LAS ENTREVISTAS DE EL GRáFICO

"Tengo miedo de morirme"

- por Diego Borinsky: 02/05/2007 -

René está asustado. Supone que tiene cáncer, la enfermedad que causó la muerte de sus padres. Orgulloso de ser villero y enamorado del fútbol, derramó su odio hacia Passarella, cuestionó a Bilardo, revalorizó a Menotti, elogió a Bielsa y se puso en la otra vereda de Maradona. Para él, la pelota se mancha.

Reportaje publicado en El Gráfico, edición marzo de 2002

1 –¿Quién es René Houseman? Un simple ser humano que tuvo la suerte de ser jugador de fútbol. Fui un jugador, sólo que tuve la fortuna de llegar a integrar una Selección.

2 –¿Con qué brindaste el 31 de diciembre? –Con gaseosa.

3 –¿Con cuánta plata te agarró el corralito? ¿Qué corralito? En el chiquero me agarraron...

4 –¿Fuiste a algún cacerolazo? No, sólo estuve viendo uno desde la puerta de mi casa, en Libertador y Echeverría. Comparto la bronca de la gente, pero no me animé a agarrar la cacerola porque me da vergüenza.

5 –Si los saqueos a los supermercados te hubieran agarrado antes de ser futbolista, ¿hubieras ido a arrasar las góndolas? Seguro. ¿Qué querés? La gente se muere de hambre. Pero no justifico a los que se afanan televisores para después venderlos. Eso es de chorros.

6 –¿Quién tuvo la culpa del fracaso en Francia 98? Passarella. No sabe dirigir ni parar a los jugadores en la cancha. El tipo ése no sabe nada de fútbol.

7 –¿Qué pensaste cuando obligó a los jugadores a cortarse el pelo? Que era un pelotudo. Cuando Passarella jugaba era un asqueroso y ahora se hace el fino con lo del pelito corto. Dejame de joder. Ponía mierda en los picaportes, era un hijo de puta. Ese tipo no existe.

8 –¿Nunca volviste a hablar con él? No, ni me interesa. Cuando más lo necesité no me ayudó. Una vez le pedí algo de guita para el entierro de mi madre. Pero no supo tirarme un centro pasado y me dio la espalda en uno de los momentos más jodidos de mi vida.

9 –¿La tarde de tu despedida fue “el día perfecto”? Sí, no podía pedir más. Me emocionó ver la cancha llena, no lo esperaba. Encontrarme con compañeros que no veía hacía muchos años me puso muy contento. Fue uno de mis días más felices.

10 –¿Quién esperabas que fuera y faltó? El más grande. No sé por qué no fue. Yo lo quiero mucho a Diego, pero me defraudó. Habrá tenido sus razones...

11 –Ese día se recaudaron cerca de 35 mil pesos, ¿qué hiciste con el dinero? ¡Qué no hice! Me compré cosas, pagué deudas, arreglé parte de mi casa... De esa guita no me queda ni una moneda.

12–¿Quién fue el que mejor te marcó? El Conejo Tarantini.  Me sacaba del partido con el chamuyo. Era terrible. Me decía un montón de cosas, yo me volvía loco y me iba para la otra punta porque no me lo bancaba.

13–¿Te da bronca que Huracán no te ofrezca algún cargo en el club? Me ofrecieron, pero no lo acepté. Querían que dirigiera las inferiores, pero no quise porque estaba Jorge Batet, que es el dirigente al que más odio. El me cortó el subsidio que yo tenía de Huracán. Eran 50 mangos por semana y me los bajó. Ese tipo nunca me quiso.

14–¿Cuándo nació tu amor por Huracán? Porque de chico eras de Boca... Eh, pará, no me deschavés... Sí, es verdad, era de Boca y tenía a Rojitas como ídolo, pero cuando arranqué en Huracán le empecé a agarrar cariño y terminé haciéndome fana del Globo.

15–¿Cómo fue jugar en Sudáfrica? Muy lindo, aprendí mucho. Quedé fascinado con los negros. Una de las cosas que me volvió loco fue el fútbol femenino. Ver jugar a las minas fue algo espectacular.

