LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

"Aunque estuve a punto de morirme, no aprendí la lección".

- por Diego Borinsky: 27/11/2007 -

Personaje total más allá del boxeo, Locomotora repasa sus momentos sublimes y los otros. Su pasión por la velocidad, una acusación de tongo y aquella obra maestra para poner KO a Jackson. Todo con el particular estilo de Locomotora.

Reportaje publicado en El Gráfico en la edición de junio de 2007

 

1 ¿Qué le pasó al colombiano José Luis Herrera, que cuando llegó a su país aseguró que lo amenazaron de muerte para que se tirara en la pelea que hicieron en Mar del Plata? No tengo la menor idea, yo soy un boxeador que está preparado para pelear. Después de la pelea, me enteré de que dijo que tuvo amenazas de la hinchada de fútbol. Yo no sabía nada. Yo lo vi como en la primera pelea, no salió a hacer lo que hizo en la primera, no tiró ninguna piña, pero la revancha en la Argentina no se va a hacer. Si quiere la revancha, yo viajo a Colombia, porque no es correcto que hable después de treinta días, ¿no? Yo leí que él tenía miedo de morir en la Argentina... Cuando Galíndez se fue sin pelear en Las Vegas. (Una frustrada pelea con Mike Rossman, el argentino se fue del estadio y Lectoure se quedó a explicar por qué se iba). El podría haber hecho lo mismo. Denunciar que tenía amenazas, yo no puedo estar en el cuerpo de él.

2 ¿Nunca hiciste un tongo? No, jamás... Si lo tengo que hacer ahora, lo hago (risas).

3 ¿Nunca te dejaste ganar? Jamás me dejé ganar, nunca...

4 ¿Cuál fue la peor pelea de tu vida? Eh... a ver... No tengo la menor idea, tengo tantas malas que no me acuerdo... Pero sí, la más grande, cuando perdí con (Shinji) Takehara, que estuve concentrado un mes antes de la pelea, estaba cero kilómetro. Todo decían que no pegaba nada, pero cuando me dio abajo me mató... Pensé que era una pelea fácil y después no sólo la perdí sino que me ganó el campeonato mundial. (Fue en Tokio, diciembre de 1999.)

5 ¿Y la mejor? Hice muchas peleas lindas, pero la que más reconoce la gente fue la de John David Jackson en Monterrey. Me estaba matando a golpes y al final saqué la mano de Dios y lo pude noquear.

6 Eso de “me entrené 15 días”, ¿es cierto o mentira? Por un lado es cierto, por otro, mentira. Yo me entrenaba peleando, porque lo hacía muy seguido: llegué a hacer cuatro peleas en un mes, entonces casi no iba al gimnasio pero siempre estaba en actividad. Una vez peleé en Buenos Aires, fui a Salta, a La Pampa y después en Comodoro.

7 ¿Por qué no tenés manager? Porque me pasaron por arriba muchas veces y creo que le duele a más de uno que, perdonando la palabra, lo caguen. Que vivan del esfuerzo humano. No me gusta que a otro boxeador lo vivan como lo viven. Yo dejé de tener manager a los 28, hace doce años que me manejo solo

8 ¿Pensás seguir peleando? Voy a hacer la última pelea en agosto, para despedirme de toda mi gente en una pelea verdadera y, en noviembre o diciembre, voy a hacer una exhibición con los ex boxeadores que pelearon conmigo: van a venir Mano de Piedra Durán, Jackson... Lo iba a hacer en la cancha de Boca, pero no quiero que sea sólo para los hinchas de Boca, quiero que sea para todos los argentinos que me siguieron tanto tiempo.

9 ¿Y por qué no tenés entrenador? Yo dejé de tener entrenador hace –piensa y piensa un largo rato–... y, después de ser campeón mundo, en el 94... Después agarraba a algunos por unos días... Tuve a Paco Bermúdez, el Nene Dipilato, Walter Gómez, Ayala, Duarte... Tuve muchos... y después dejé, porque para las boludeces que me hacían hacer ellos las hacía yo solo, no los necesitaba.

10 ¿Sabés cuánta plata ganaste en total? No sé, pero creo que debo haber pasado los dos millones de dólares.

11 ¿Qué apodo te gusta más? ¿Locomotora o Roña? Y si me decís “Negro”, igual me doy vuelta... No tengo idea... Si me dicen Jorge o Castro, me da igual... “Roña” salió por buscar roña, porque vivía peleándome en la calle. Y “Locomotora” porque siempre iba para adelante, siempre al frente y nunca retrocedía. Y “Negro” porque soy un negro sucio. Oscar Payaguala, un periodista de El Patagónico, me bautizó Locotomora.

