Consigna que no falla: llega a un equipo para ser campeón y cumple. Con siete títulos bajo el lomo en la Liga Nacional, igualó el récord de Marcelo Milanesio y Pichi Campana.
Nota publicada en la edición julio 2010 de la revista El Gráfico
EL BESO DE LA GLORIA. A la Copa "León Najnudel", su séptimo título de campeón. La serie final fue Peñarol 4 - Atenas 1.
ATENAS. Volvió a Córdoba y salió campeón en 2009. Allí ya lo había sido en 1999 y 2002. Festeja con un histórico: Diego Osella.
BEN HUR. Desde arriba del aro celebra la mejor campaña en victorias de la 26 Ligas Nacionales: 83,6%. Notable 2004/05 para Rafaela.
SUBLIME OBSESION
El único título de Peñarol en nuestra máxima competencia había sido conseguido en 1994, hace 16 años. La actual temporada fue pródiga en éxitos previos. Sucesivamente ganó la quinta edición del torneo Súper 8 (tres triunfos y ninguna derrota), fue campeón otra vez de la tercera Liga de las Américas (6-0), logró el flamante Interligas (4-0) entre equipos brasileños y argentinos y fue número uno de la temporada regular (33-11). Pero le faltaba algo al club que mayor cantidad de gente arrastra en la Argentina. Era, precisamente, su sublime obsesión, lo que más esperaba: ser campeón otra vez de la Liga Nacional.
BOCA JUNIORS. La última consagración de un equipo porteño. Ocurrió en 2007. Con Ortiz, Fioretti, Slider y Aprea en la vuelta olímpica.




