En los deportistas y, sobre todo en los corredores, existe una lesión bastante frecuente llamada fascitis plantar. Técnicamente se la denomina a la inflamación del tejido cognitivo grueso (aponeurosis) que recorre el arco del pie y se inserta en el talón.
 
El dolor se fija en la zona cercana al talón y en general es más agudo en la mañana por la rigidez que suma durante la noche. Esta molestia, cuando se intensifica, puede condicionar la mecánica de movimiento y generar dolores en otras articulaciones importantes como la del tobillo, rodilla y cadera.
 
La fascitis plantar en general se produce por una sobrecarga de entrenamientos o repetición de gesto deportivo inadecuado. Los deportistas que corren largas distancias en terrenos muy duros están más expuestos a provocar micro traumatismos que generen el dolor. Correr cuesta abajo también castiga en demasía la zona del talón.
 
Otra causa puede ser la utilización de calzado inadecuado para la actividad o muy gastado que no mantenga las calidades y cualidades con las que fue diseñado. También puede derivar de un problema o malformación ósea.
 
Para prevenir la fascitis plantar recomendamos calentar y estirar bien antes de las competencias, usar el calzado apropiado y en buenas condiciones, evitar el entrenamiento excesivo en superficies muy duras y masajear la zona luego de cada sesión.
 
Los síntomas atener en cuenta para recurrir a un especialista son el dolor en la zona plantar y talón, inflamación e hipersensibilidad, tensión, temperatura elevada en el arco del pie con enrojecimiento.
 
Los tratamientos varían de acuerdo al grado de la lesión. Estos pueden incluir reposo, analgésicos y antiinflamatorios, plantillas, kinesiología y fisioterapia. Lo importante es diagnosticarla rápidamente así su recuperación es sencilla y no demanda demasiado tiempo. En los casos más severos puede tardar más de un año su curación definitiva.
0 comentarios

mensaje

Te quedan 500 caracteres
PUBLICAR