LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

Sessa: "Por calentón me perdí la Selección"

- por Diego Borinsky: 30/04/2010 -

El arquero de Gimnasia de La Plata repasa su historia. Ya Más sereno, analiza sus bravuconadas. "Calentón fui siempre, si me insultaban 10 veces por día, me peleaba las 10, aunque desde que nació mi hijo, me calmé", cofiesa.

 

 

Nota publicada en la edición abril 2010 de la revista El Gráfico

NO HAY PHOTOSHOP, son los dedos de Sessa. El meñique izquierdo se rompió y fue operado.

1¿Festejaste el gol de Messi contra Estudiantes en Dubai? Síííí, igual grité más el de Pedro, porque faltaban dos minutos. Estábamos en el campo, con mi viejo y unos amigos triperos, y cuando terminó salimos a correr abrazados alrededor de la cancha de fútbol.
2 Pero Estudiantes los había felicitado por zafar de la promoción, ¿o no? Verón lo llamó a Chirola, sí, y yo también llamé a Caldera cuando fueron campeones de América. Protocolo. La verdad es que no lo sentía. Lo de ellos también fue protocolo, olvidate.
3 ¿Sos hincha de Gimnasia por tu viejo? Obviamente. Mi viejo, mi vieja y mis tres hermanos son todos del Lobo, no había chance de elegir. Tomás Sessa, primo de mi viejo, fue presidente del club. Mi viejo, además, es odontólogo y en la época del ascenso, a principio de los 80, era el dentista del plantel. Tenía el consultorio en casa y venían jugadores: Higuaín, el Potro Domínguez, Carrió. El Potro venía con un Peugeot 504 celeste y lo teníamos que empujar a cada rato. Al lado había un taller mecánico donde iban los jugadores de Estudiantes, y el Loco Islas tenía un BMW impresionante, mirá las diferencias. También íbamos a la concentración para que mi viejo los revisara y ahí estaba Hugo Barros Schelotto, que era el médico de Gimnasia, con los Mellizos, y nos quedábamos jugando en la casona de Estancia Chica.
4 ¿Cuál de los Mellizos era más malo? Gustavo era pícaro y Guillermo tímido, como rivales buscaban la manera de sacarte del partido pero como pibes son fantásticos. Yo soy amigo de los dos, nos criamos juntos, me quedaba muy seguido a dormir en la casa de ellos. Ahí, en la intimidad, se mataban; después, en la cancha, se defendían a muerte. Jugamos juntos en For Ever, después un año en Estudiantes, en prenovena, y la mamá, como veía que a Guillermo lo dejaban en el banco, se los llevó a Gimnasia.
5 ¿Eras muy fana de pibe? De escaparme sin autorización de mis viejos, les decía que me iba a lo de un amigo y nos tomábamos el tren a Avellaneda. Yo tenía 13 años, estaba en las Inferiores de Estudiantes, nos subíamos en 1 y 44, no pagábamos boleto, y en Avellaneda, para evitar problemas en la estación, el conductor frenaba en la curva y nos tirábamos por la pendiente, rodábamos y caíamos al lado de la cancha. En el Bosque, después, me pegaba al alambrado de la ochavita. La final del ascenso contra Racing, 4-2 en casa, la recuerdo muy bien.
6 ¿Por qué hiciste las Inferiores en Estudiantes y no en Gimnasia? Daniel Epeloa era el técnico de la categoría 73 en For Ever. El equipo salía siempre campeón, y cuando él se fue a Estudiantes le propuso a la categoría completa irse con él a la prenovena del Pincha. A los 8 o 9 años uno no toma consciencia, yo quería  seguir con ellos, por eso fuimos con los Mellizos a Estudiantes, sin imaginar jamás que 10 años después iba a estar con el plantel profesional. Al año se sumó Palermo, a la novena. Con Martín crecimos a la par, íbamos a bailar juntos.
7 ¿Cuándo confesaste ser hincha de Gimnasia? Yo jugaba en Estudiantes y después me iba a ver a Gimnasia, algunos compañeros lo sabían y nos cargábamos, como pibes. La confirmación oficial fue cuando salimos campeones en Quinta y nos invitaron de una filial a una cena. Un muchacho armaba un video y pasó con una cámara. Había que decir nombre, apodo y de que club éramos hinchas. Yo dije: “ “Gastón Sessa, me dicen Gato, soy hincha de Gimnasia”. El pibe se quedó duro. “¡¿Cómo?!“, me dijo.

EL ESTILO volador lo trae desde la infancia, una manera de explotar una de sus mayores virtudes, la fuerza de piernas.