12 ¿Hoy por hoy, hay boxeadores en Argentina? Hay pocos... Buenos no quedan. No es por desmerecer a los que vienen de abajo, pero de la camada mía había muchos... Estaban Julio César Vásquez, Marcelo Domínguez, Carlitos Salazar, todos campeones mundiales. Ojalá salgan cinco Locomotora Castro para que hagan como yo hice, porque en realidad, cuando yo llegué a Buenos Aires, el boxeo estaba muerto y lo levanté yo. La gente misma sabe que yo levanté el boxeo en la Capital Federal, yo llenaba el estadio de la Federación. Yo llegué acá y decía a “éste lo mato” a “éste me lo como” y se vendían todas las entradas, quedaba gente afuera. Cuando yo empecé, El Gráfico me hizo una nota enseguida, por todo lo que hablaba...

13 ¿Ese personaje lo inventaste vos o tu manager, José Cifuentes? No, fui yo, el que se cagaba a piñas, a mí siempre me dio por hablar... antes de venir a Buenos Aires yo ya hablaba, desde que era amateur. Y no hablaba al pedo. Me acuerdo de que una vez vino el fotógrafo (Humberto) Speranza, de El Gráfico, y le dije que iba a poner nocaut a mi rival en donde él estuviera. Y lo fui llevando y llevando al otro, hasta que cuando estuvimos cerca de Speranza fui y lo puse nocaut. ¡Mirá en lo que estaba pensando! Hay que ser loco, ¿no? Porque lo tenía sentido pero lo empujé y lo empujé hasta llevarlo donde estaba Speranza, para que él pudiera sacar la foto...

14 ¿Cuál es tu relación con Kirchner? Buena, lo veo continuamente, no tenemos la misma charla porque él ahora, en realidad, maneja a la Argentina, no Santa Cruz, como antes. Pero la verdad es que gracias a él mi familia pudo comer y hasta el día de hoy, porque él era gobernador.

15 ¿Tenés algo con el actual gobierno? No, no tengo nada de nada...

16 ¿También fuiste amigo de Menem? Fui amigo de Menem, de De la Rúa, de Alfonsín, fui amigo de todos, pero con ninguno me prendí en nada de nada, los saludaba cuando era campeón del mundo y nada más. Con Carlitos (Menem) fui amigo de él, salíamos de joda juntos cuando tenía el negocio enfrente a la cancha de River, de esto hace muchos años...

17 ¿Cuántas cicatrices tenés en el cuerpo? Tengo una cuando me pegaron un hachazo en el medio de la frente... No, hablando en serio... no me acuerdo, pero tengo en todo el cuerpo, incluso una debajo del mentón. En uno de los choques se me metieron un montón de pedacitos de vidrio en la cara y el cuerpo, como si fueran espinitas, y me los estuve sacando por mucho tiempo, una cosa muy curiosa...

18 ¿Y cuántos accidentes tuviste? Choqué dos veces con una moto; una vez me tragué un árbol y otra vez me metí dentro de una casa... Volqué con una cupé Taunus debajo de un puente, yendo para Comodoro Rivadavia... Volqué un auto de carrera, un Fiat 600... Después choqué en Turismo de Carretera, TC Pista, en Buenos Aires... También cuando murió la piba... También en el Autódromo de Buenos Aires y también cuando quise abrazarme a un auto y casi me muero, que fue el último.

19 ¿Nunca tuviste miedo en un ring? No, jamás...

20 ¿Alguna vez le perdonaste la vida a un adversario? Varias veces... una vez fui a Misiones y mi rival, al que prefiero no nombrar, para no quemarlo, me pidió que no le pegara porque tenía mujer e hijos y me tocó la moral. Después, cuando fueron pasando los rounds, empecé a acelerar y le gané por abandono en el noveno... Primero me comió la mente, pero al final empezó la presión de la gente por un lado... y encima lo empezaron a alentar y al final le gané rápido, a ver si me robaban...

21 ¿Es cierta la historia del travesti? ¿Cuál de tantas? Hablando en serio, son historias del personaje Roña, me comí muchos travestis, antes de pan duro, viste, es preferible... Supongo que te acordás de una que me había levantado una mina bárbara y recién cuando estuvimos de cerca me dí cuenta de que era un tipo... Y bue... como dice el refrán, todo bicho que camina va a parar al asador...

22 ¿Cómo te llevás con los dirigentes? Yo me llevo bien con todo el mundo.

23 ¿Y con los promotores? Ya te lo dije, con todo el mundo, en todas mis cosas siempre terminé bien.

24 ¿Te hubiera gustado trabajar con Lectoure? No lo conocí, tuve solamente una charla, pero nada más. Así que si digo otra cosa, miento.