 

16–¿Pero qué cosas aprendiste? Algunos secretos del inglés, sobre todo tres frases: “One wine, one beer y one scotch” (un vino, una cerveza y un whisky).

 

17–¿Qué significó Menotti para vos? Todo. Me dio confianza y la posibilidad de jugar en la Selección. Pero más que nada me dio cariño. Fue un padre para mí.

18–¿Cuántas veces tuvo que ir a buscarte a los partidos de la villa? Una sola. Yo estaba sentado en el banco. Se acercó y me dijo: “Houseman, ¿qué hace acá?”. Yo le contesté: “¿Qué quiere que haga? Mire cómo la mueve el wing nuestro”. Claro, en la villa yo iba al banco porque al otro día tenía que jugar en Huracán. Era consciente, mirá vos...

19–Cuando andás todos los días por Excursionistas, ¿ninguno te reprocha tu paso por Defensores de Belgrano? ¿Qué me van a decir? Si cuando era pibe me fui a probar a Excursio y me rajaron porque decían que era muy villero. Todo bien, Excursio es mi casa, pero nadie me puede decir nada.

20–¿Y cómo te tratan en Defe? No, ahí fui declarado persona no grata, igual que Saviola y Copani. No sabés el problema que me hago, ufff... no duermo.

21–De todos los trabajos que tuviste, ¿cuál fue el que menos te gustó? ¿El que menos me gustó? En realidad, lo que nunca me gustó fue trabajar, así de simple. Laburé de todo: fui sodero, cadete de farmacia, carnicero, verdulero. Lo que más me gustó fue el trabajo en la carnicería. Ahora soy un experto cortando carne.

22–¿Te gusta cómo juega esta Selección? Me encanta. Me gusta cómo los hace jugar Bielsa. Porque el Loco va al ataque con cualquiera y en cualquier lado. El equipo tiene mucha personalidad.

23–Si Bielsa fuera tu técnico y te dijera: “Houseman, corra en forma transversal hasta conseguir la recuperación del traslado de su compañero”. ¿Qué harías? No le entiendo nada, me voy al vestuario. Chau, que se quede hablando solo. No le duro ni dos días.

24–¿Qué cosas encontrás en común entre esta Selección y la de tu época? La disciplina. Menotti era un tipo que se fijaba mucho en eso. Y parece que Bielsa también.

25–¿Houseman podría ser un “extremo derecho” de esta Selección? Si lo es Caniggia, ¡¿cómo no podría serlo yo?! Sin desmerecer a Claudio, que a los 35 años es un gran jugador.

26–¿Huracán o Excursionistas? Nooooo, ésa no te la puedo responder. Me quedo con los dos.

27–¿Por qué, cuando terminó el Mundial 78, pediste disculpas por tu actuación? Porque sentía que había defraudado a la gente. No jugué como esperaban. El problema es que estaba demasiado entrenado. Pizzarotti nos mataba. Pensaba que si entrenábamos más íbamos a rendir mejor. Y era al revés. Por lo menos conmigo.

28–¿Qué sabías de lo que estaba pasando en el país en ese momento? No sabíamos nada, yo no tenía ni idea.

29–¿Qué opinás de Videla? Una mancha negra para el gobierno.

30–¿Llegaste a saludarlo? Sí. Y hoy estoy arrepentido.

 

31–¿Te sorprendió lo fácil que se le dio a Argentina el famoso 6-0 con Perú? De raro no hubo nada, por lo menos nosotros no nos enteramos. Igual, ellos a los 15 minutos pegaron un tiro en el palo. Y después Argentina apretó el acelerador. Como hicimos seis podríamos haberles metido quince. Perú no se dejó pasar por encima; nosotros los pasamos por arriba.

 

32–¿Por qué fracasó la Selección del 74? Porque fueron muchas figuritas a mostrarse para que los vieran en Europa.

33–¿A quiénes te referís? No, ni en pedo te doy los nombres.

34–¿Tu peor momento en el fútbol? Cuando estuve en River, sin dudas. Me faltó suerte y también continuidad. No me pude adaptar al equipo y me tuve que ir. Una lástima.