8 ¿No pensaste que esa confesión podría traerte algún tipo de inconvenientes? Antes no había tanta violencia como ahora, y con 16 años no pensás, yo era un boludo importante en realidad. Ahí se corrió la bola, y un día viene el Gordo Garisto y pregunta: “¿Quién es el pibe de Gimnasia?”. Me subió a entrenar con los profesionales y cuando me quise acordar era suplente de Yorno en Primera.
9 ¿Te acordás del debut? Sí, ya me putearon desde el primer partido. A Yorno lo suspendieron por amarillas y debuto contra Español, con 19 años. Iba al arco con todo el cagazo del debut encima y de la tribuna de Estudiantes un grupito me gritó: “¡Pendejo, más vale que atajes bien hoy, tripero hijo de puta!”. Viste que por lo general, cuando un arquero va a debutar, tiene a los hinchas propios de su lado. A mí no me pasó. Imaginate si estaré curtido.
10 Jugaste un clásico para Estudiantes, ¿no pensaste ir para atrás? Para nada. Jugué una vez, perdimos 2-0, y los de Gimnasia me aplaudían, no sé si irónicamente o qué.
11 ¿Era común que hubiera hinchas de Gimnasia en Estudiantes y viceversa? Hasta hace poco, en Estudiantes había uno de Gimnasia. No me pidas el nombre, pero lo conozco bien.
12 ¿Te mandaste la locura de jugar en el Pincha con una camiseta del Lobo abajo? No, pero ojo que nunca jugué con la remera de Estudiantes. Mi buzo no tenía el escudo Pincha, fijate ese detalle en las fotos, me hacía el boludo y jugaba con la camiseta que quería.
13 ¿De Estudiantes te dejaron libre por ser de Gimnasia? Cuando ascendimos, Russo me dijo que no me iba a tener en cuenta. Se me cayó el mundo. Conseguí una prueba en All Boys y ahí apareció Zucarelli, que me conocía de Estudiantes, y me llevó a Huracán de Corrientes.
14 Te gritan Gastón, ¿te das vuelta? No, salvo mi mujer y mis hijos; todos, mi papá, mi mamá, mis hermanos, mis amigos, mis compañeros, mis técnicos, los dirigentes, me dicen Gato.
15 ¿Quién te puso el apodo? Manuel, un técnico de infantiles de For Ever. Tendría 6 años y como me encantaba revolcarme y era muy arriesgado, me dijo: “A partir de hoy, para mí no sos más Gastón, sos el Gato Sessa”. Y quedó.
16 En la escala de quilomberos del colegio, de 1 a 10 ¿cuánto te ponés? Tenía problemas de comportamiento, no digo 10 porque no le pegué nunca a la maestra; pero 8 o 9, sí. Me peleaba mucho, me escapaba al centro y falsifiqué la firma de mis viejos en los boletines. Me ponían como penitencia no dejarme jugar, y eso para mí era peor que una paliza con un cinto.
17 ¿Se te salía seguido la cadena? Calentón fui siempre, con temperamento fuerte dentro de la cancha, y afuera, si me insultaban 10 veces por día, me peleaba las 10, aunque desde que nació Valentino hace dos años, me calmé.

LA NOCHE que más lo avergüenza, el Vélez-San Lorenzo en el que tomó del cuello al árbitro Pezzotta. Le dieron diez fechas de suspensión.

18 ¿Cuántas veces te agarraste a piñas? Yo qué sé: 20, 25. Por ahí un tachero me puteaba, entonces daba la vuelta en “u”, le cruzaba el auto y lo encaraba: “¿Qué te pasa? Bajá”. 
19 ¿Nunca tuviste miedo? A veces te das cuenta de que vas a perder, porque van apareciendo varios, pero si empezaste no podés dar marcha atrás.
20 ¿Andas armado? No. Llevo el bate en el asiento, no lo usé, pero sí lo tuve que sacar.
21 ¿Por qué sos arquero? A los 5 años, cuando empecé en For Ever, me preguntaron de qué quería jugar y contesté sin dudar: “De arquero”. Me encantaba que mi viejo me pateara adentro de la pileta vacía, en invierno. Volaba de acá para allá, me gustaba golpearme y que me doliera todo. Siempre admiré al Pato Fillol, tenía la remera de él.
22 ¿Siempre volador? Sí, a mí me da más confianza y seguridad volar, y aprovecho una de mis virtudes, que es la fuerza de piernas. Otros arqueros, sin tanta fuerza de piernas, intentan ganar con la ubicación. 23 Lo que más y menos te gusta del puesto. Me gusta la adrenalina, me encanta vivir al límite todo el tiempo. Lo peor es la ingratitud. Vos podés sacar 70 pelotas de gol pero si la última se te fue por debajo de la pierna y el equipo perdió, cagaste. A mí me pasó en Vélez: tuve un torneo bárbaro pero se me cayó la última contra Arsenal y perdimos el campeonato.
24 ¿Tenés muchas cicatrices de guerra? Puntos en las dos cejas por rodillazos, dos dientes bajados, y una costilla fisurada que me tuvo un mes sin toser. Todo por ir a chocar en los centros. Ahí es a matar o morir. Y los meñiques un poco desviados, por los pelotazos y por tirarme tanto al piso, ahí te lo sacás de lugar, les suele pasar a los arqueros. En el de la mano izquierda tuve una fractura expuesta, en Las Palmas, por un pisotón y me operaron.
25 Supongo que le habrás hecho juicio por mala praxis (ver foto del final). Se me cortó el tendón y me vine enseguida para acá, pero aunque parezca increíble jamás me molestó. Me hacen un guante especial con esa parte un poco más ancha. Cuando me retire, me lo voy a arreglar, pero la movilidad no la recupero más.
26 ¿Le seguís pegando piñas a la pared para descargarte? Sí, la última vez fue cuando nos empató Estudiantes en el minuto 52. Le pegué una trompada a la puerta de las duchas, que son de vidrio, y me abrí toda la mano.
27 Los 3 principales atributos que debe tener un arquero. Coraje, personalidad e intuición.