25 ¿Tenés idea de cuántos autos tuviste? No sé, pero más de veinte, seguro. Una vez fui con la plata y me compré un BMW; otra, me compré una moto. Entonces era un pendejo y lo hacía, el tipo no me podía creer de verme la pinta. Valía 50 mil dólares. El vendedor me dijo que tenía que hacer los papeles y yo le dije que si no me lo daba en el momento, no lo compraba y me lo dieron. Otra vez, en el Bajo –cerca de Plaza Mayo–, compré una moto Suzuki 1100 y me la llevé en el momento.

26 ¿Qué opinás del boxeo femenino? Yo siempre dije que las mujeres son para la casa. Después me mataron cuando salió La Tigresa y me tapó la boca. Igual, a mí no me gusta, porque nunca vi un nocaut verdadero entre mujeres.

27 ¿Tuviste un ídolo? Sí... Ray Leonard y Mano de Piedra.

28 ¿Te queda alguna asignatura pendiente? Ni de la vida ni del boxeo, porque ya cumplí todo, volví a vivir después de todo lo que me pasó... Pero igual no escarmenté, porque sigo siendo el mismo hijo de puta de siempre.

29 ¿Con cuántos kilos empezaste y cuánto llegaste a pesar? Ya que me estoy retirando, voy a contar la verdad, empecé en 55, cuando tenía 14 años, y terminé en 94 kilos.

30 ¿Es cierto que a Mano de Piedra Durán no lo quisiste noquear en la segunda, la que hicieron en Panamá? Pensé que iba a ser más fácil, lo tuve, es cierto, pero se me complicó mucho. Pelear con él fue algo muy fuerte. Es más, yo pensé que iba a pelear con Leonard, que peleó con Terry Norris, pero pelear con Durán fue lindo, porque pensé que iba a ser muy difícil y, al final, no fue tanto, yo creí

31 ¿Salir en las fotos con la barra brava de Boca es mala prensa? Soy un personaje, me saludan todos. Cuando estuve internado y necesitaba dadores de sangre, la gente de Boca me ayudó mucho, me donaron sangre, yo no soy un barra brava, soy una persona común y corriente como cualquier otra y por eso, justamente, no les doy la espalda a mis amigos, sean quienes sean...

32 ¿Se boxea por la fama o por la plata? Empecé peleando por la fama y terminé por la plata. Lo que tuve, traté de aprovecharlo, algunos tiros al aire tiré, pero no estoy arrepentido.

33 ¿Te cuesta manejar la fama? No, soy un personaje, me saludan todos por la calle, tengo 40 años, soy Locomotora.

34 ¿Creés en Dios? Sí, pero no voy demasiado a la iglesia. Tengo un santo, San Jorge. Mi mujer es de una religión y tiene un santo, yo lo veo y todo. Yo me emociono mucho. La religión es umbanda, africana, y veo cómo viene y baja un santo y encarna en ella. A mí me gusta mirar, pero no soy de esa religión. Yo ya dije que no quiero saber nada, pero... Una vez, Belén, mi mujer, llamó a una persona para que me viera. Entré a una oficina a las 8 y media de la noche y salí a las 9 de la mañana. La mina que estaba en la oficina me hablaba y me hablaba... Me contó que yo había hecho una promesa a una gitana y que no había cumplido. Me describió todo, la casa, lo que había pasado... Yo entonces tenía 19 años. Y era cierto: yo fui a una casa, hice una promesa y no cumplí. Y entonces, cuando fui campeón, empecé a perder plata. Belén me llevó a esa mujer y me contó todo eso y empecé a ganar plata. La mujer me dijo que iba a ganar mucha plata, que iba a viajar mucho. Y no sólo acertó, sino que tengo plata. Mi mujer pide y cumple mis promesas. Ella no da plata, da ofrendas de la religión: mata un chivo, una gallina, pero no plata...

35 ¿Cuántos hijos y nietos tenés? Tres nietos... y no me alcanzan los dedos de las manos para contar a mis hijos, pero son 14... siempre con la misma, jaja...

36 ¿No falta ninguno? No, por ahora...

37 ¿Tenés alguna cábala? No... La cábala mía es no quedarme aburrido en un vestuario, pensando en lo que va a pasar...

38 ¿Es cierto que una vez te hicieron un gualicho? Sí, y no pude caminar por 15 días, fue hace mucho. Cuando peleé con Héctor Vilte en Salta, me regalaron un poncho, me lo puse antes de pelear y perdí... Decían que había sido un gualicho, pero cuando yo perdí en un ring, perdí y listo, no soy un mal perdedor...

39 ¿Pensaste en el día después? Sí, pero nada, por ahora, trato de seguir viviendo. Me ofrecieron cargos políticos...

40 ¿Tenés miedo de terminar en la miseria? No, soy un personaje y creo que siempre voy a darme maña, me ofrecieron ser concejal, pero prefiero esperar, no me gusta que me critiquen, pero por ahora estoy bien así, seguramente cuando termine mi carrera hablaré con el presidente de la Nación para seguir en el deporte. Ahora mismo me están pagando mucho dinero para participar de “Gran Hermano”. Siempre genero algo de guita, yo soy así...