35–¿Por qué creés que algunos clubes están al borde de la quiebra? Porque los dirigentes roban. No es ineficiencia, es afano. Así los chorros se llenan de guita.

36–¿Qué sentiste el día que murió Perón? Una tremenda tristeza. Me acuerdo de que me largué a llorar. Lo viví a la distancia porque estaba con la Selección en Alemania, disputando el Mundial. En ese momento me quería volver, pero todavía nos faltaba un partido y nos tuvimos que quedar.

37–¿Lo llegaste a conocer en persona? Sí, en la Quinta de Olivos, cuando fuimos con Huracán a retirar un premio que nos entregó él personalmente. Me dio la mano y me dijo: “Usted es el famoso Houseman...”.

38–¿Y vos le contestaste: “Y usted es el famoso Perón”? Nooo, hubiese sido una falta de respeto.

39–¿Qué opinás de Lilita Carrió? Que tiene que bajar unos cuantos kilos. En vez de hablar boludeces la gorda tendría que dedicarse a entrenar.

40 –¿Te aburre el fútbol actual? En general, el fútbol me gusta. Es lindo para la vista. Lo que pasa es que Bilardo mató a los wines. Aburrió el fútbol con sus volantes carrileros y esas cosas raras que inventó.

41–¿Cómo era la vida en la villa del Bajo Belgrano? Vivir ahí fue lo mejor que me pasó. En ningún lado estaba tan tranquilo como en la villa. Yo era un pibe feliz al que no le faltaba nada. Me pasaba el día entero pateando contra el paredón.

42 –¿Qué significa para vos ser villero? Muchas personas critican a la gente de la villa; para mí, es un orgullo. Siempre voy a ser villero. Y lo digo sin drama: soy villero a muerte.

43–¿Es verdad que en la villa te decían “cerdo” porque te gustaba jugar en el barro? Sí, me decían cerdo, pero no por el barro sino porque era un sucio... No me bañaba nunca, sólo cuando llovía. Si había jabón, mejor; si no, como venía.

44–¿Cómo fue la relación con tu padre? A pesar de que estuvo conmigo, no llegué a conocerlo por su enfermedad. Sufría parálisis, demencia, casi no le podía hablar. Me hubiese gustado saber más de él.

45–¿Es verdad que sólo por una maestra eras capaz de terminar los estudios? Sí, por la señorita Leticia, la de segundo grado. Estaba bárbara. Si la seguía viendo me quedaba a vivir en el colegio. Pero no la tuve más y largué.

 

46–En una época se decía: “Arqueros boludos, wines locos”. ¿Coincidís que para ser wing había que estar un poco loco? Sí, es verdad, había que estar loco para bancarse solo en la punta. La pelota no llegaba nunca y te volvías loco de soledad.

 

47–¿Quién te echó de River? No me echó nadie. Las cosas no me salían bien y decidí irme.

48–Siguiendo con River, ¿te gusta Ramón Díaz como técnico? Es muy capaz. Tiene un gran plantel y suerte. No cualquiera dirige ese equipo, eh. Hay que estar...

49–¿Por qué cuando se grababa en Excursionistas la serie RR. DT., con Carlos Calvo, te ofrecieron ser actor y no agarraste? Iba a actuar haciendo el papel del dueño del buffet, pero llegué tarde, como siempre, y ya habían conseguido un reemplazante. Lástima, algunas monedas hubieran entrado.

50–¿Por qué tu hijo Diego no siguió tus pasos como futbolista? Pienso que le pesó el apellido y largó. Es un jugadorazo, zurdo. Siempre hablábamos de la posibilidad de que fuera futbolista. Yo le decía que le metiera para adelante, pero la decisión fue suya.

51–¿Hay caretas en el fútbol? Hay bastantes, cada vez son más. Tipos que se mandaron flor de cagadas y después la van de inocentes. Está lleno. También está lleno de cagones, pero no me preguntes nombres, porque tampoco voy a dar.

52–¿Cuándo fue la última vez que tuviste miedo? Ahora. Sí, ahora tengo miedo.

53–¿A qué le tenés miedo? Tengo miedo de morirme. Estoy con problemas, dolores estomacales... No sé si es cáncer o qué. Los médicos no me dicen nada. Pero yo la paso mal, aparte mi viejo y mi vieja murieron de cáncer. Hace bastante que estoy con este miedo.