EN RACING se bancó la mala.

28 ¿Quiénes deben ir al Mundial? Romero, el titular, porque respondió bien en el puesto de mayor recambio y en un momento complicado. Andújar y Ustari, los otros.
29 ¿Cómo te cae que Maradona diga a cada rato: “¡Y qué querés si es arquero!”. Me duele, porque es mi puesto.
30 ¿Te ilusionaste con una convocatoria con todos los jugadores que llamó Maradona? Me ilusioné otras veces, pero no ahora. Y tampoco hubiera ido. Esos amistosos fueron marketing puro, para rellenar fechas. Además, si iba, por ahí me perdía un partido clave de Gimnasia y encima corría el riesgo, con 36 años, de tener que ir al banco detrás de un pibe de 20.
31 ¿Cuándo estuviste más cerca? En Central, vino Russo y me dijo: “Hablé con Passarella y te van a llamar”. No pasó nada. La otra fue en Vélez, andaba bien, y Gámez me comentó que estaba la chance aunque al final Ribolzi le contó que para arquero grande ya tenía al Pato y que necesitaba armar a uno de abajo.
32 Los mejores amigos del fútbol. Los Capria, Carbonari, Ladino, Somoza, varios.
33 ¿Con cuántos compañeros te agarraste a piñas? Con Gonzalo Gaitán en Racing, Castromán y el Flaco Pellegrino en Vélez...
34 Tu día más triste. Cuando empatamos con Arsenal por culpa mía y Newell’s salió campeón. Salí lejos, se me cayó la pelota y fue gol de Hirsig. Encima sentí un pinchazo y me desgarré. En el entretiempo salí porque prioricé lo grupal, mirá si por otro error mío perdíamos. Las puteadas de la gente no me importaban, ya estaba curtido, pero después erramos 60 goles debajo y perdimos el torneo por un punto. 
35 Ahí te ganaste el odio de los hinchas de Central. En Central me amaban, había tenido un año espectacular pero a partir de ese Vélez-Arsenal que le dio el título a Newell‘s pasé a ser el jugador más puteado en la historia del club. Yo había estado en el 4-0 con abandono del clásico, cerca de ser campeones, pero son esas cosas del fútbol... y de la ignorancia humana.
36 Tu día más feliz. Yo pensé que había sido cuando salí campeón con Vélez pero lo del 12 de julio lo superó ampliamente, no hubo nada como la promoción con Rafaela.

EN CENTRAL hizo una gran campaña: hoy lo odian.

