LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

"Espero ser un rebelde hasta que me muera"

- por Diego Borinsky: 05/08/2010 -

El Mellizo, 100x100. A los 37, asegura que no encuentra nada más bobo que jugar a la Play. Y que no se siente un bicho raro en el ambiente del fútbol. Después de catorce años, vuelve a Gimnasia.

Nota publicada en la edición julio 2010 de la revista El Gráfico

Identifíquese

CON PAPA Hugo y su hermano Gustavo en For Ever, el club de barrio en el que se iniciaron.

NOMBRE: Guillermo Barros Schelotto. NACIMIENTO: 4/5/1973. Edad: 37. Trayectoria: Gimnasia y Esgrima La Plata (1991-97); Boca Juniors (1997-07); Columbus Crew, EE.UU. (desde abril 2007). Selección nacional: Jugó 10 partidos y no convirtió goles, con Daniel Passarella y Marcelo Bielsa como entrenadores. Ganó la medalla dorada con la Sub 23 en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata. Tíitulos: Ganó un Torneo Centenario con Gimnasia y 16 títulos con Boca, siendo el futbolista con más campeonatos en la historia del club, junto a Sebastián Battaglia. En Boca jugó 300 partidos y convirtió 86 goles. También ganó el campeonato de la Major League Soccer con el Columbus en 2008 y fue elegido el jugador más valioso (MVP) del torneo.

 

1 No tenés tatuajes, no usás arito, no jugás a la Play ni te ponés ropa fashion. ¿No te sentís un bicho raro en el ambiente? Para mí no hay nada más pelotudo, más bobo, que jugar a la Play Station. No digo que el mundo no debe jugar, pero podrían hacer otra cosa más interesante. En mi casa hay una Play y mis hijos juegan, pero saben que no me pueden pedir ayuda ni contar conmigo porque no la entiendo y no me gusta. Para responderte, no me siento un bicho raro, para mí soy normal.

2 ¿Qué pensaste al ver el gol 219 de Palermo, con Riquelme festejando por su cuenta? A ningún hincha de Boca le gustó. Lo más lindo hubiera sido ver a todos festejando juntos. Riquelme expuso sus motivos y tiene derecho a hacer lo que quiera, pero yo también tengo derecho a opinar, y creo que en un momento tan importante para el club y para Palermo, debían estar todos juntos.

3 “Señor, ahí hay un hombre que no sé cómo se llama y me está molestando”. ¿Te salió espontáneamente o la tenías pensada? ¿El River-Boca por la Libertadores 04 sin hinchas visitantes?... Fui a patear un corner, me tiraron una botella de la tribuna, se la mostré al línea y de repente vi a un tipo puteándome desde atrás de los carteles. No sabía quién era, después vi que era Sodero. Como Hernán Díaz y Corti también me empezaron a putear, ahí sí la seguí y le dije al árbitro que había otros señores. ¿La verdad? Necesitábamos tiempo porque River nos ganaba 1-0, tenía un jugador más y se venía, así que aproveché para descansar...

4 Entrás a un ascensor y está Hernán Díaz, ¿qué hacés? (Se acuerda de algo, vuelve a la respuesta anterior) Pero pará, eh: yo no tiré la botella ni le dije a Sodero que me viniera a putear. El error lo cometieron ellos. Yo no soy el malo de la película, ¿estamos? Con Hernán Díaz no hay problemas, entro al ascensor y lo saludo. No creo que haya rencores de ninguna parte, fuimos rivales en clásicos, nada más.

5 ¿Alguna vez odiaste ser mellizo? No, para mí fue natural desde que nací, nunca me acomplejó el tema para nada.

6 ¿Trae más beneficios o perjuicios? Para quien lo pudo utilizar, me imagino que beneficios. Nosotros nunca nos aprovechamos para sacar ventaja. Y podríamos haberlo hecho porque somos muy parecidos.

7 ¿Con Gustavo se peleaban mucho? Lo normal. Teníamos a Pablo, que es dos años mayor, y ese era intocable. El vuelto que venía de él, si le hacías algo, era terrible.

8 ¿Quién terminaba llorando más veces? Podría mentirte y decirte 90 a 10 Gustavo, pero te voy a ser sincero: 50 y 50.

9 ¿Quién era más bravo? Más o menos igual, aunque con el tiempo quedó demostrado que Gustavo, que tuvo algunos problemas de índole profesional. Igual más que quilomberos, nos gustaba jugar al fútbol todo el tiempo.

