
Ya siendo campeón Mundial juvenil con la Selección del Flaco Menotti, y para celebrar sus 20 años, Diego deslumbró a la hinchada en una tarde inolvidable. Sus cuatro goles a Boca sirvieron para que Argentinos clasificara a la rueda final del campeonato y, por supuesto, para acallar las críticas del experimentado Gatti. Allí nació también el romance con la Doce.