37 ¿Qué tenés en tu museo? Más de 500 camisetas, de Francescoli, Márcico, Palermo, Riquelme, las cintas de capitán de los equipos donde lo fui, la camisetas de Gimnasia de Copito Andrada, la del ascenso, el bolsito que usaba en For Ever cuando tenía 6 años...
38 ¿Qué sentiste cuando Fillol te dio el premio al arquero menos goleado del Apertura 08? Mucha emoción, porque no lo conocía personalmente y era mi ídolo de pibe. Estaba en Pinamar de vacaciones e hice los 400 kilómetros con 40 grados de fiebre, sólo para que me entregara ese premio, así que imaginate.
39 ¿Estuviste cerca de ir a Boca? Sí, la más firme fue con Russo, y terminó yendo Caranta. Me agarró Gámez, que no era el presidente, pero mandaba. “Vos no vas a ir a Boca por tres motivos –me dijo-: 1°) porque sos el mejor arquero de la Argentina; 2°) porque La Volpe me dijo que sos indispensable y 3°) porque no lo puedo ni ver a Macri”. Y esa era la más importante. Entonces  rompieron mi contrato y me hicieron uno nuevo por el doble de lo que ganaba.
40 También te quiso Ischia. Es verdad, antes de jugar contra Boca en el Unico, en 2008, me dijeron de muy buena fuente: “Cuando vayas para La Doce y te puteen, no hagas ningún gesto porque en enero vas a ser arquero de Boca”. Esa tarde atajé muy bien y al final me crucé con Ischia, que me dijo: “En enero te quiero conmigo acá”. En esas vacaciones también me habló Aguilar para ir a River, pero Gimnasia se jugaba demasiado y no me largaron.
41 En River casi no jugaste pero ganaste dos títulos, ¿cómo lo vivías? Había tenido la suerte de atajar en todos lados y me costó muchísimo, porque Bonano se atajaba todo, y siempre, iba a la Selección y no se resfriaba nunca. Igual, la pasé muy bien.
42 ¿Ramón o el Tolo? Uyyy, los dos. Ramón me llevó a River y después me pidió otra vez pero me jugó una muy mala pasada Pintado, que dijo que yo había pedido el doble del contrato anterior y era mentira. No sé qué pasó, porque un tiempo después me crucé a Ramón en un amistoso con Vélez, me vino a abrazar y me dijo: “Mirá que yo no tuve nada que ver”.
43 ¿Por qué pasan estas cosas en los pases? Te soy sincero: no quiero meterme en problemas pero hay mucha mano negra, mucho agujero negro. Todos los que estamos en el fútbol lo sabemos, y el día que me retire, si tengo la posibilidad de que no me saquen nada con un juicio, escribiré un libro con estas cosas.
44 ¿Cómo era la relación de Ramón con el plantel? Con Astrada se mataban. Ramón decía: “Mañana nos concentramos a las 10”. Y el Negro saltaba: “Diez y media”. Era un juego de poder. Obviamente Ramón tenía más poder, porque al final lo mandó a Astrada a jugar a Gremio.
45 Contá una del Tolo. Es muy simpático, pero también frontal. Por la Libertadores le habíamos ganado 4-0 a Cerro Porteño en Paraguay. El partido de vuelta era un trámite, entonces encaré al Tolo. “Me imagino que voy a jugar, ¿no?”. Y él me contestó: “Voy a hacer 10 cambios para preservar el equipo, pero va a atajar Bonano”. No lo podía creer. “¿Pero qué: tenés miedo de que me hagan 4 goles?”. Y él, muy directo, me dijo: “Sí”. Por lo menos te lo decía de frente.
46 Vos estuviste en el banco el día del 3-0 de Boca a River por la Copa, ¿imaginabas que Palermo podía entrar y meter el gol épico? No, yo pensé que lo ponían en el banco por un factor anímico para sus compañeros. Le dimos todas las ventajas.

JUGANDO a ser Gato, en los tejados de Rosario, cuando recién aparecía en Central.

47 ¿De River te fuiste mal? No, estuve un año, gané dos títulos y me quería quedar. Se comentaba que a Bonano lo vendían a Europa, Gallego me dijo que me quería pero los dirigentes decidieron otra cosa. Si me hubieran propuesto bajarme el sueldo, lo habría aceptado porque yo era feliz en River, pero negociaron con otro sin sentarse a hablar conmigo.
48 ¿Hay tantas cosas turbias en los pases como uno se imagina? Sí, totalmente.
49 “El jugador que tiene representante corre con ventaja porque transa con el dirigente”. ¿Por qué lo dijiste? Por experiencia, el mecanismo lo voy a contar en el libro. Ahora no es tan fácil porque la AFIP aprieta, pero en aquel momento era sencillo, se inflaba una cifra e imaginate qué pasaba con la diferencia.
50 ¿Aceptar ser jugador de un dirigente (Lalín) fue un error? Es que yo estaba en Huracán de Corrientes, ganaba dos pesos con cincuenta, y Daniel me llevó a Central primero y a Racing después, porque quería armar el equipo de sus sueños, y lo hizo, con Cappa, con Latorre, Matute, el Chelo Delgado. Fuimos terceros del Boca de Bianchi. Alguna vez tuve que salir a “matarlo” por radio, porque no lo encontraba,  pero Lalín se portó muy bien conmigo, me reconoció el 15 por ciento del pase, por ejemplo.
51 ¿No te da bronca haberte bancado los peores momentos de Racing y perderte por 6 meses la posibilidad de quedar en la historia? Si Racing salió campeón en 2001 fue porque el equipo anterior lo salvó del descenso, y a mí me tocó andar muy bien en ese torneo. No seguí en Racing porque no llegamos a un acuerdo con  Marín: me ofrecía mucha menos plata de la que ganaba cuando había sido uno de los puntales del equipo y consideré que no reconocía mi trabajo. Igual siento un gran cariño por Fernando y Racing fue campeón por él, sin duda.
52 De la oficina de Marín, igual, algo te llevaste. A Maria Eugenia, mi mujer. No arreglé el contrato pero le robé a la secretaria (risas). Yo era uno de los que arreglaba los premios con Fernando y con ella, que manejaba los números y firmaba los cheques. Empezamos hablando de los premios y después la llamaba por cualquier estupidez, y... aquí estamos.
53 El día que Racing salió campeón, vos estabas en Vélez y fuiste a buscar de cabeza el último corner, ¿lo hiciste “pour la galerie”? Y... no le iba a meter un gol a Racing, pero también estaba River en la pelea y yo tenía muchos amigos en River, tenía como 500.000 amigos en River (risas). El gol no lo iba a hacer, pero quizás me llevaba una marca, y hacía lío.
54 ¿Vélez no podía ganar ese partido de ninguna manera? Verdadero. Mi mujer, que entonces era mi novia, me dijo: “No te fastidies ni te pelees con los árbitros”. Fue lo único que me dijo. Lo escribiré cuando haga el libro...

