
Los de Cañuelas pudieron haberlo ganado, también. Es más, cuando a los seis minutos y 52 segundos del octavo chukker Cambiaso empató el partido con un penal, la sensación que bajaba de las tribunas era que Ellerstina estaba sufriendo miedo escénico y que se repetirían las historias de 2005 y 2007.
Pero los de la Z mantuvieron el nivel de concentración y empezaron la fiesta con el bochazo final de Gonzalito. De ahí al podio, y enseguida la caravana hacia General Rodríguez para estirar la fiesta hasta la madrugada del domingo 14. En realidad, el festejo no se termina, porque Ellerstina tiene todo un año para celebrar. Fue larga la espera, será larguísima la descarga.