
En 1998, Nicolás, un pibito hincha de Racing, cambió su mirada sobre el fútbol y se encandiló con la visión del hoy entrenador de Huracán. Ocho años después, se comunicó con Ángel y creó un blog en gratitud a sus ideales. “Es una persona que no traiciona su forma de pensar”, dice ahora.
Angelito, de The Ber Stinco and the incredible Fishing Band