EN VÉLEZ fue campeón con Russo como DT.

55 ¿El campeonato que ganaste con Vélez tapó la amargura del gol con Arsenal? Totalmente, aparte fue revancha a los cuatro meses. No me recriminan más ese gol, ahora me putean por la patada a Palacio y el 3-0 de Boca.
56 El mejor DT que tuviste. Miguel Angel Russo: un tipo serio, que sabía cuándo apretar y cuándo mirar para otro lado. Lo tuve en Estudiantes, Central y Vélez, y me quiso llevar a Boca. Madelón también, y tuve otros muy buenos como Cappa, Ramón, Bauza, Gallego.
57 ¿El peor? Ever Almeida, el ex arquero paraguayo. Era falso, mentiroso, las tenía todas.
58 Fue una apuesta fuerte Gimnasia, si descendés te queda la marca de por vida. Sí, pero no me importó, Gimnasia me necesitaba a mí y yo necesitaba a Gimnasia. En Barcelona estaba con un contrato superlativo, pero apareció Gimnasia, sabía que debíamos hacer 60 puntos y si me iba a la B, me la aguantaba.
59 También apareció Vélez y los de Gimnasia te pintaron “traidor” en tu casa, ¿qué pasó? Fue en la casa de mis viejos, pero se trató de un malentendido. En Barcelona me quedaba un año de contrato pero mi viejo sufrió un infarto, había nacido mi hijo, vine acá y me hablaron de Gimnasia. Estaba todo dado para volver y entonces firmé un precontrato. Volví a Ecuador, le expliqué todo esto al presidente de Barcelona, que es un tipo muy poderoso y no quería saber nada por el costo político. Al final, entendió mi situación personal y rescindimos el contrato. 
60 ¿Qué pasó con Vélez? Se enteraron de que me volvía y me llamó Balestrini, me dijo que Tocalli me quería sí o sí y me endulzó el oído, pero le expliqué que tenía un precontrato con Gimnasia, entonces Balestrini le ofreció 200 mil dólares al Barcelona. El presidente de allá me pidió que fuera a Vélez: eran 200 lucas contra nada. Empezó el tira y afloje, y algún hincha de Gimnasia se calentó y me hizo las pintadas. Reconozco que no estuve bien con Balestrini pero es muy difícil decirle que no a Vélez. Para mí, es el mejor club de la Argentina, le saca 200 cuerpos a Boca y a River. La cuestión es que si Novoa se ponía duro, tenía que ir a Vélez. Al final, dejé la mitad de la deuda y después Gimnasia me reconoció una parte.
61 ¿Cómo viviste la promoción tras el 0-3 con Rafaela? Fue un mazazo tremendo. Volvimos en charter, cenamos en la concentración y nos quedamos charlando con Alonso, el Pampa, Teté y Chirola hasta las cinco de la mañana. Estábamos muertos, uno dice que lo va a dar vuelta porque el jugador no se quiebra nunca. Los teléfonos estaban apagados porque nos bombardeaban de todos lados, no queríamos ni escuchar la radio. Yo hablaba con mi viejo y él me decía que lo íbamos a dar vuelta. “Estoy recontra cagado papi, no vamos a poder”, le decía. Al otro día me levanté y hablé con los chicos: “Vamos a meter una reunión”. Teníamos 3 días para preparar un partido definitorio para la vida del club. Fuimos a un salón y participaron todos: jugadores, cuerpo técnico, médicos, utileros, dirigentes, seguridad y nosotros. Y empezamos a meternos fichas, que hay que meter el primer gol y se caen, que no intentemos hacer el segundo antes que el primero, que la gente va a acompañar, que tengamos fe que podemos, podemos y podemos.
62 ¿Qué sentiste al terminar el primer tiempo 0-0 en el bosque? Llegamos al vestuario y me fui a la utilería a llorar. Vino Leo (Madelón) a buscarme. “No lo damos vuelta, Leo, estamos desordenados, en cualquier momento nos embocan uno de contra”, me sinceré. “No, vos no te podés caer, sos el capitán, sos nuestro emblema, vení que voy a hablar”. Y dio una charla muy emocionante, que estaba nuestra familia en la cancha, que se estaban bancando una situación que ni ellos ni nosotros nos merecíamos, porque necesitábamos 60 puntos y los habíamos hecho, que el promedio era una mierda y que por una mala tarde no nos podíamos ir al descenso. Y que si caíamos, lo hiciéramos de pie, intentando hasta la última bola.
63 Pero pasaban los minutos y nada. Yo sólo recordaba las palabras del Tornado Alonso: “Tenemos que hacer el primer gol, no importa cuánto falte”. Y fue así. Después vino el 2-0 y el 3-0 y ahí pensé: “Por esta historia puta que tiene Gimnasia, ahora nos van a embocar en el último minuto”. Y nos cobraron un foul al borde del área. Me temblaba todo, pero en un momento la pelota rebotó, quedó en lo alto y la fui a buscar como si fuera un tesoro.