41 ¿No tenés más cabarets? No, pero igual sigo yendo...

42 ¿A qué boxeador te hubiera gusta conocer? No, no se me ocurre ninguno... de hecho conocí a Tyson, Foreman, Alí, Leonard.... conocí a muchos, incluyendo a Carlos Monzón.

43 ¿Y cómo fue? En Puerto Madryn, en un vestuario, él estaba como técnico de Ramón Jara. Y me echó: “Dale, pendejo de mierda, rajá de acá”. Y ese día pensé que cuando fuera campeón del mundo nunca iba a tratar así a la gente. Cuando estuvo preso en Batán, me llamó pero no fui. Y antes de pelear con (Terry) Norris (París, 1991, perdió por puntos) me agarró y me dio unos cuantos consejos. Entonces le conté cómo me había gritado cuando yo era pibe y él me dijo que a mí seguramente me pasaba lo mismo antes de una pelea, por los nervios... Le dije que sí, ¿qué iba a hacer? Yo nunca, ni antes ni después de una pelea, ganando o perdiendo, rajé a nadie...

44 ¿Tenés algún enemigo en el ambiente del boxeo? No, solamente el Puma Arroyo, un rival muy difícil, pero lo ablandé de a poco.

45 ¿Todavía pensás correr carreras de autos? No, ya se me fue el entusiasmo, estuve corriendo en varias categorías, pero se me fueron las ganas, fueron locuras de pendejo.

46 ¿Cómo le explicás a tu mujer tus relatos de aventuras en los medios? Ella lo entiende, porque su relación conmigo empezó hace nueve años y todo lo que cuento son de antes. Y si le cuento alguna de verdad, ¡no me cree!

47 ¿Algún hijo tuyo hubiera sido boxeador? No, además, con mi apellido tiene que ser muy bueno, no me gustaría verlo golpeado. Yo entiendo que Coggi lo deje al hijo, pero es muy doloroso y yo no quisiera que pase algo así. Es cierto, Uby Sacco fue muy bueno, tanto o más que el padre, pero, en general, son los menos.

48 ¿Cómo te imaginás en la historia del boxeo argentino? Se van a cagar de risa muchos cuando se acuerden de mí, porque creo que voy a ser recordado...

49 ¿Te animás a contar un par de trampas en el ring? Yo siempre di la categoría, pero con chicle, con imán, con alfileres, con el cuerpo... Por ejemplo, subo a la balanza desnudo y entonces me ponen un tremendo toallón por delante para taparme... Yo llevo una aguja en la mano, la clavo en el toallón y tiro para abajo y doy menos kilos... Al imán lo ponía en la pesita y entonces tiraba para bajo y me daba cuatro kilos de menos... O un chicle, lo llevaba en la boca y cuando se descuidaban, ¡zas!, lo pegaba en la pesa, claro que tiene que ser una báscula, porque con las balanzas electrónicas es más difícil. Igual, a la electrónica la cagué con el alfiler... En el ring hay que saber hacer de todo: meter algunos buenos codazos (tirás el golpe, hacés pasar de largo el puño y con el envión le pegás con el codo), o pisar al otro, o meterle algún dedo en el ojo o hablarlo, provocándolo: “Cagón, puto, parate que te mato”. Si hasta en inglés sé decir esas cosas si hacen falta...

51 ¿Billetera mata galán? No soy de pagar una mina para salir, siempre fui de ganármela bien. Si una mina quiere salir conmigo, es ella la que tiene que pagar.

52 Si te encontrás con La Hiena Barrios, ¿qué le decís? Nada, es un colega que alguna vez habló de mí y se fue de boca, pero lo disculpo porque era muy pibe y ya pasó, es más, lo felicito por todo lo que hace...

53 ¿Y con el Zurdo Vásquez? Con ese poco trato, no le di más bola...

54 ¿Por qué? Porque una vez anduvo hablando al pedo en un boliche, con un grupo de amigos, y dijo que yo tomaba merca... y yo nunca tomé merca, jamás, salvo una sola vez, en los Estados Unidos, y casi me morí...

55 ¿Y con Osvaldo Rivero? Si lo veo, lo saludo y nada más.

56 ¿Cuál fue la mayor suma que perdiste en un casino? No me acuerdo... he perdido mucha plata... ¡Ah, sí! Una vez, en una sola noche perdí 10 mil dólares.

57 ¿Estuviste preso alguna vez? Cuando era chico me metieron en una comisaría, porque me peleaba en la calle. Pero entraba y salía, nada más... Nunca anduve en nada fulero, nunca...