54–¿Los médicos te dijeron que tenés cáncer? Estoy esperando que mi médico vuelva de vacaciones porque estoy muy preocupado. Ya el año pasado estuve con esta preocupación. Me hice varios análisis, pero no me detectaron nada. No sé, no sé, esperemos...

55–¿Cuándo fue la última vez que tomaste alcohol? Hace 13 años.

56–¿Ni una gota? ¿Ni una cerveza? Nada. Me lo prohibió el médico y dije basta. Hoy veo una botella y no se me mueve un pelo.

57–¿Cómo te recuperaste de la bebida? Estuve internado 22 días en el Hospital Durand. Me llevó mi hermana. Yo pensaba que iba a estar un rato y después me volvía. ¡Pero estuve tres semanas! Me asusté y dije: no tomo más. Si no hubiera estado internado, por ahí hoy seguía chupando...

58–¿Qué cosas te quitó el alcohol? Muchas. En lo futbolístico, las piernas. Hubiese jugado muchos años más. Y en lo personal me perdí la oportunidad de ver crecer a mis hijos. Decí que me interné, sino hubiera seguido chupando como un loco.

59–La verdad: ¿cuántas veces jugaste borracho, borracho? Una sola, contra River, por el Metro 77. Me fui a la madrugada de la concentración al cumpleaños de mi hijo y volví borracho a las 11 de la mañana. ¿Y qué querés? Había baile y a mí me encantaba. Cuando aparecí los dirigentes no querían que jugara, pero yo les dije: “Esperen que me duermo una siesta y después vemos”. Me dormí dos horitas, salí a la cancha, metí el gol, pedí el cambio y me fui a dormir. No daba más. Perdimos 2-1.

60–¿Creés que en estos tiempos algún jugador se animaría a salir a la cancha en ese estado? No, ahora la tele está más encima del jugador. Pero a mí me ayudó estar en pedo para hacerle ese gol a Fillol. No sé bien por qué, pero me sirvió.

 

61–¿Viste el partido homenaje de Diego? Sí, un rato. Fue bárbaro.

 

62–¿Pensás como él que la pelota no se mancha? La pelota nunca debería mancharse, pero se mancha. La manchan los dirigentes chorros y los jugadores que le pegan de punta y para arriba.

63–¿Es cierto que en Huracán te hacías el lesionado para poder dormir una siesta y dejarle el lugar a los suplentes? Para dormir, no. Lo hacía para que los otros muchachos jugaran y cobraran el premio. Yo con los pibes era bueno, así podían juntar unos pesos. Pero, ojo, nadie lo sabía. Era algo mío.

64–¿Cómo es  hoy un día en la vida de René Houseman? Me levanto tarde, al mediodía. Me quedo por el barrio y los sábados voy a ver a Excursionistas. Pero generalmente me quedo en casa todo el día mirando televisión. No hago nada.

65–¿De qué vivís? De lo que la mutual de futbolistas me paga y de una ayuda de Néstor Vicente.

66–Entre todas tus fugas de las concentraciones, ¿cual recordás más? Me iba cuando no me cumplían con alguna parte del contrato. Ojo, no me escapaba, me iba por la puerta. Si no me pagaban lo que prometían, chau.

67–¿Alguna vez te recomendaron ir al psicólogo? Sí, un dirigente de Huracán. Fui, pero no me gustó. Ahora está internado el pobre psicólogo.

68–¿Por qué, en toda tu carrera, dejabas plantado a último momento a los clubes que te querían contratar? Nunca dejé plantado a nadie. Cuando no estaban claras las cosas me quedaba en mi casa. Pero nunca prometí y no cumplí.

69–¿Qué tipo de mujer te gusta? La que tengo: Olga, mi esposa.

70–¿Y sacando a tu esposa? Jessica, mi hija.

71–¿Y sacando a la familia? Todas.

72–¿Sos de mentir mucho en el truco?    

–Sí, miento mucho, diría que bastante, pero sólo en el truco. Acá no, eh.