10 ¿Por qué los dejaron libres en el secundario, entonces? En el Sagrado Corazón, de segundo a tercer año, se angostaban los caminos: con dos divisiones de 30 se armaba una de 40, y en general elegían a los de mejor conducta. Mi hermano mayor ya había quedado out y después nos tocó a nosotros. En realidad, era por conducta y por la participación de los padres, pero mis viejos laburaban y no podían ir seguido. Palermo iba también a nuestro colegio y le pasó lo mismo al año siguiente, aunque su padre organizaba el torneo de fútbol de los familiares. A mi viejo le encantaba el fútbol y se prendía; y mientras ellos jugaban, nosotros íbamos con Martín a otra canchita, al lado y nos poníamos a patear. Ahí teníamos buena relación. Se rompió un poco, después, en los torneos internos.

11 ¿Dónde diste los primeros pelotazos? En el patio de casa. El problema es que el arco sólo podía estar en la pared que daba al consultorio de mi viejo, que es ginecólogo. El atendía en casa martes y jueves de 5 a 8, justo cuando veníamos de la escuela. Mi viejo tenía que salir a cada rato a pedir que no pateáramos más. Nosotros vivíamos a media cuadra de una plaza, pero en aquel momento existía el guardaplaza y no te dejaba jugar a la pelota, entonces terminábamos indefectiblemente en el patio. Hasta que un día mi viejo se hartó y le pidió a mi vieja que nos encontrara una actividad fuera de casa los martes y jueves de 5 a 8.

12 Cayeron en For Ever. Claro. Mi vieja es maestra y un alumno de ella era tremendamente inquieto, hasta que cambió de un día para el otro. Mi mamá le preguntó a la madre del chico cómo lo había conseguido y le contó que lo había llevado a jugar al fútbol a For Ever. El horario era martes y jueves de 5 a 8...

13 ¿Es verdad o mito que jugaste en las Inferiores de Estudiantes? Jugábamos en For Ever, el club de barrio. Daniel Epeloa era el técnico y también dirigía a los infantiles de Estudiantes, entonces quería llevarme. Fui un par de veces a practicar, pero cuando me quiso fichar me había olvidado el documento. “Mañana paso a buscarlo por tu casa”, me dijo; entonces esa tarde llamé a un amigo que estaba en Gimnasia y le pedí que hablara con el técnico para preguntarle si nos quería.

14 ¿El documento te lo habías olvidado a propósito o fue el inconsciente? Ehhh, la verdad es que quería ganar tiempo para ir a Gimnasia. Y eso que Estudiantes estaba más desarrollado que Gimnasia, que volvía de la B. Yo hice todo lo posible para ir a Gimnasia.

15 ¿Qué le dijiste a Epeloa cuando fue a buscar el documento a tu casa? Que no lo encontraba, que lo había perdido y el día anterior no me había animado a decírselo. Como siguió insistiendo en los días posteriores, le tuve que decir la verdad: que quería ir a Gimnasia porque era hincha.

16 ¡Pero te pusiste la camiseta Pincha? Verón asegura que sí. Para nada, si no fiché. Tampoco usé ropa de entrenamiento. Fui un par de veces y al terminar, pateaba contra un paredón. Verón estaba siempre y nos quedábamos con él. Habrán sido dos meses, no más.

17 ¿Cómo fue la pelea con Palermo, en Inferiores? Había mucha rivalidad entre los dos clubes, porque eran muy buenas categorías. Palermo era así alto desde los 12 años, entonces le tiraban un centro y ganaban. En Sexta perdimos la final con Estudiantes y en la primera fecha con la Quinta nos tocó el clásico.  Ibamos ganando y Palermo me tiró un codazo, creo que a propósito, porque el partido estaba caliente. Hubo un tumulto y echaron a Gustavo, a Martín y a otro nuestro. El árbitro les dijo a los tres que tenían prohibido salir del vestuario, pero salieron y se armó una tremenda de 20 contra 20 pegándose afuera, mientras nosotros seguíamos el partido.

18 ¿Cómo fue el reencuentro en Boca? A mí me contrataron un día; y a Martín, el siguiente. Yo conocía el camino a Empleados de Comercio, en Ezeiza y cuando fuimos con Gustavo, Martín nos vio en el peaje y nos hizo la seña de que nos seguía, porque él iba por primera vez. En el vestuario estábamos los tres solos. Hubo un “Hola, ¿qué tal?”, nos dimos la mano y nos quedamos una hora sentados los tres, sin hablar.

19 ¿No lo podías ni ver? Nos conocíamos de la escuela, aunque yo estaba un grado más alto. No éramos amigos, igual nos quedábamos jugando juntos; pero después, en el torneo interno, él jugaba por su división, yo por la mía y nos terminábamos peleando. No a las piñas. Ya en Primera, en un Estudiantes-Gimnasia del 96 o 97, Castrilli nos llamó como los capitanes al sorteo, nos pidió que nos saludáramos y los dos lo hicimos mirando para atrás, como diciendo: “No me importa quién sos”.

