Rosie Swale Pope, una mujer de 61 años nacida en Gales, lleva corridos 32.000 kilómetros alrededor del planeta. La abuela decidió comenzar esta travesía como un desafío personal, ya que nunca había practicado deportes y quería ser reconocida para tener la posibilidad de alertar al mundo sobre el cáncer de próstata, la enfermedad que se llevó la vida de su esposo. Otro de los objetivos, es recaudar fondos para organizaciones benéficas de Rusia, Nepal y Estados Unidos.
 
Desde octubre de 2003 hasta ahora, Pope recorrió casi toda Europa, Siberia, Estados Unidos y Canadá. Después de cinco años de caminatas, llegará a Tenby, su pueblo en el sudoeste de Gales.
 
La británica llegará en muletas, ya que tiene dos fracturas por fatiga. Anteriormente, había padecido neumonía y congelación, fue embestida por un colectivo y debió ser tratada por un posible cáncer de mama que, afortunadamente, fue sólo una falsa alarma.
 
La parte más fea de su recorrido la pasó en Siberia; allí, se tuvo que enfrentar con un hombre que la había amenazado con un hacha. Además, recibió un golpe que la dejó totalmente inconsciente cuando intentaba cruzar un río.
Pope le restó importancia a los inconvenientes que le tocó atravesar. ¡Para mí esto es una carrera divertida que se fue de manos!", declaró en una entrevista a la BBC.


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