El ex árbitro Manfred Amerell, que renunció a su cargo hace exactamente dos semanas tras ser acusado de haber acosado sexualmente a varios compañeros, y la Federación Alemana de Fútbol (DFB) llegaron a un acuerdo extrajudicial que evitó que su caso fuese presentado ante la Audiencia Provincial de Munich.

La federación alemana se comprometió a brindarle los testimonios firmados bajo juramento por cuatro árbitros, cuyos nombres son aún una incógnita, en los que declaran haber sido acosados por él. La condición impuesta a Amerell es que el no podrá revelar las identidades de los supuestos damnificados. Sin embargo, la prensa alemana se adelantó y anticipó uno de los denunciantes es Michael Kempter, el juez más joven de la Bundesliga.
El ex juez, de 62 años de edad, rechazó los cargos presentados en su contra y afirmó que estaba totalmente “decepcionado porque sus asuntos privados se lleven a la luz pública de manera falsa y difamatoria”. Amerell afirmó que jamás acosó sexualmente a un compañero, pero admitió tuvo con uno de ellos una “amistad muy intensa” y reconoció que ese “error” le causó un gran perjuicio.
El lunes pasado, Margit Amerell, la esposa del acusado aseguró en una conferencia de prensa que la DFB creó una conspiración a gran escala contra su marido, que fue víctima de “puras calumnias”.