20 ¿Hubo algún hecho puntual para que se hicieran amigos o se fue dando? El Bambino nos puso juntos en la habitación enseguida, y así empezamos a hablar. Ayudó que estuviéramos cerca en el campo de juego, que viviéramos los dos en La Plata, entonces una vez era “Venite que te llevo” y viceversa. Nunca nos tuvimos que sentar a aclarar nada, se dio todo naturalmente. Los dos fuimos inteligentes para dejar de lado los problemas que habíamos tenido, que tampoco eran muy importantes.

21 Llegó Bianchi en el 98 y los llamó a los dos. ¿Qué les dijo? Según los periodistas: “Uno de los dos se queda y el otro se va”. Eso al menos pusieron en los diarios. ¿Sabés qué nos dijo? “Les aviso a los dos que van a ser titulares las 19 fechas, jueguen bien, mal o regular. Depende de ustedes si en el siguiente torneo seguirán siendo los titulares”.

22 ¿Por qué el N° 7? Por nada en especial. En Inferiores usé el 11, después en Boca me dieron el 23 hasta que Bianchi me dijo que iba a ser el 7, porque armó el equipo con la numeración clásica. Cuando llegué al Columbus no pedí el 7, me esperaban con el 7.

23 ¿Cómo fue tu encuentro con Obama? Antes de que apareciera hicimos el recorrido por la Casa Blanca, estuvimos en el salón oval, donde se toman las decisiones del mundo. Después vino Obama con una pelota, haciendo jueguito con la cabeza. Nos saludó uno por uno, nos sacamos la foto y después me nombró a mí, porque había sido el jugador más valioso (MVP) del año, al técnico y al capitán. El único comentario que hizo es que sus hijas jugaban al fútbol y por eso sabía del tema.

24 ¿No te aburrís en el fútbol yanqui? No, está creciendo mucho. Da placer jugar en los estadios que tienen, con campos de juego 10 puntos; te tratan perfecto, los vestuarios y la organización están a nivel europeo. En ese sentido te dan ganas de jugar. Después, obviamente, el público no va a cantar y festejar como en la Argentina, pero vienen 15 mil personas promedio por partido, no está nada mal.

25 ¿Cuál es el cantito más original? No cantan nada que sea agresivo, contra otros, es todo a favor de jugadores y del equipo. Hay uno que dice “I like, I like Columbus; I love, I love Columbus...” y la siguen por mucho tiempo. Eso sí: no les importa el resultado para cantar. A mí, cada vez que voy a tirar un corner, la barra, que está en una esquina, me grita “Guillermo, Guillermo” y hacen un gesto de reverencia bajando y subiendo los brazos.

26 ¿Es más fácil jugar allá? Técnicamente, está más desarrollado nuestro fútbol. Argentina y Brasil les sacan ventaja a todos, incluso a Europa. Lo que tienen ellos es una preparación física envidiable y mucha actitud, les faltan las mañas. Es decir: si no llegan a la pelota es difícil que te pongan el cuerpo o te desestabilicen como en la Argentina.

27 ¿Es muy diferente el dirigente argentino al yanqui? Nada que ver. El yanqui va directamente al negocio, es cero cholulo; y aunque con seguridad hay buenos, malos y regulares, es un profesional que cumple la función y no es hincha del club. En la Argentina, el dirigente busca tener una buena relación con el jugador y eso a veces termina mal, porque el dirigente no puede separarse del hincha y el jugador tampoco logra entenderlo.

28 ¿Qué es lo más curioso que te pasó allá, relacionado con Boca? Un día llegué al club y había un cuadro enorme con la hinchada de Boca en la Bombonera. Yo venía caminando, lo miraba y no entendía nada. Me fui acercando y vi que entre toda la gente había uno con la camiseta del Columbus, abriendo los brazos. Se ve que se puso la camiseta por mí y le hicieron llegar la foto al club. Eso es Boca...

29 ¿Extrañás el asedio del hincha de Boca? El asedio no, pero la previa del partido, el periodismo, la gente esperando, el afecto posterior al partido, eso sí se extraña.

30 ¿Aprendiste puteadas en inglés o te arreglás con el castellano? La mayoría sabe las puteadas, hay mucha cultura acá, pero casi no las uso porque es difícil que te peguen de atrás. Una vez, un tarado me puteó desde la tribuna. Lo busqué con la mirada y me di cuenta al toque de que era argentino. Me dio vergüenza ajena; después mis compañeros me preguntaban por qué me insultaba, no entendían, les dije que seguro era uno de River.

31 ¿Se arman picados con tus hijos en tu casa? Obvio. Tengo tres varones, de 5, 3 y 2 años, se visten de Boca, de Gimnasia, o del Columbus y se juega. De día en el jardín y de noche, adentro, en el living.

32 ¿Rompen muchas cosas? Las bolas me rompen. Saben que deben patear contra una ventana que tiene vidrio de seguridad, entonces no pasa nada.