MELENA AL VIENTO en el único clásico que jugó en la primera del pincha; perdió 2-0. Jamás usó el escudo de Estudiantes en el buzo.

64 ¿Habías hecho alguna promesa? Sí, ir caminando a Luján; lo cumplí a los 3 días, fuimos con Teté, el presidente y el coordinador. Una combi nos dejó a las 4 de la mañana en la Gaona vieja y pateamos 18 horas. ¡Un frío! Llegamos, comimos y vimos al cura, que nos mostró un lugar con todas las ofrendas de los hinchas de Gimnasia previas al partido. Y durante la caminata adiviná quién me llamó...
65 Cristina Fernández de Kirchner. Exacto, en medio de la caminata sonó 7 u 8 veces y en el visor decía “número desconocido“, así que ni atendí. Después escuché los mensajes y era el secretario privado de Cristina. A la noche me llamó ella a casa: “Hola Gastón, ¿cómo estás? Te habla Cristina, me enteré volviendo de El Calafate, arriba del avión, que seguimos siendo de Primera. No voy a ser menos que Néstor, así que te mando dos plasmas a tu casa”. Dicho y hecho. Al otro día llegaron dos ursos de dos metros con dos plasmas grandes que llevé a la concentración. Ah, también me agradeció que hiciera feliz a la madre. Y Ofelia, la madre, me invitó a comer a su casa.
66 Contá esa comida. Ofelia es muy fanática, va siempre a la cancha y nos recibió con la camiseta de Gimnasia puesta. Era una casa muy muy humilde, clase media tirando a baja diría, con una foto de Cristina con la banda colgada. Se quedaron dos tipos de seguridad afuera, Cristina no estaba, pero Ofelia me mató a preguntas, quería saber todos los detalles.
67 ¿Cómo es arrancar una temporada sabiendo que vas a sufrir con el promedio? El problema es que arrancamos varios puntos arriba de Racing y Central pero hicimos un torneo de 13 puntos, y eso nos obliga a hacer más de 30 ahora. Empezamos relajados todos, nos acostumbramos a perder y cuando nos quisimos acordar faltaban 5 fechas, Leo se quiso ir, le pedí por favor que se quedara, pero él venía de pelear dos descensos y necesitaba un descanso por tanto estrés. Era entendible.
68 ¿Hoy firmás la promoción? Sí, y no porque juguemos mal, pero hoy no está ese Gimnasia de Jujuy del año pasado, y en cuanto uno de los dos recién ascendidos empiece a ganar te mete en descenso directo.

PATADÓN TREMENDO a Rodrigo Palacio, en Vélez-Boca por la Libertadores 2007. Le costó irse del club.

69 ¿Nunca pensaste que quizás el descenso le haga bien a Gimnasia, como le pasó Estudiantes en el 94? No, porque si bajás no volvés más, es muy difícil el Nacional. Lo de Estudiantes en el 94 fue atípico, porque se unieron todos los dirigentes, trajeron 20 jugadores, era un equipazo y cobraban sueldos de Primera. Si le hubiera salido mal, hoy estaría quebrado.
70 ¿Estuviste en la cancha cuando Gimnasia casi sale campeón en 1995? Sí, claro, fue una desilusión muy grande, porque no se nos podía escapar. El arquero de Independiente era Pestañita Morales, que después fue manager del Barcelona de Ecuador, ahí me lo crucé y me contó que Tinelli le había regalado un BMW por ese partido. No sé si será cierto o no, si Tinelli tenía tanta plata en aquel momento...
71 ¿Creés que vas a ver campeón a Gimnasia alguna vez? Tengo la esperanza.
72 ¿Te hubieras bancado que Madelón fuera el técnico de Racing o de Central, como se dice, y peleara mano a mano con ustedes? Entiendo que Leo es un laburador y podría dirigir tranquilamente a cualquier equipo de Primera, pero por dentro no me gustaría que luchara contra nosotros. Leo estuvo dos años compitiendo contra su propio laburo, porque en Gimnasia peleó contra los puntos que había logrado en Central.
73 ¿Quién tiene más hinchas: Estudiantes o Gimnasia? Qué sé yo, ahora Estudiantes está más de moda, pero va repartido. Gimnasia es más pueblo, más sentimiento, pero Estudiantes también tiene gente.
74 ¿La debacle de Gimnasia de estos años empezó en 2006, cuando fue para atrás contra Boca para que no saliera campeón Estudiantes? Es probable, pero los chicos ahí fueron para atrás bajo presión, ojo.
75 Si en esa apretada estabas vos, ¿cómo hubieras reaccionado? Me peleaba, seguro que me peleaba, a pesar de que con el Volador y Torugo, los jefes de la hinchada, tengo una buena relación y nos respetamos. Eso sí: ni en joda iba para atrás. Con esos tres puntos a lo mejor nos salvábamos  de la promoción en 2009.
76 ¿Alguna vez te apretó feo la barra? La de Central vino a pedirnos plata, y sacó los chumbos. Saltó Carbonari: “Nosotros somos laburantes”. Y ellos dijeron: “Nosotros también somos laburantes, laburamos del delito, choreamos”. Una cosa de locos. Al final se fueron.
77 Vos sos un buen arquero, ¿te preguntaste por qué tuviste tantos problemas con tus propios hinchas? Muy buen arquero soy (risas). Son errores que uno comete quizás porque no soporto tanto exitismo, ¿cómo es que ayer me aplaudías y hoy me puteás? Esa no me la banco. Si vos me decís: “Sos un desastre todo el campeonato y te comes goles“, está bien, puteame. Pero yo salto, soy tan calentón como cuando me peleo en la calle si me putean. Sé que eso me quitó chances en la Selección, un periodista me contó que un técnico de la Selección le dijo: “No puedo tener un arquero que en cualquier momento me deja con uno menos”.

