“CARTUCHO, ¡si salís bien en la foto te doy un hueso!”,  le promete un petisero a un jack russell. Atrás está, en el box, Timba, una de las mejores yeguas del jugador. Los tres posan para las fotos, pero el protagonista de la nota es Facundo Pieres, el n° 1 de Ellerstina. En las caballerizas todos tienen algo para hacer, es que allí todo es polo, polo, polo… Por donde se mire, hay polo. La práctica a ocho chukkers en la semana previa a la final de Hurlingham (luego postergada por la lluvia), sirve para conocer al simpático Cartucho, mientras dura la espera por Facundo.  

Luego de desensillar, Facundo atiende a los invitados para hablar de su año polístico, de Palermo después de ganar Palermo, de “los fantasmas” que sufría el equipo, de la familia, y más. Después de conseguir finalmente el Abierto hubo un quiebre para Pieres, y eso lo hizo madurar aún más, pero sigue siendo simple y directo, el mismo de siempre, aunque sin esa piedra pesada en la mochila. Así es el mundo polo, para uno de los mejores de la actualidad.

-De todos tus viajes, ¿este año fue el de mayores éxitos?
-Sí. Después de haber ganado Palermo fuimos a Estados Unidos, con Nicolás y Gonzalito (sus hermanos) y ganamos el US Open y la CV Whitney, llegamos a las tres finales, y en Inglaterra conseguimos la Copa de Oro, y la Coronation, con Argentina; después fuimos a Deauville, donde ganamos el partido de 80 goles, por suerte, y obtuve la Copa de Oro, también en ese lugar.
-¿Cuántos años hace que viajás?
-Desde los 14, cuando hice mi primer viaje a Australia, con mi hermano. Fui dos o tres años para allá y después empecé a viajar a Europa.
-¿Y el primer viaje solo?
-Solo, solo… A los 15, a Deauville, después a los 16 seguí por Francia, por Paris...
-En aquel momento tu viejo seguramente te arreglaba los viajes. ¿Hoy pasa igual o ya lo manejás vos ese tema?
-Cada vez lo voy haciendo más solo, pero muchas veces los patrones hablan con papá porque lo conocen, saben que a través de él nos enganchan a nosotros. Vamos tratando de aprender cómo se manejan esas cosas.
 
Con 23 años, Facundo vive en Centauros junto con su familia, a cientos de metros de su club “pero estoy gran parte del año afuera, unos siete meses”. Ama estar todo el día con los suyos, familia-amigos-caballos, tener todo cerca, y no tanto ir para Buenos Aires. Hijo de Gonzalo Pieres, el considerado padrino del profesionalismo de este deporte, sabe que sin una organización y caballos como tuvo siempre Ellerstina, hubiese sido más difícil llegar.

-En Palermo debutaste en 2003, con 6 goles, el equipo tenía 30 y pasando la clasificación. ¿Sos conciente de que estás en el equipo de mayor proyección del 2000 a esta parte?
-El primer año teníamos 30, al año siguiente 34.
-Y al tercer año ya tenían 38.
-Sí y lo lindo es que siempre jugamos juntos. Cinco años con Gonzalito, Matías y Pablo, ahora hace dos con Juan Martín, pero la idea es tratar de seguir juntos todo lo que podamos.
-¿La proyección tiene que ver con lo que armó tu viejo?
-Seguro, es un tema de organización. Una de las grandes causas, por la cual avanzamos tanto fue por la organización, lo que es Ellerstina, lo que te brinda: cancha, caballos, que creo que sin estos caballos no hubiésemos avanzado tanto. Esa por ahí es la diferencia cuando a los 16 años. Hay muchos que son talentosos o buenos, pero si tenés una buena organización de caballos es más fácil crecer. Todo se define ahí.
-También es más fácil pensar en ganar Palermo.
-Claro, nosotros le veníamos pasando bastante cerca desde hace tiempo. Fue por varias cosas, un poco de maduración, de buen juego, y otro poco en la organización. Igual estábamos cerca, ¿no?
-¿Te pusiste a pensar cómo sería hoy si hubiesen perdido la última final, la tercera?
-Sí, hubo un quiebre para nuestras cabezas. Hubiese sido bastante duro perder por tercera vez y en suplementario.
-¿Iban a aparecer muchos fantasmas?
-Y sí, pasa que también los hubo en 2005 y 2007. Pero por suerte somos chicos y así como nos bajoneamos cuando perdemos, también supimos cómo olvidarnos y empezar de vuelta.
-¿Y qué cambio después de ganar Palermo?
-Todo, porque era lo que nos faltaba. Creo que maduramos, así como aprendimos a perder, ahora aprendimos a ganar. Y eso es muy positivo. Perder sabíamos seguro, ¡porque veníamos perdiendo bastante!
-¿La espina que se sacaron fue la de ganar Palermo o la de ganarle la final de Palermo a La Dolfina con Cambiaso?
-No, era Palermo más que Cambiaso. Porque si a nosotros nos tocaba jugar la final contra La Aguada también nos íbamos a cortar las… En definitiva lo que uno quiere es ganar el Abierto, el objetivo.
-¿El objetivo de siempre sigue siendo Palermo?
-Si, la verdad que sí, tratamos de andar lo mejor posible y ganar todo lo que podamos. Si viene Hurlingham, vendrá; vino Tortugas y fue lindo, obviamente. Pero todo es Palermo.

