los primeros seis meses. Después anduve bien, fui goleador del equipo en el 99, salimos campeones y ya en la Juventus bajé.

75 ¿Se puede decir que tu lesión en la Juventus, en octubre del 2001, fue una bisagra en tu carrera? Sí, fue un quiebre, claro. Me rompí los ligamentos pero lo que me terminó descompensando fue el tema muscular más que la rodilla. Estás lesionado seis meses, perdés musculatura y luego es difícil recuperarse, incluso en esos período a la rodilla tampoco la podés forzar al máximo porque si no, podés romper el ligamento que se está formando.

76 ¿Pellegrini, Bielsa o Ramón?
Bielsa. Me gustó mucho su forma de trabajar, su forma de vivir el fútbol, lo comprometido que es con todos los aspectos.

77 ¿Qué fue lo que más te conmovió de tu partido despedida?
El final. Mis hijas habían entrado conmigo al campo, pero luego pensé que estaban con su madre en la platea. Cuando terminó todo yo ya no podía hablar más, pero mi abogado me insistió para que cerrara con unas palabras ante la gente. Ahí me esperaba la cámara de televisión: fui, agradecí, y de repente surgieron mis dos hijas de atrás de cámara como un regalo. Ver a la mayor llorando me afectó mucho. Me mataron.

78 ¿Lloraste alguna vez por un partido?
Sí, sí, por alguna derrota y cuando sufrí esas lesiones en los comienzos de los partidos, en mi segunda etapa en River. Lloré bastante.

79 ¿Te costó el día después?
Para nada, estoy perfecto así, con muchísimas cosas que hacer. También es cierto que con la lesión de la rodilla lo fui madurando durante casi un año.

80 ¿Cuál considerás que era tu mayor virtud como delantero?
La definición, la tranquilidad para definir, para elegir bien la forma. Yo nunca pateaba al bulto, desde chico tenía esa capacidad, después uno la va mejorando y la experiencia te da más tranquilidad.

81 El defensor más jodido.
Con Paolo Montero nos dábamos en Lazio-Juventus y también con la Selección. El me pegaba, yo le respondía, nos dábamos codazos... Después fuimos compañeros, y fue extraordinario, como persona Paolo es espectacular, pero en el momento nos decíamos de todo.

82 ¿Te sorprendió que le haya ido mal a tu amigo Berizzo en su debut como DT?
Es que en Estudiantes tenía la vara muy alta. El Toto está capacitado plenamente, yo lo vi trabajar con Bielsa y sé que lo hará muy bien.

83 ¿Te complicó tener un DT que es amigo? Te pasó con Astrada-Hernán Díaz en River y con Berizzo en Chile.
No, porque en ese sentido lo tengo muy claro. Obviamente uno tiene un poco más de confianza para hablar de ciertas cosas: qué puede estar pasando en la cancha, cómo ves al equipo, o como cuando le dije a Leo que me pusiera contra Liga porque me sentía bien. Ahí estaba la duda y lo podés hablar porque hay más confianza.

84 ¿Qué es lo que más extrañás de la Argentina?
Obviamente el fútbol, ir a la cancha, estar en un partido. En la Argentina la gente es mucho más fanática que en cualquier otro lado, más futbolizada.

85 ¿Se extrañan los mimos, los elogios, el asedio de la prensa?
Yo no los extraño para nada.

86 ¿Hay alguno de los 16 títulos que ganaste al que le tengas un cariño superior al resto?
El primero con la U, porque además de ser el primero personal, la U lo conquistó después de 25 años. Y la Supercopa con River, porque también fue mi primer título internacional y la única Copa que le faltaba al club. Y agrego una tercera: la Supercopa Europea, contra el Manchester, en Mónaco. Estaba en la banca, se lesionó Inzaghi, entré por él y metí el gol del triunfo.

87 ¿Te reglaron algún pedacito de césped de Wembley cuando lo demolieron, por tu obra de arte del 98?
No, pero sé que estoy en algún lugar del museo.

88 ¿Creés que tu récord como máximo goleador de la Roja se mantendrá muchos años o lo vencerán pronto?
Hay muchas opciones de que me pasen: hoy se juegan más partidos y los chicos llegan más jóvenes a la Selección. Yo estuve como dos años afuera por las lesiones, di muchas ventajas ahí.

89 ¿Te afectó en tu carrera separarte de tu mujer?
Yo creo que todo fue un conjunto: la grave lesión en mi rodilla, la separación, la decisión de volver a River, fueron muchas decisiones pesadas al mismo tiempo. Y eso afecta.

GOL A VELEZ, para triunfar en el Apertura 96. También le metió al San Pablo para ganar la Supercopa 97.

90 ¿Volviste a reincidir con el casamiento?
No, no, así estoy bien (risas)

91 ¿Qué es lo que más te enorgullece de tu carrera?
Creo que hice una muy linda carrera, y me enorgullece haber logrado cosas importantes con todas las camisetas que defendí. Sé que me comporté bien y que dejé marcas en los clubes en los que estuve y en la Selección.

92 ¿Te quedó alguna cuenta pendiente en tu carrera?
Me hubiera gustado no complicarme tanto con las lesiones y haber podido jugar más en la segunda mitad de mi carrera, sobre todo en River. Pensá que yo volví con 27 años, estaba perfecto, volví para revivir todo lo lindo de mi primer ciclo aún resignando mucho dinero, pero al final sólo estuve bien un período muy corto de 2 meses. Fue una pena porque yo sentía que podía marcar la diferencia tranquilamente.

93 ¿Te fuiste mal de River, por la puerta de servicio?
Fue un poco extraña mi salida. Me había ido de vacaciones con la idea de volver, pero me llamaron y me dijeron que iba a estar complicado seguir, no había mucho interés y dije “No se preocupen, yo no quiero molestar”. Y listo, me fui.

94 ¿Los Havanna siguen siendo tu debilidad?
Un poco menos ahora, porque si no se me complica. Lo bueno es que ya no tengo que comprarlos en la Argentina.

95 ¿Cómo nació tu apodo y el festejo de los goles?
El apodo nació porque cuando exploté en la U estaba de moda el tema “Matador” de los Cadillacs; y “Los de Abajo“, la barra del club, empezó a cantarme esa canción en mis goles. Entonces quedó. El gesto de la rodilla en tierra en el festejo tiene que ver con mi espíritu religioso. Yo soy de rezar todas las noches y en ese gesto como que le daba gracias a Dios por el gol, era para agradecer.

96 ¿A Vicentico lo conociste?
Estuvo en Chile varias veces pero yo justo no estaba en ese momento, después me dijeron que me iba a llamar, que me quería invitar a un recital, pero nunca concretamos.

97 ¿Matador adentro y matador afuera también?
Paso.

98 ¿Es complicado resistirse a las tentaciones que ofrecen el dinero y la fama de los futbolistas?
Por suerte, tengo mucho cuidado en todo sentido, trato de elegir muy bien lo que hago. Uno debe estar muy atento.

99 ¿Caíste muchas veces en esas tentaciones?
No recuerdo (risas).

100 ¿Se puede nombrar alguna víctima?
No, no, ¿estás loco?


Por Diego Borinsky
Fotos: Hernan Pepe y archivo El Gráfico

Por Diego Borinsky: 01/09/2011

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