58 ¿El mayor escándalo que hubo en una pelea tuya? Y, seguro en el Luna Park, cuando perdí con el colombiano Herrera. Nunca había visto una cosa así... Creo que era uno de la barra de Chicago, pero fue toda una confusión, porque un tipo habló mal, un amigo mío le pegó y después se metieron todos... Fue un tremendo quilombo en el ring side, pero más por cosas de fútbol que por el boxeo... ¡Encima a mí me habían cagado a palos!

59 ¿Alguna vez le pegaste con bronca a un rival? Siempre, a todos...

60 ¿Qué recordás de tu primera pelea en la calle? Una vez le saqué todos los dientes a uno.

61 ¿Y en el ring? Peleé con el Trompa Arce, que era amigo mío. Empatamos la primera pelea: él iba ganando, pero tenía mucha más experiencia que yo, que llevaba apenas dos o tres días en el gimnasio.

62 ¿Nadie te enseñó a boxear? Nadie. A mí me tocó la varita mágica, porque aprendí solo, en la calle o mirando en el gimnasio.

63 ¿Por qué no surgen boxeadores? Es difícil de responder. Yo creo que boxeador se nace, no se hace... Tenés que tener condiciones naturales. Yo nací para esto, nunca supe que iba a ser boxeador, pero las cosas me salían solas. Mirá, hay boxeadores que se preparan mucho y no llegan a nada... O si no, como un amigo mío, Látigo Coggi, que se entrenaba siempre a full, o Carlitos Salazar, que vivía para entrenarse. Ellos llegaron y fueron campeones mundiales. Yo, en cambio, llegué sin ninguna preparación, nunca me gustó entrenar, nunca me gustó el gimnasio, nunca tuve conducta... La única vez que me entrené realmente en serio vino el japonés y me cagó a trompadas. Entonces dije: no me entreno más...

64 ¿Creés que vas a quedar como un mal ejemplo? No creo que un deportista vaya a ser como yo. Me confié siempre en mi pegada y cuando pegaba, noqueaba. Pero además le ponía algo de entrenamiento, nunca estuve mal preparado como muchos piensan. También sé que nunca sería un buen ejemplo... Lo que hice yo lo pueden hacer pocos, eso creo.

65 ¿Qué cosa hiciste que no volverías a hacer? Abrazarme a un árbol con un auto, como esa vez que casi me mato.

66 ¿Si nacieras de nuevo, serías boxeador? Sí, seguramente sí, pero cuando llegara a los 14 años, porque cuando nací, no sabía que iba a ser...

67 ¿Lloraste alguna vez? Vivo llorando, aunque nadie me crea. Veo la tele y me emociono mucho cuando se reencuentran padres e hijos. Lloro más de la cuenta, se me caen las lágrimas... Soy un poquito maricón, pero no tanto, sino me iría al Rosedal...

68 ¿Cuál fue la locura más grande que hiciste en un ring? Salí a pelear con el Patito Domínguez (fue en 1989, en la Federación Argentina de Box) y ya lo tenía KO en el primer round. Pero como él había hablado muchas pelotudeces, lo hice durar hasta el tercero. Cuando se estaba cayendo, lo agarraba para que no se cayera y lo dejaba recuperarse. En una de ésas, le dije “ahora vamos a seguir peleando, a ver si te la aguantás”. Le pegué una tremenda paliza y fue a propósito...

69 ¿A qué rival felicitarías por su actuación? En realidad, no a uno, sino a dos... A Lorenzo García, que me hizo la vida imposible, y a Héctor Hugo Vilte, porque los dos me ganaron en el país. Y nunca pongo excusas cuando pierdo, por eso los felicito. ¡Ah! También me felicito yo, me doy la mano solo, porque aguanté a Roy Jones todos los rounds, él había ganado todas por nocaut, pero conmigo no pudo...

70 ¿Te quedaste con las ganas de pelear con alguien? Sí, me quedé con las ganas de pelear de nuevo con Roy Jones, que nunca me dio la revancha. De la pelea no me acuerdo de cómo fue, porque vine con los ojos negros, pero a Jones lo aguanté y, aunque le pedí la revancha, se hizo el otario...

71 ¿Alguna vez leíste un libro en tu vida? Entero, se entiende. No, no, soy un burro de mierda...

72 ¿Cross a la mandíbula o gancho al hígado? Voleado a la mandíbula de derecha; esa mano me dio muchas satisfacciones, hice caer a muchos tipos así, pero después aprendí, con los años, que pegando al cuerpo se caen solos. Mataba primero el cuerpo y después les arrancaba la cabeza. Un tipo fuerte puede aguantar una buena mano a la mandíbula, pero al hígado ya es difícil, se cae cualquiera, hasta yo, como cuando me pegó el japonés...