Del corral a las caballerizas, entre foto y foto, continúa la charla. Distendida y pausada. Facundo no se ve en otro equipo que no sea la “Z” con el que jugará el Abierto por séptima vez, pero confiesa algún día le gustaría jugar en Palermo con sus amigos, como Magoo Laprida. Timba, la zaina de quien habla maravillas, ya está en el box, lista para las fotos, aunque mira de reojo el fardo de pasto que servirá de asiento para Facundo. Y el amigo Cartucho, jugando cerca.

-¿Cómo se manejan ahora que llegan siempre como favoritos?

-Está bueno, quiere decir que estamos haciendo las cosas bien. Que estamos jugando bien. Igualmente, en los últimos años no nos sentíamos favoritos, salvo en 2005, que veníamos bien. En general, siempre La Dolfina llegaba un escalón por encima nuestro. Eso nos sacaba un poco de presión, porque la lógica era que ganaran ellos, sobre todo por experiencia.
-¿Ahora pensás igual?
-Me parece que estamos mejor nosotros, pero se está hablando demasiado y La Dolfina es un equipo que está acostumbrado a andar bien en Palermo. Ahí se motivan mucho más, juegan mejor, saben lo que es el Abierto y en ese polo,      los partidos se ponen más duros. Es un equipo que va a ser muy peligroso, así como Pilará y La Aguada.
-¿Sería más importante el segundo partido para ustedes?
-Los tres, porque tenemos a La Alegría, que va a ser duro. Y después, Pilará y Chapa II, hay que pensar en ellos más que en La Dolfina.
-Cuando juega bien Ellerstina, casi siempre se destaca más tu presencia, por encima de tus compañeros.
-No… Puede ser por la posición y la forma de jugar. Yo creo que la virtud que tiene el equipo es que los cuatro pensamos de la misma manera, los cuatro nos sentimos importantes. Es un juego de equipo, hacemos todo lo posible para no depender de uno porque tenemos que aprovechar que estamos cuatro jugadores buenos juntos, y que nos entendemos bien.
-Pero vos le das a la gente lo que quiere ver. Te miran más a vos.
-Puede ser. Creo que es más por un tema de posición en la cancha, que tenés que meter los goles, tirar los penales. Yo no lo siento así, y obviamente que está bueno, pero Juan Martín, Gonzalito y Pablo están pasando un buen momento y hay que aprovecharlo como equipo.
-¿Cómo te llevás con las comparaciones?
-No me llevo.
-Pero te comparan con la élite, Bautista Heguy, Cambiaso…

-No lo pienso tampoco. No me molesta ni nada, no lo tomo mal, pero no le doy importancia porque no lo quiero pensar, siento que no me va a hacer bien estar pensando en eso. Ser individualmente el mejor no me sirve. Sí me interesa jugar lo mejor posible, ya que le va a servir y rendir al equipo. Las comparaciones son difíciles. La cabeza del deportista puede llegar a explotar. Más compararte con un tipo como Cambiaso, es imposible, que hizo muchas cosas importantes, que ganó en todos lados. Él adentro de una cancha hace cosas que casi nadie puede hacer.

Facundo despide a los visitantes. Se va, seguramente, a seguir hablando de polo, a seguir viviendo el polo. Cartucho queda tirado al sol. En el mismo lugar donde antes posaba para la foto espera lo que le prometieron.

0 comentarios

mensaje

Te quedan 500 caracteres
PUBLICAR
HurricaneY se dió el lujo de que la hinchada de un equipo campeón del fútbol argentino (equipo recordado al día de hoy) gritara a los cuatro vientos "Yo soy del barrio, del barrio de la Quema. Yo soy del barrio de Ringo Bonavena"
11/03/2010 10:11 hs
0 respuestas
+0