33 ¿Tu mujer no está harta de esos picados en el living? A mi mujer le pedí por favor que me dé una mano, porque yo juego a la mañana con el equipo, a la tarde afuera con los chicos, a la noche en el living y entonces llego cansado al partido. Ya soy un hombre grande... Le pedí que aunque sea se ponga de árbitro, de poste, que parezca que esté jugando, porque ellos necesitan que alguien esté.

34 Afuera de la cancha se te ve como un tipo tranquilo, ¿cada tanto te sacás? Me enojo una vez por año, ese es el promedio. Y cuando me enojo, mejor no estar conmigo.

35 ¿Cuál fue tu último gran enojo? A ver, a ver... En Estudiantes-Cruzeiro, final de la Copa Libertadores. Estaba mirando el partido y me pusieron a cuidar un pibe. ¿A vos te parece? ¿Cómo no me iba a sacar?

36 ¿Sos el último rebelde, como alguna vez te definió Menotti, o ya te domesticaron? Creo que Menotti se refería a la rebeldía por tratar de hacer siempre algo distinto para superar un obstáculo. Espero tener esa rebeldía hasta el día que me muera. Cuando sea técnico me propondré ganar un campeonato con el equipo que sea, no me gustaría hacer como un montón de técnicos que llevan 25 años, no ganaron ni un título y sólo les interesa acomodarse. La rebeldía es no quedarse en la cómoda.

37 En una nota de jóvenes promesas que te hizo El Gráfico en 1992, decías que el club donde te gustaría jugar era River y tu ídolo, Alonso. ¿Cuál es tu descargo? Ningún descargo. No sé quién hizo esa nota, pero la desmiento totalmente. Mi ídolo era el Charly Carrió, el 10 de Gimnasia. Y mi intención, después de jugar en Gimnasia, era pasar a un grande, pero si hubiera tenido tantas ganas de ir a River habría obligado al presidente a que me vendiera en 1996, cuando se interesó por mí.

38 ¿Ese pase se cayó porque Francescoli les bajó el pulgar? Teníamos que jugar contra River por la primera fecha del Apertura 96; y la noche anterior, Griguol nos avisó que no nos iba a poner porque estábamos los dos vendidos a River. Al otro día, Griguol dio la charla técnica y nos puso. No fuimos a hacer ningún planteo al presidente ni mucho menos.

39 ¿Qué pasó en esas 24 horas? No sé. Algunos dicen que Francescoli dijo que no nos compraran porque se había peleado con Gustavo una vez. No creo que haya sido así. Lo cierto es que River compró a Moserrat y a Cruz, nosotros seguimos en Gimnasia y al año siguiente nos compró Boca. No me puedo quejar.

40 ¿Cuánto influyó Márcico para que fueras a Boca? No sé qué habló él con los dirigentes de Boca, pero a mí me hacía la cabeza todo el tiempo. Cuando River estuvo por comprarme, él estaba lesionado pero venía igual al hotel donde concentrábamos, en Vicente López, y me decía: “No vayas ni loco a River ni a ningún otro lado que no sea Boca, vos tenés que jugar en Boca, es lo más grande que hay”. No estoy yo para decir cuál de los dos es más grande, sí puedo asegurar que jugar en Boca es inigualable.

41 ¿Te gustaría que River se vaya a la B? No. Prefiero que jueguen los superclásicos.

42 Salió campeón por primera vez Lanús, luego Banfield, Argentinos después de 25 años, ¿por qué no Gimnasia? No puede ser que Gimnasia no consiga el título, no puede ser. Es una lucha interna que tengo que ganar y en algún momento voy a volver. Me encantaría ser parte cuando se logre, no por mi ego ni porque sienta la obligación sino por lo que pueda ayudar. El momento es ahora, porque los clubes grandes han mostrado flaquezas que no mostraron en la década del 90, cuando primero Vélez, después River y más tarde Boca eran imparables.

43 ¿Por qué se les escapó el título en 1995 y 2005, cuando estuvieron a un paso? La peor fue la del 95, en 2005 ya Gimnasia dependía de Boca en la última fecha, y yo la viví desde el otro lado. Creo que nos faltó experiencia, el último toque de calidad que se necesita para ser campeón. Más allá de la incentivación o no que haya tenido Independiente, el partido lo perdimos nosotros en el 95.

44 Existió el rumor de que algunos de tus compañeros fueron para atrás. ¿Pudo haber pasado? Es un disparate, no hay ninguna posibilidad de que ocurriera eso.

45 ¿Vos estabas en el vestuario cuando Gustavo se peleó con Veira en Boca? Entré último al vestuario cuando ya los habían separado, vi el final del escándalo. Macri tuvo que tomar una decisión y Gustavo se fue seis meses a Santa Fe. Yo creo que hubo errores de los dos. Tal vez el Bambino no fue claro en su momento, y Gustavo reaccionó de manera equivocada. Lo bueno es que no hubo heridas ni rencores. Ni con él ni conmigo.