73 ¿El boxeo va a ser igual después de vos? No sé si va a ser igual, ojalá que siga como en este momento. La verdad es que no tengo idea de cómo va a ser. Cuando yo estaba en el apogeo y veía una cámara de televisión, me sentía el rey, hablaba y decía cualquier cosa, pero vendía entradas. Al público le gustan los tipos como yo, que hablan y hablan, siempre y cuando después se la banquen en el ring, como me las he bancado yo... Hoy hay pibes que chamuyan mucho, pero el asunto es aguantárselas en el ring y con los guantes puestos...

74 ¿Tus picardías en el ring son espontáneas o planificadas? Es como cuando mirás los pies, los confundís. Se me ocurren solas, no me doy cuenta de dónde lo saco, me salen bien y lo sigo haciendo. Son milésimas de segundo, pero me salen bien. Con David Jackson fueron milésimas de segundo, saqué la derecha para noquearlo y le erré y por eso mismo volví con la izquierda en cross y se la metí justo en la punta de la pera. En ese momento nunca pensé en nada, fue así y salió justo, sé como se siente, pero también sé lo que se siente la mano del otro...

75 ¿Es cierto que una vez viajaste en moto de Buenos Aires a Caleta? En realidad no fue una vez, sino dos. Y eso que son 1900 kilómetros: tardé 12 horas, pero los 100 kilómetros los hacía en 20 minutos. Lo que pasa es que cada 100 kilómetros tenía que parar para cargar nafta y por eso el tiempo que tardé no es el neto exacto. La velocidad promedio a la que iba era de 320 kilómetros por hora, o sea que, sin parar, hubiera hecho el viaje en unas 7, 8 horas... Una vez salí a las 6 de la mañana, solo, y a las seis y media de la tarde ya estaba en Buenos Aires. Mi hermano salió a las 6 y media en avión y, aunque parezca mentira, llegué antes que él. Lo fui a buscar al aeropuerto y él no podía creerlo. Hoy no lo haría para nada, es una tremenda locura. Uno de los viajes lo hice en una Suzuki 110 y el

76 ¿Hasta qué punto sentiste que podías morirte después del accidente? El día que casi me muero fue uno que se cortó la luz, yo pensé “la puta madre, me voy a la mierda...” la que me salvó la vida fue Estelita, una enfermera. En realidad, todos me atendieron muy bien. Mi médico de cabecera era el doctor Arata. Un día estaba viendo un partido de Gaudio en la tele y me quedé dormido... Y vino Arata, que tiene el pelo blanco y la barba larga y también muy blanca, y se quedó mirando cómo yo dormía... Eran como las seis de la mañana. En eso me despierto y lo veo y pensé “soné, estoy muerto, este de la barba debe ser Tata Dios que me vino a buscar...” Pero no, era el doctor y aquí estoy, por suerte, Dios no me vino a buscar...

77 ¿Parece o en muchas peleas te dejaste pegar? No parece, es cierto, me dejé pegar en muchas peleas.

78 ¿Por qué? Es algo que nunca supe entender y hasta el día de hoy no sé explicarlo. Será que soy masoquista, qué sé yo... Igual, lo cierto es que dejaba pegar hasta que les ponía la mano y los noqueaba, pero cobraba mucho.

79 ¿Hiciste alguna broma de la que te arrepentís? Yo no me arrepiento de nada.

80 ¿Te acordás la bolsa más grande que cobraste? No, la verdad es que no tengo ni idea... Y si la tuviera, no te la diría... ¿O vos sos de Impositiva? (Risas)

81 ¿Y de la más baja? No.

82 Puesto a elegir: ¿rival fuerte o inteligente?, ¿peleador o boxeador? Fuerte, porque si es inteligente me caga, se escapa y no me gusta para nada, porque tengo que hacer el gasto yo. En cambio, con los fuertes, los que vienen al frente, todo es mucho más fácil, aunque te peguen más...

83 ¿Te harías entrenador de boxeo? No, no tengo pasta ni paciencia... No podría pasar horas enseñándole a un pibe, hay que tener una gran vocación. Además, yo puedo saber mucho de boxeo por lo que aprendí a las piñas, pero no sé si sabría enseñarlo, ya te dije que a mí no me enseñó nadie...

84 ¿Y manager? Ahí sí que no, ¿ves? No me gustaría ganar dinero a costillas de los demás.

85 ¿Alguna vez pediste que te tiraran la toalla o al menos lo deseaste? ¡Sí! Más de una vez, en realidad. Cuando me peleé con mi mujer, por ejemplo...

86 ¿En algún momento sentiste que perdías con Jackson? Nunca, en ningún momento. Y eso me que dio una paliza bárbara... Cuando me dijo el médico que la paraba, y (Luis) Spada (manager argentino, radicado en Panamá) le decía al referí que me diera una oportunidad más, me dí cuenta de que era así... Me dijeron que era el último round, o sea que si no noqueaba en ése, chau, me paraban la pelea y me quedaba sin título, así que no tenía otra oportunidad, tenía que ganar o ganar, no había ninguna salida. Y ya te dije que jamás pensé en que podía perder...

