
Sabe lo que es dar vueltas olímpicas con la camiseta que quiere. Por eso, a pesar de las dificultades planteadas por una molesta lesión, nunca perdió la fe en ser el jugador importante que fue en el ciclo dorado de Pellegrini e Insua. Hoy, Romagnoli se “engancha” con el proyecto Ramón.
DIAS DE GLORIA. Junto al Beto Acosta, tras lograr la Sudamericana 2002. El Pipi quiere seguir sumando.