46 ¿Te costó manejar la situación? A mí no me correspondía meterme por ser parte de un grupo. Obviamente no me gustó que Gustavo se tuviera que ir, pero entiendo también que ante una situación de ese calibre, para el técnico era muy difícil mantener al jugador sin perder autoridad ante el grupo.

47 Justamente, ¿vos tenés autoridad moral para inculcarles a tus hijos que se porten bien? Sí, ¿por qué no? Hay una imagen que tienen de mí que no es así. Soy mucho más tranquilo de lo que la gente cree.

48 ¿Por qué creés que existe esa imagen acerca de vos? Algunos pegaban de atrás y yo sabía que era roja directa, entonces trataba de que el árbitro me defendiera. Después, siempre hubo algún defensor que se quejó al terminar un partido para justificar su derrota. Y yo pensaba: “Callate y andate a tu casa”.

49 ¿Cuál es tu punto débil como padre? Cuando mis hijos me preguntan por qué no vivimos en la Argentina, por qué no están con la familia o con los amigos; eso me pega, aunque no pasa muy seguido.

EN LA SELECCIÓN jugó muy poco: con Passarella y con Bielsa.

50 Se está bañando tu mujer y en tu casa se están matando tus hijos. ¿Qué hacés? A) ¿pegás un grito?; B) metés un par de chirlos; o C) le pedís a tu mujer que se apure con el baño y venga a poner orden? Trato de pegar algún grito o de amenazar. Les digo: “Se portan bien o se arma”, pero no les pego. Igual, siguen haciendo lo mismo que estaban haciendo.

51 Final de la Libertadores 2000 en el Morumbí, llegan los penales, ¿te pusiste un poco nervioso? Fue raro. Los penales, los venía pateando yo; pero como la primera final no la jugué, Bianchi dijo antes de la segunda que si había un penal, lo tiraba Riquelme. “Pero está Guillermo”, le recordó Riquelme. El Pelado se mantuvo. Cuando terminó el partido, Bianchi se acercó y nos dijo: “Para mí, ustedes ya salieron campeones, ahora le pueden demostrar al mundo que son los mejores”. Nos dijo que si alguno tenía dudas en los penales, que le apuntara a la cara del arquero. “¿Quién es el primero?”, preguntó con un papel en la mano. “Yo”, contesté enseguida, como destacando que me había quedado caliente de que no me designara. Fui tranquilo y le apunté a la cara, fuerte y al medio.

52 Vos le pegabas mal en los penales pero los metías casi siempre. ¿Coincidís? Sí. Una vez, en Gimnasia, me atajaron uno por darle despacito, y el ayudante de Perfumo, creo que era el Turco Laraigneé, me dijo que en la siguiente le pegara fuerte, porque por ahí el arquero la rozaba pero no la llegaba a parar. Desde entonces le pegué siempre fuerte.

53 ¿Alguna vez tuviste ganas de irte de Boca, más allá de cuando finalmente te fuiste? Cuando volvimos de jugar contra el Madrid en Japón, que Bianchi puso al Chelo, el enojo me hizo pensar en irme. Me llamó el presidente de la Real Sociedad, de España. Nos pusimos de acuerdo con el contrato y le pedí que arreglaran todo con Boca. Al regreso de Japón volví a jugar, estuve en el partido del campeonato contra Estudiantes, se me fue la calentura y un día antes de terminar el torneo se comunicaron conmigo de nuevo. Les pedí que llamaran el lunes. Y el lunes ya me había ido de vacaciones a Cancún con mis amigos. O sea: no tenía más ganas de irme.

54 ¿Lo perdonaste a Bianchi por no ponerte en esa final? Ya pasó.... el enojo mío era conmigo por haber jugado todo el campeonato del 98, la Libertadores, la final con Palmeiras y perderme el último partido. Antes de viajar, me dijo en una práctica que no me veía al cien por ciento, físicamente. Ahí pensé que no me iba a poner contra el Madrid. Unos días antes de la final fui a golpear la puerta de su habitación. Le conté que me sentía bien. El me contestó que por eso había viajado, que creía en lo que le decía pero que no me veía en el máximo de mi velocidad. Estuve dos horas para convencerlo, pero no hubo caso.

55 Como no te dio bolilla a vos, después lo mandaste a Palermo. Si alguien dice eso, es un mentiroso. Si Palermo habló con Bianchi, fue por su cuenta, jamás le pedí que lo hiciera.