73–¿Ortega es el Houseman del 2002? Sí, un jugadorazo. Me gusta un montón.

74–Pero hace un par de años dijiste que era una calesita... Está bien, pero cuando se sacó la sortija dejó de ser calesita.

75–¿Crespo o Batistuta? Bati, sin dudas. Por su capacidad goleadora y su potencia. Crespo no me gusta. No lo veo como un jugador. Ese pibe tendría que ser actor...

 

76–¿Ves a tus compañeros del 78? Muy poco, sólo si nos cruzamos casualmente. No nos hablamos para encontrarnos.

 

77–¿Ya no existe el amor a la camiseta? No, ahora existen el amor al bolsillo y a los billetes.

78–Sacando a Passarella, ¿a quién no te bancás del ambiente? El único quilombo es con él. No existe. Pero con el resto está todo bien.

79–¿Alguna vez te hartaste del fútbol? Nunca. Fue lo más lindo que me pasó en la vida. Jamás lo tomé como un trabajo, para mí fue siempre una diversión.

80–¿Cuales son tus vicios actualmente? El cigarrillo. Me fumo un paquete y medio por día.

81–¿Qué pasó en 1980 cuando una mujer te acusó por violación? No pasó nada, todo mentira. Me comí el garrón de tener que pagarle un montón de guita a una cualquiera. Fue sólo para sacarme plata.

82–¿No tenés miedo de que Huracán se vaya a la B? No, Miguel es un técnico que sabe mucho y lo va a salvar del descenso.

83–¿En algún momento el alcohol te llevó a convertirte en un tipo violento? No, violento no, pero era de reaccionar mal. Gritaba, insultaba. Pero no fajaba ni violaba minas, eh.

84–¿La última vez que lloraste? Hace más de un año, cuando mi hija se fue a vivir a Córdoba con su familia. La extraño mucho. A ella y a mi hijo, que está en el Sur.

85–Algunas definiciones: Diego Maradona. Dios.

86–Julio Grondona. Uno de los dirigentes más capaces e inteligentes del fútbol.

87–Mario Kempes. Un gran goleador.

88–Miguel Brindisi. Un monstruo. Un señor.

89–Eduardo Duhalde. Ojalá sea la persona que sepa gobernar y nos saque adelante.

90–¿Te gustaría ser técnico? No me siento capacitado. Para eso hay que saber manejar un grupo. Me gustaría ser el ayudante de campo de un buen técnico.

 

91–¿Hasta dónde llega la droga en el fútbol? Nunca vi a nadie falopearse en un vestuario. Nunca.

 

92 –¿Alguna vez te ofrecieron plata para ir a menos? Jamás. Siempre me dieron guita para ir a más.

93–Si te encontraras con la lámpara de Aladino, ¿qué tres deseos pedirías? Que Huracán salga campeón, que las cosas me vayan bien en el resto de mi vida y que mi familia siempre tenga salud.

94–¿El alcohol es una lucha de todos los días o lo gambeteaste del todo? Gracias a Dios, ya lo superé. No se me cruza por la cabeza tomarme un vaso de vino.

95–¿Te pagaron bien por aparecer en la publicidad de DirecTV? Sí. Igual sólo me quedaron cincuenta centavos.

96–¿Y quién fue el que mejor actuó? Yo, sin dudas. Estuve fenómeno. Los peores fueron Ortiz y Fillol, un desastre, je. Pero nos cagamos de risa.

97–¿No te viste medio ridículo bailando con esas remeras viejas? ¿Ridículo con tres lucas en el bolsillo?

98–¿Te arrepentís de algo en tu vida? De nada. Yo tengo un dicho que mantengo en cualquier circunstancia: “El que se arrepiente en la vida, pierde”. Lo hecho, hecho está. Y más a los 48 años que tengo hoy.

99–Cuando llegues al cielo y te encuentres con el Barbudo, ¿qué te va a decir? Nooo, olvidate. Me saca a patadas en el culo. ¿Qué querés? Con las cosas que hice en la tierra...

100–¿Te queda alguna cuenta pendiente? Sí, ésta. Paguen el sánguche y los cafés que no tengo un mango.

 

Por Diego Borinsky: 02/05/2007

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