EN RIVER fue suplente y ganó dos títulos en un año.

78 ¿Qué sentís cuando ves la imagen de tu patada a Palacio? Nada, porque te juro por mi dos hijos que no tuve intención de lastimarlo, aunque quedó como mi última locura. Lo hablé con Rodrigo al día siguiente. Sí siento muchísima vergüenza por agarrar del cuello a Pezzotta, por las piñas a Castromán, por lo del alcanzapelotas, igual fueron 4 en 18 años de carrera.
79 No tuviste intención pero te recluiste en un campo. Gámez me dijo que me fuera una semana al campo a despejarme. Aunque no había tenido intención, igual me sentía culpable. Cuanto terminó el primer tiempo, La Volpe me dijo que quería hablar conmigo en la utilería. Pensé que venía a pelearme, así que me saqué los botines y me preparé, pero me abrazó y me dijo: “Para mí, seguís siendo el mejor”. Y se fue. Rarísimo. Un loco.
80 ¿Vos tomaste la decisión de irte del país o te echó Vélez? Me habían perdonado tantas que pensé que esa también iba a pasar. Gámez, que es un padre para mí, me dijo: “Gastón, yo te quiero como un hijo, pero tengo más de media Comisión Directiva en contra, te voy a dar el pase libre”. Eso sí: me aclaró que me iba a pagar hasta el último centavo del contrato, aunque podría haberme dicho “Te vas libre pero la deuda la dejás acá”, como hace la mayoría.
81 Cuando dejás la deuda en el club, ¿adónde va a parar esa plata? No sé, yo no soy tesorero ni contador. Lo que sí digo es que lo habitual es que si llega una oferta a tu club, te digan: “Te vendemos, pero la que te debemos queda acá”. Entonces le firmás que se la donás a las Inferiores. Siempre te buscan una vuelta. En Vélez no, se portaron 10 puntos.
82 ¿Qué tornillo se te aflojó para ahorcar a Pezzotta? Esa es la que más me avergüenza de todas. No voy a justificarme, pero entré mal a la cancha. Dos días antes, habían intentado robarme en el auto y me metieron un balazo que rozó la ventanilla. Al otro día, me concentré y escuché en la radio que Vélez iba a ir a la quiebra. Y yo, que ya tenía mucha guita adentro de Racing, pensé: “Otra vez, no”. Así que entré mal predispuesto, después Pezzotta cobraba todo al revés, San Lorenzo nos levantó un 0-2 y en una le grité: “Si tenés huevos, echame”. Y el tipo me echó, ja, ja, era obvio. Entonces tuve ese segundo de locura y lo agarré del cogote.
83 ¿Te calmaste en las duchas? Me fui pateando los carteles, me corté toda la rodilla porque traspasé la lona cuando le di al metal, me metí debajo de la ducha fría todo vestido y volví otra vez a ver los últimos minutos al lado del túnel y antes de que terminara me subí al auto así como estaba, con botines y todo, y me fui a mi casa, hasta dejé a mi mujer en la platea. Estaba muerto. Pensaba que era el final de mi carrera.

LA CATEGORÍA del ´73 de las inferiores de Estudiantes. Se distingue a Palermo en el medio y a Sessa, con la pelota en las manos.