56 ¿Qué pensaste cuando el Chelo Delgado declaró, hace unos meses, que entre vos y Palermo voltearon al Chino Benítez? Lo escuché. El del Chino Benítez es un tema que no tiene sentido ni tocar, es darle identidad... mirá, nunca me interesó discutir mediáticamente, pero si somos sinceros, te la digo muy clara: el tipo escupió a un jugador delante de millones de personas. El presidente de Boca vio lo que pasó y tuvo que tomar una determinación por eso. Esa es la realidad, no hay más vuelta que darle (sube el tono, ¿será el enojo del 2010?). Acá no hubo ni reunión ni nada para bajarlo. No es verdad lo que dijo Delgado. Es más, cuando él llegó y los dirigentes nos preguntaban si lo dejaban o no, nadie de nosotros dijo: “No tiene experiencia, no puede dirigir”. Contestamos que era una decisión de los dirigentes, y que lo analizaran ellos.

57 ¿Por qué nunca te buscó un grande de Europa? Quizás buscaban a alguien con más respuestas físicas que las mías, más rápido o más grandote. El fútbol se caracterizó por eso en los últimos años, pero no haber jugado en Europa no es algo que me haga sentir mal. No se dio y punto. Igual, lo que viví me gustó mucho, muchísimo.

58 ¿Ruggeri te bajó del América de México en 2004 cuando el pase estaba hecho? Como toda institución grande, el América estaba desesperado por ser campeón y en esa confusión de conseguir lo mejor, me encontraba yo. Pasó justo después de la final que perdimos con el Once Caldas y terminaron llevando al Piojo López. Si Ruggeri lo prefería a él antes que a mí, está perfecto, yo no estoy enojado ni me sentí molesto con Ruggeri.

59 ¿Hubieras aceptado irte de Boca en ese momento? Estaba encaminado, pero en el 94 también estaba todo acordado para que fuera al Toluca, me habían comprado a Gimnasia, arreglaron conmigo el contrato y el día que tenía que firmarlo llamé al intermediario para decirle que no iba. Así que no sé qué habría ocurrido si me hubiera pedido Ruggeri.

60 ¿No te da envidia ver el Mundial? Me suceden dos cosas: me da lástima no haber estado alguna vez, no te voy a mentir,  pero tengo claro que soy argentino, de uno de los países que da más jugadores en el mundo, entonces era difícil. La otro que me surge es que hay que hacer una reunión con la FIFA urgente y pedirles que hagan algo para que se juegue un poquito al fútbol.

61 ¿Qué pensaste cuando viste que Palermo iba a entrar contra Grecia? Que siempre pasa algo con él en la cancha. Con el gol me emocioné, sigue demostrando que no se conforma con lo que tiene, que trata de superarse. Muchos pensaron que fue al Mundial como un premio por el gol a Perú. Demostró que no.

62 ¿A Palermo no le fue bien en Europa porque le faltó un Guillermo que le tirara los centros? Puede ser que necesitara alguien que entendiera cómo jugaba. En el Villarreal no lo ayudaron nada. En Boca, en los últimos meses, tampoco supieron aprovecharlo bien.

63 Tu día más feliz en una cancha. Siempre que salís campeón... pero si tengo que elegir uno, la final en el Morumbí con Palmeiras, la primera Libertadores. Nadie la esperaba.

64 ¿Y el más triste? Hoy es justo 25 junio y se cumplen 15 años de aquel campeonato perdido con Independiente. El recuerdo de ese día es permanente, sólo se irá cuando Gimnasia sea campeón. En algún momento me va a tocar volver y saldar la deuda que tengo conmigo mismo. Esa noche me fui caminando de la cancha, porque vivía cerca y no encontraba a nadie de mi familia. Lo empecé a superar al torneo siguiente, pero no te olvidás nunca.

65 Tu mejor gol. A Talleres en el 98, con la camiseta de Boca, en la Bombonera. Y a Banfield en el Bosque, con la de Gimnasia.

66 Tu mejor partido. Con Paysandú en Brasil, por la Libertadores del 2003. Metí tres goles.

67 ¿Con qué rival, el día anterior pensabas: “¡Uh, me marca este!”? Y, en los clásicos con Estudiantes me ponían a Ricardo Rojas de lateral, y era muy rápido. Limpio, pero jugaba nada más que a marcar, entonces era complicado.

68 Un rival mala leche. Era muy jodido jugar contra el Vélez de Bianchi, porque planteaba un partido muy físico, pero alguien que te quiera romper la pierna no conocí. Por ahí uno te daba alguna patada al principio para marcar territorio y unos cuantos codazos me comí, pero siempre confié en que el árbitro en algún momento iba a actuar.

69 ¿Averiguabas cosas personales de tu marcador para “sacarlo” con alguna frase? Nunca adherí a esas cosas, como tampoco reaccionaba por algo que me decían, porque es poco inteligente hacerlo.