87 ¿Tuviste tiempo de pensar? No, en ese momento no se puede pensar. Lo único que te pasa es que sentís el peligro de que te paren la pelea, no hay tiempo para nada más.

88 ¿Cómo fue, exactamente, el momento en que lo pusiste nocaut? El negro entraba, me metía dos o tres piñas y salía, así que nunca me daba la distancia, estaba muy veloz y yo estaba casi ciego por toda la sangre que tenía en las cejas. Entonces, para tenerlo a tiro, lo único que atiné a hacer fue lo que había hecho muchas veces, hacerme el groggy, a ver si se confiaba y venía a rematarme. Eso fue lo que hice y empecé a recular hasta que sentí las sogas en la espalda, ahí me apoyé, esperando que viniera. El negro fue un boludo porque se confió... Entonces tiré la derecha voleada, en cross... ¡Y la erré! Pero con el envión había girado medio cuerpo hacia mi izquierda, entonces volví con la zurda, también en cross, y lo agarré justo en la punta de la pera y se fue al suelo... Yo sabía que todavía tenía más de un minuto. Igual, creí que no se levantaba más. Después ya fue mucho más fácil, porque tenía que tirarlo dos veces más y cuando yo he tenido a un tipo servido, generalmente nunca se escapó. Lo volví a tirar de nuevo, aunque, en realidad, fue como un empujón. Cuando se levantó, sabía que necesitaba una mano más. No me enloquecí. Y fui, y cuando lo volví a tirar, listo. ¡Había ganado la pelea!

89 ¿Tenés idea del valor histórico de esa victoria ante Jackson? Sí, porque Víctor Galíndez ganó también muy lastimado en Sudáfrica, contra Ritchie Kates. Pero en realidad, hay una diferencia, porque él iba ganando por puntos y si la pelea terminaba, igual ganaba, en cambio a mí me estaban cagando a piñas. Tenía cortes en las dos cejas y por dentro de la boca. Si en ese round, que fue el noveno, yo no lo ponía nocaut, chau a todo. Esa noche pelearon Chávez y Tito Trinidad, pero el boxeador de la noche fui yo, no sólo para Don King, que fue el promotor, sino para todo el público... Sí, yo a veces digo cosas que suenan como pavadas, pero sé muy bien que esa noche fue histórica de verdad...

90 ¿Alguna vez ganaste una pelea similar en lo desesperada, pero que la gente no recuerda? Sí, cuando peleé con Hugo Marinángeli, pero no fue tan desesperada. Yo venía de perder con Vilte en Salta. La pelea con Marinángeli fue en 1990 en Santa Rosa, La Pampa, por el título sudamericano que tenía Hugo. El me iba ganando, y justo en el último round (la pelea era a 12) me dí cuenta de que si no lo ponía nocaut, no ganaba. Tenía la mano derecha quebrada y me dije: “Si tengo la mano rota, que se rompa del todo”. Salí y lo noqueé de un derechazo

91 ¿Qué se siente el día después de peleas tan cruentas? Cuando peleé con Jackson supe lo que era un no vidente. No podía abrir los ojos y cuando pude y los abrí, fue un momento muy feo, me levanté de la cama como pude y tuve que viajar con un antifaz en los ojos. Encima, me dolía todo el cuerpo. Me acuerdo de que, cuando me vi en el espejo, me puse a llorar. Y no por haber ganado la pelea, lloré porque nunca me había visto así, todo roto, la cara era una máscara. Nunca me voy a olvidar. Después de cualquier pelea te duele todo el cuerpo, pero nunca me sentí peor que después de aquella pelea, me dio muchísima impresión...

92 ¿Alguna vez alguien de tu familia te pidió que no boxearas más? No, nunca, jamás, hasta hace un tiempo, claro. Hace muy poco mi actual mujer me dijo: “Basta, papi”, y ya está, me cagaron a palos en el Luna Park y me pidió que ya está, por eso me voy a retirar. En realidad, después de perder en el Luna, dije que no boxeaba más, pero también es cierto que no podía irme así, perdedor, por eso quise la revancha con el colombiano.

93. ¿Te ha costado que tus hijos te vieran lastimado después de un combate? ¿Y vos qué te creés, que los boxeadores no tenemos sentimientos? Más vale que es muy pero muy jodido, claro...