84 ¿Esperabas 10 fechas? Al día siguiente llamé a Pezzotta y le pedí disculpas, me dijo que había informado “intento de agresión” porque las imágenes estaban, que si ponía “agresión” me iban a dar dos años. Intenté apoyarme en algunos periodistas con los que tenía buena relación para que no me mataran tanto. Mi viejo me dijo que estaba avergonzado de mí, que me había apoyado siempre pero que en esa estaba solo, no me habló por un mes.
85 ¿Qué pasó con el alcanzapelotas? Con los pies soy horrible y le tiré un pelotazo a 10 metros y le pegué en la cara, si lo quiero hacer no me sale nunca más. Igual, el pibe no tenía 10 años, era bastante boludón y me provocó todo el partido. Cuando terminó también me peleé con un fotógrafo. Una tarde completita.
86 ¿Firmás que nunca más vas a hacer una locura? Totalmente. La última fue la de Palacio, y ya te dije que no tuve intención.
87 Decime que es mentira que tu hermana es psicóloga. Es verdad, pero siempre dijo que era intratable. En Vélez fui al psicólogo un par de veces, me hizo bien, pero después fui a Las Palmas, hablé dos veces por teléfono desde Canarias y le dije: “Marcelo, acá estoy bárbaro, debajo del sol, comiendo mariscos todos los días, ¿de qué terapia me hablás?”.
88 ¿Cómo te fue en Las Palmas? Bien, jugué todos los partidos hasta que me rompí el dedo y me dejaron esta maravilla (foto). Había firmado por un año y medio pero Gámez me cedió sólo por 6 meses, porque me había limpiado Ischia y me dijo: “Ahora que se fue él, vos volvés”.
89 ¿Hay muchos técnicos cometeros? Sí, existe la cometa como en todos los aspectos de la vida. A mí me pasó y tuve que dejar. No me pidas nombres porque no lo puedo probar.
90 ¿Qué te pasó el día que le hiciste anular un gol a Vélez contra Gimnasia de Jujuy? Me agarró un cargo de conciencia, porque el sargento Giménez se portó siempre muy bien conmigo, no lo podía cagar. Y cuando el Roly pateó el tiro libre, yo vi clarito desde mi arco que la pelota había entrado en el arco por un agujero. Pitó gol, le fui a decir y dio marcha atrás. Y ojo que íbamos 0-0 y peleando el campeonato, eh. De la Asociación de Arbitros mandaron una nota a Vélez agradeciendo la actitud.
91 ¿Quién va a durar más en el fútbol: vos o Palermo? Yo, sin duda.
92 Si Gimnasia desciende, ¿atajarías en la B? No se me caería ningún anillo, igual no se me cruza por la cabeza descender con Gimnasia.
93 ¿Tenés en claro hasta cuánto vas a atajar? No sé, depende cómo me sienta, te lo va diciendo el físico, las ganas, el entorno. Es tanta la pasión que siento que en mi día libre, si no voy al club, me falta algo. Me encanta entrenarme, me encanta el vestuario, es lo que más disfruto. Si me preguntás en qué club me gustaría retirarme, pero estando bien, te digo Vélez. Es un club que te hace sentir como en Disneylandia.
94 ¿Cuál fue el insulto más original que te dedicaron? Una vez, un cordobés de Belgrano me gritó, cuando me acercaba al arco: “Eh, Sessa, sos una palangana de achuras”. Yo justo volvía de una lesión y estaba algo excedido, me dio mucha gracia y le levanté el pulgar.
95 ¿Te arrepentís de algo en tu carrera? Por supuesto, de la de Pezzotta, por ejemplo, y otras, y mucho más de hacerlo en un club como Vélez, porque insisto: Vélez me dio mucho más a mí de lo que yo le di a Vélez.

CON LA CAMISETA de Víctor Hugo "Copito" Andrada, del ascenso logrado por Gimnasia en 1984. De fondo, el regalo de un tripero. El museo del Gato en su casa.

96 ¿Conocés a un jugador de los últimos 25 años que haya sido más puteado que vos? Y... es difícil, eh... ¿el Tweety Carrario puede ser? ¿A vos qué te parece?
97 Armá el ranking de las hinchadas que más te odian. Estudiantes, primero, lógicamente; después vienen los de Central, y pará de contar. Los demás no me odian, les gustaría tenerme en sus equipos. 98 Vas por una ruta desierta y está Chilavert haciendo dedo, ¿lo levantás? Ni en pedo, le paso por arriba con el auto. A Chilavert no lo puedo ni ver, lo odio, es un bocón.
99 ¿Nunca te lo cruzaste para decírselo? Lo fui a buscar una vez para pelearme. Lo escuché en la radio diciendo que el capitán de Vélez no tenía huevos para defender a los pibes, entonces en vez de enfilar para mi casa fui a Torneos, pensando que compartía la mesa de La Ultima Palabra con Niembro. Estaban al aire y me metí en el estudio. Chilavert no había ido, gracias a Dios, porque si no nos hubiéramos matado, no me importaba nada a mí. Después nos matamos por las audiciones de Vélez hasta que desde el club me dijeron que no me metiera con él. Meterse con Chilavert en Vélez es como meterse con Bin Laden viniendo de Estados Unidos.
100 ¿Te queda alguna de tus siete vidas, Gato? Y... me gasté algunas con un par de macanas, pero todavía algo me queda.

Por Diego Borinsky/fotos: Jorge Dominelli y archivo El Gráfico

 

 

Por Diego Borinsky: 30/04/2010

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