70 De 10 caños que tirabas, ¿en cuántos le agregabas alguna palabrita? En ninguno. Ahora, si después me decían “En el próximo caño te rompo una rodilla”, sí le contestaba con frases como “La rodilla te la vas a romper cuando te tire el próximo caño”.

71 ¿Por qué sufriste tantos desgarros en tu carrera? No lo sé, pero nunca sufrí problemas de rodillas, por ejemplo, como le tocó a Martín. También hay que decir que elegía entrenarme al mismo ritmo que todos, para estar igual que ellos cuando tuviera que jugar. Y eso implica un riesgo, porque se ve que ese ritmo de entrenamiento tenía una repercusión distinta en mi cuerpo que en el de otros. No podía aflojar; si no, hubiera rendido menos.

72 ¿Alguna vez tuviste un enojo fuerte con un compañero? Nunca.

73 Pasa Bielsa por la vereda de enfrente, ¿cruzás a saludarlo o lo ignorás? Voy a saludarlo. Le diría que es un gran técnico, que tiene una táctica como la del Ajax del 95, pero que sería mejor para el jugador que fuera más simple en algunas explicaciones, que no se complique tanto en la comunicación. Bielsa es una persona honesta, profesional, un técnico convencido de su idea, ofensivo; pero, según mi opinión, podría corregir eso. Tal vez también sea algo frío con el jugador, pero a mí eso no me interesa, porque yo sé que el técnico es el jefe, el que indica el camino que debemos recorrer. Yo puedo ser amigo de mis compañeros pero de tu jefe es difícil ser amigo, porque después tiene que tomar decisiones antipáticas.

74 Bielsa estaría en un extremo y Maradona, “jugadorista”, en el otro. ¿Cómo vas a ser vos como DT? En el medio.

75 ¿El mejor y el peor técnico que tuviste? El mejor fue Bianchi. El peor prefiero no decirlo, tal vez lo podría perjudicar.

76 ¿Creés que Bianchi va a volver a dirigir alguna vez a Boca? Te hablo por intuición: me parece que no. Ganó tanto, que en vez de disfrutar de sus éxitos tendría que dar demasiadas explicaciones si no gana. ¿Para qué?

77 ¿Con Griguol te hablás? En realidad, con ningún técnico que tuve hablo seguido, aunque guarde un gran afecto por ellos, como Griguol, Bianchi, Tabárez, Brindisi. Con Bianchi por ahí intercambiamos algún mail o hablamos tres veces por año.

78 A fines del 2005 declaraste que querías jugar 2 años más. ¿Qué pasó? ¿Es muy difícil dejar? No es difícil si te vas dando cuenta de que llega el final. Si sigo es porque me sentí bien acá y como el técnico me puso de enganche, me da más libertad y eso no me exige tanto físicamente, me favorece. Igual, estoy en el final. En diciembre veré si sigo un año más o termino ahora.

79 De 0 a 100, ¿qué chances hay de que se reedite la dupla Guillermo-Palermo en un campo de juego? Muy difícil, cerca de cero.

80 ¿Conocés una rivalidad tan despareja como la de Gimnasia-Estudiantes? Espanyol-Barcelona es peor. Uno ganó 20 títulos y 3 Champions; y el otro, nada. Me tranquiliza.

81 ¿Festejaste los goles de Barcelona contra Estudiantes en Dubai? Sí, pero tranquilo, no los grité como cuando era chico. Por supuesto que hubiera querido que el Barcelona ganara 6-0 pero, igual, reconozco que Estudiantes llegó al lugar donde todo hincha de Gimnasia hubiera querido estar.

82 ¿Te cascotearon muchas veces tu casa los hinchas de Estudiantes? Un par de veces, nada grave.

83 ¿Ya tenés definido tu cuerpo técnico para el futuro? Yo voy a ser el técnico y Gustavo el ayudante, pero al mismo nivel. Nos gustaría sumar a un tercero. Palermo tiene la respuesta; si quiere, será bienvenido.

84 ¿De Boca te fuiste o te fueron? Me fui, porque si hubiera querido, me quedaba. Sabía que para los dirigentes era difícil cortar la relación, el técnico (Russo) era nuevo y también era difícil para él tomar esa determinación; entonces, como no quería estar en un lugar donde iba a molestar, y surgió la chance del Crew, me fui. Mi idea era jugar un año y retirarme, pero me sentí bien.

85 ¿Russo se manejó bien con vos? Ehhh... ni bien ni mal. Para él era difícil decirme lo que yo intuía que él pensaba. No me dijo nunca nada, ni antes ni después de irme, ni cuando llegó ni cuando me fui. Hablamos antes de que empiece el torneo, y si tenía que decirle algo se lo dije ahí; él no me dijo nada. No me quedó rencor.