94 ¿Cuál fue la cosa más rara que te tocó vivir? Yo venía de hacer una pelea con (Alexander) Jirov, en los Estados Unidos. (Fue en el 2002 en Fénix, perdió por puntos por el campeonato mundial de los cruceros FIB). Traía como 70 mil dólares encima y tenía que esconderlos para no pagar los impuestos, ¿viste?, así que los puse en la campera de mi nena. Cuando fuimos a pasar las alarmas para embarcar, pasó mi esposa (Belén) y empezó a sonar la alarma. Como ella llevaba a la nena, pasó sin la nena y sonó igual. Pasé yo y no sonó. Pasaron la campera de la nena y yo temblaba, porque estaba la plata, pero tampoco sonó, así que respiré aliviado. Al toque tuvo que pasar de nuevo mi mujer y volvió a sonar. Entonces se acercó uno de los guardias y le explicaron que debía estar embarazada, porque la alarma detectaba el paso de dos personas. ¡Mirá cómo vinimos a enterarnos de que íbamos a tener un hijo!

95 ¿Cuál fue el peor pecado que cometiste en tu vida? Haber consumido droga una vez. Fue en los Estados Unidos, yo viví en Filadelfia, allá por 1989, y fui una noche a un boliche donde había colombianos, venezolanos, en fin, de todo... Era un lugar de música salsa, típica de ellos. Fui al baño y vi a varios que estaban tomando droga con una cuchara. Me ofrecieron y yo me mandé un montón de golpe. Al rato empecé a vomitar, sentí que me estaba muriendo y lo gracioso es que, como iba al baño seguido, pero para vomitar, los otros pensaban que iba a drogarme más. “Bien, campeón, ¿quieres más?”, me decían todos. Al final, sentí que me moría. Yo vivía con un boxeador argentino, el Loco (Oscar) Ponce. Estábamos a una cuadra y media del boliche, cerquita. Todavía no sé cómo llegué, no me lo explico... Después me dijeron que fue una reacción de mi cuerpo, que no tolera la droga, no sé, porque nunca más quise probarla. Te lo juro: nunca más...

96 ¿Alguna vez perdiste una pelea en la calle? Nunca. Ahora, en cambio, si me peleara podría perder...

97 Decime la verdad: ¿quién lava los platos en tu casa? Mi mujer, pero si me pega un grito, los lavo yo.

98 ¿Te acordás de la fecha en que conociste a tu mujer? No.

99 ¿Y de la fecha de su cumpleaños? A ver... Sí, 29 o 30 de abril.

100 ¿Cuánto hubo en este reportaje de verdad y cuando de mentira? Todo fue verdad, absolutamente

 

Por Diego Borinsky: 27/11/2007

Para seguir leyendo:

El Superclásico expuesto

El Gráfico no se rinde y quiere compartir las mejores imágenes de nuestro fotógrafo Alejandro Del Bosco de la victoria de River 2 a 0 frente a Boca en la Bombonera. 17 instantes del clásico de los clásicos.

El mejor resumen del superclásico con sonido ambiente

Lo más importante del gran triunfo de River en la Bombonera. Con justicia el equipo de Gallardo venció a Boca con dos golazos: el Pity Martínez en el primer tiempo y Scocco en el segundo.

Los goles del domingo

Los goles de Tigre 0 -Huracán 2 (Garro y sensacional de Mendoza) , San Martín (SJ) 1 (Alvarenga)- Atlético Tucumán 3 (Acosta, Rodriguez y Matos ), y Gimnasia 1 (Silva) – Central 1 (Gil).

El 2-0 de River fue un golazo de Scocco

Gran jugada entre Quinteros y Borré y definición impecable de derecha del goleador de River para el 2 a 0 frente a Boca, que no encuentró el camino. Con sonido ambiente.

Conexión sudamericana II: Vidal-Messi

El chileno Arturo Vidal comenzó de titular en el Barcelona y le dio una gran asistencia al argentino para el primer gol del Barcelona, que jugó con 10 hombres gran parte del partido y empató 2-2 con el Girona en casa.

Conexión sudamericana I: Cavani - Di María

En su visita al Rennes , el poderoso PSG perdía hasta que se conectaron de memoria el uruguayo Cavani, dejándola pasar, y el argentino Ángel Di María sacando un tiro extraordinario. Al final vencieron los parisinos 3 a 1.

El zurdazo inatajable del Pity en la Bombonera

En menos de 15 minutos River abrió la cuenta en el superclásico: después de unos rebotes en el área, Pity Martínez tomo el balón como vino y, sin que pique, saco un disparo formidable para dejar mudo al público local

23 de Septiembre de 1959, ¡Así se le pega a la pelota!

Héctor Osvaldo Facundo, parte del recordado ataque del San Lorenzo Campeón de ese año junto con Ruiz, Omar García, Sanfilippo y Boggio. Dueño de una pegada formidable y gran visión de juego.

A la salida te espero

Los históricos duelos. Merlo-Potente, Cubilla-Marzolini, Higuaín-Cabañas, Pernía-Luque y Maradona-Passarella. Protagonistas de renombre para choques futbolísticos que quedaron impresos en los archivos del clásico.