86 Encuesta: ¿quiénes fueron los 5 máximos ídolos de Boca? Maradona, Palermo, Riquelme, Tevez y Serna. Sé que están Gatti, Rojas, Rojitas, pero no los vi jugar.

87 ¿Por qué creés que la gente te puso tan arriba a vos? Imagino que porque jugué como hubieran jugado ellos. Yo no tuve el talento de Riquelme ni el gol de Martín, pero sí la actitud que hubiera tenido el hincha.

88 ¿Te asustaste cuando Ameal te ofreció ser el DT de Boca? No, si era la tercera vez que me lo proponían. La primera fue cuando renunció La Volpe. Después, me llamó Pompilio antes de viajar al Mundial de Clubes, porque había decidido no renovarle a Russo. En ambos casos les dije que sentía seguir jugando, así que no me asusté ni me tomó de sorpresa. Cuando sea técnico me encantaría dirigir a Boca y a Gimnasia, es un reto profesional del más alto nivel y a mí me gustan esos desafíos profesionales, pero todavía soy un jugador.

89 ¿Por qué entonces le pediste a Ameal unos días para responderle? Cuando Basile renunció en enero, yo me reuní con Ameal. Me pidió que sea el técnico y le expliqué que hacía 3 días había firmado mi nuevo contrato con el Columbus, no podía dejar colgada a esa gente que me había tratado tan bien y desaparecer de un día para el otro. Le pedí que en el futuro no viniera a exigirme una respuesta de golpe, porque iba a necesitar tiempo para analizarlo y pensarlo. Cuando volvió a llamarme, le dije que necesitaba una semana y que la decisión más difícil para mí era dejar de jugar.

ESTE AÑO seguirá en el Colombus Crew y decidirá si continuará uno más o se retira.

90 ¿En esa semana consideraste seriamente la posibilidad de agarrar? Cuando apoyaba la cabeza en la almohada, pensaba en la Bombonera y, claro, me daban ganas. Algunos amigos también me ponían fichas, pero lo pensaba un poquito y me daba cuenta de que era un error hacerlo antes de tiempo.

91 O sea que rechazaste la propuesta porque querías seguir jugando, no porque fuera un hierro caliente. Claro, siempre que te llamen va a ser un hierro muy caliente: o porque Bianchi se peleó con Macri y renunció o porque al equipo le fue mal.

92 ¿Podrías ser algún día el técnico de Palermo? Sin duda. Es más: sería ideal tener jugadores como Martín: honestos, leales, fieles, que van siempre para adelante.

93 ¿Y de Riquelme? También. Yo no soy su amigo, como tampoco lo soy de Traverso ni de Delgado, pero compartimos equipo sin problemas. Como cabeza de grupo, uno marca pautas, después depende de cada uno seguirlas o no.

94 “A mí no me van a dirigir ni Cagna ni Guillermo. Si no viene Bianchi, que siga este”. ¿Te llegó esa supuesta frase de Riquelme, dicha tras la derrota con el Milan en Japón? ¿Te la corrijo? “Si no viene Bianchi, que siga este pelotudo”. Al día siguiente me llamó Pompilio para decirme que era mentira, también Riquelme desmintió la frase, así que uno debe creerles a ellos.

95 ¿Por qué creés que en Boca insistieron tanto con vos como técnico? ¿El paraguas del ídolo? Sin duda que lo primero que cuenta es mi pasado en el club. Después, quizás por charlas en esos diez años o alguna actitud que he tenido en un vestuario o un entrenamiento y que desconozco, ellos creen que soy potencialmente un buen técnico; tal vez me vean como un posible líder, no lo sé.

96 Tus mejores amigos del fútbol. El Pato (Abbondanzieri), Martín, Leo Noce, el Guly, Sanguinetti, Dopazo, el Moncho Fernández, varios... Con todos sigo teniendo relación.

97 ¿Tu ranking de enemigos es más amplio? No creo, para mí es una lista chica, si me peleé o discutí fue adentro de la cancha.

98 ¿Te siguen confundiendo con Gustavo? Sí. Cuando entro a un lugar, siempre me preguntan quién soy. O se quedan mirando un rato a ver si soy yo o no.

99 El Pelado Moner dijo una vez: “Guillermo maneja muy bien los tres perfiles, el zurdo, el derecho y el oral”. ¿Verdadero o Falso? Los dos primeros son verdad; el otro, se ponía como excusa.

100 Quién es Guillermo Barros Schelotto? Un jugador de fútbol con errores, aciertos, sin mala intención y, fundamentalmente, que nunca especuló. En el mundo del fútbol se especula mucho, desde los momentos para intervenir en un grupo, para decir algo en la radio, o para hacer un comentario en público. Si algo no hice ni haría nunca, es eso: especular.

Por Diego Borinsky. Fotos: Archivo El Gráfico.

Por Diego Borinsky: 05/08/2010

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